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EL
CAMINO DE SANTIAGO A CABALLO.-
Aunque
para muchos peregrinos a pie, el
camino de Santiago a caballo sea sólo
un paseo no es así. Ociocaballo ha
estado con 11 jinetes que durante 8
días han recorrido algo más de 250
kilómetros.
Salieron de Astorga el día
14 de agosto e hicieron su entrada
en la plaza del Obradoiro el día 22
a las nueve y media de la mañana.
Cada día recorrieron entre 30 y 40
kilómetros en jornadas de 6 horas
(3 por la mañana y 3 por la tarde)
con un gran descanso después de la
comida para dejar reposar a los
caballos. Pero el sacrificio merece
la pena.
La
diferencia con otras maneras de
hacer el recorrido es que tus compañeros
de viaje son animales que necesitan
cuidados después de cada etapa.
Nuestros 11 jinetes iban acompañados
por un coche de apoyo que
trasportaba los equipajes y el
pienso de los caballos, lo que hacía
un poco más ligero el camino. También
iban acompañados por Antonio, el
dueño de los caballos y amante de
estos que merece una mención
especial. Pero todo tiene su
sacrificio ya que a pesar de que los
días por lo general fueron
agradables, también hubo momentos
donde la lluvia se hizo pesada y
jinetes y caballos pasaron momentos
difíciles. Aún así todos llegaron
a su destino: Santiago de Compostela
donde les esperaba la misa del
peregrino y el certificado
compostelano que acredita que han
ganado el jubileo.
A
tener en cuenta
Si
usted está interesado en realizar
el Camino de Santiago a caballo aquí
le damos una serie de
recomendaciones que pueden serle útiles:
Los
caballos: asegúrese de que los
caballos que contrata están
acostumbrados a situaciones difíciles
y que ya han realizado el camino en
alguna ocasión. Se necesitan
caballos fuertes que soporten estar
al menos 8 días de viaje con
jornadas de unas 6 horas y que además
no sean asustadizos. El peregrino
pasará cerca de carreteras con
mucho tráfico, soportará la
climatología de la zona y tendrá
que atravesar zonas rocosas.
Los
jinetes: no deben ir jinetes que
no tengan costumbre de montar. Deben
ser capaces de trotar y galopar.
Esto evitará accidentes
innecesarios. Hay que recordar que
el camino no es un paseo por el
campo. El jinete debe de ser
valiente y no tener miedo ya que
atravesarán caminos estrechos con
barrancos a su lado. Si el jinete se
asusta el caballo también lo hará.
El
grupo: asegúrese de que el
grupo con el que viaja esté
cohesionado ya que eso hará más
ameno el recorrido. Hay recordar que
tanto caballos como jinetes se
exponen a situaciones límite y esto
puede provocar discusiones que harán
que el grupo se resienta.
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