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malos momentos
económicos, daban a los vasallos
tierras y feudos y todo lo que
sacaran de las cosechas iría
destinado a comprar caballos, armas
y armaduras. De esta forma reyes y
nobles se aseguraban protección en
cualquier momento de guerra. Con el
paso del tiempo estos vasallos se
convirtieron en la clase dominante
de la sociedad (la tierra era la
riqueza). El título de caballero se
hizo hereditario en detrimento de la
importancia que estos hombres tenían
como guerreros.
Hacia
el siglo XII la caballería se había
convertido en una forma de vida y
toda forma de vida debía tener unas
normas. Los caballeros las
escribieron en el Código de
Conducta del Caballero donde lo más
importante era el honor y dentro de
sus normas estaban: 1) Protección a
los débiles y a las mujeres. 2)
Triunfo de la justicia frente al mal
y la injusticia. 3) Amor a la tierra
natal. 4) Defensa de la Iglesia. Sin
embargo, caballeros y aristócratas
aplicaban estas reglas a su
conveniencia.
Ordenación
de caballeros
A
la edad de 7 u 8 años los hijos de
los nobles se entregaban como pajes
a casa de un gran señor. Allí se
les empezaba a instruir en el manejo
de armas y en la equitación y las
damas y mujeres del gran señor enseñaban
al niño normas y conocimientos
sociales básicos.
A
los 14 años se les ordenaba
escuderos y se les asignaba un
caballero al que servir. El escudero
debía hacerse cargo de todas las
necesidades de su señor: limpieza
de la armadura, cuidado del caballo,
ayuda para vestirse y desvestirse.
Cuando el caballero acudía a
torneos o batallas el escudero debía
estar atento para traer armas y
caballos de reemplazo, retiraban a
los muertos del campo de batalla,
curaban las heridas de su señor y
en caso de fallecimiento le
procuraban un entierro digno.
Durante
el tiempo que permanecían con su
caballero seguían su aprendizaje.
Les enseñaban a leer, escribir,
cantar y bailar. A la edad de 21 años
un escudero estaba listo para ser
ordenado caballero.
Órdenes
de Caballería
En
1347 Eduardo III de Inglaterra reunió
a los 25 mejores caballeros de su país
para asegurarse la lealtad al rey y
la victoria durante la Guerra de los
Cien Años. Esta orden todavía
existe en nuestros días.
En
1430 Felipe el Bueno de Borgoña
fundó la Orden del Vellocino de Oro
y se convirtió en la más rica y
poderosa de Europa.
En
España se crearon otras órdenes
como la de Calatrava, Santiago y Alcántara
para la expulsión de los moros de
la Península.
La
caballería y el ejército
Se
suponían la élite y esto hizo que
su vanidad prevaleciese frente a las
tácticas preparadas. La caballería
luchaba en tres grupos: el primero
era el encargado de romper las filas
enemigas y provocar el desorden, el
segundo y tercer grupo era los
encargados del ataque final. Sin
embargo, eran los primeros puestos
del primer pelotón los más
solicitados por la futura gloría
que reportaría al valeroso
caballero.
Pero
todos aprendieron y los ejércitos
se preparaban para repeler estos
ataques construyendo trincheras,
trampas para caballos y pequeños
fortines con estacas afiladas. Después
de esto el resultado eran cientos de
caballos y caballeros muertos de
forma inútil.
Hacia
el siglo XV (final de la Edad Media)
la caballería sólo se usaba cuando
el ejército enemigo se dispersaba o
se encontraba desordenado.
Curiosidades
La
batalla de Crécy (1346) enfrentó a
los franceses (40.000 hombres) y a
los ingleses (10.000 hombres). A
pesar de la desventaja numérica,
los ingleses ganaron la batalla a
causa de la indisciplina de los
caballeros franceses que arrollaron
a su paso a sus propios arqueros
genoveses.
Los
nietos de Carlomagno lucharon entre
sí para hacerse con el patrimonio
de sus padres y de su abuelo.
La
ordenación de los caballeros que
empezó siendo un rito prácticamente
pagano se convirtió en un rito
religioso que obligaba a los
caballeros a permanecer en vela
orando la noche anterior.
Nuria
B. Martínez - OcioCaballo
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