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Con
la llegada de la era glacial el número
de ejemplares se fue reduciendo
hasta su extinción del continente
americano hace unos ocho mil años.
Así, hasta que no llegaron los
primeros conquistadores la especie
del Equus caballus
(denominación latina para el
caballo que conocemos en la
actualidad) fue desconocida para los
pobladores de este continente.
Los
ejemplares que sobrevivieron a esta
era de glaciación se extendieron
por Asia y Europa y llegaron hasta
África. La evolución del caballo
pertenece a cuatro tipos básicos:
1.
Caballo del bosque: con
cabeza y cascos grandes y padre de
los caballos de sangre fría y razas
de tiro.
2.
Caballo de la estepa: más
ligero que dio lugar a los caballos
árabes, barbo y a las razas
orientales.
3.
Caballo de la meseta: de éste
descienden los caballos mongoles
semisalvajes resistentes y pequeños.
4.
Caballo de la tundra: animal
grande y pesado que se asemeja a los
caballos de las regiones polares
denominado Yakut.
Se
sabe que el caballo fue domesticado
por los pueblos nómadas del mar
Caspio y Negro hace cerca de seis
mil años. Los primeras razas
domesticadas fueron las siguientes:
Pony
celta de Ewart: también
conocido como pony atlántico. Las
razas que más se asemejan a este
caballo son la Exmoor y alguna raza
islandesa.
Caballo
escandinavo Ewart: habitante de
la zona de Eurasia. Sus semejantes
son el pony de los fiordos noruegos,
el pony de las Tierras Altas y el
caballo de tiro Noriker.
Caballo
de Asia Central: el caballo
actual que más se asemeja es la
raza portuguesa, Akhal – Teke de
Asia Central y el Karabakh. Estos
caballos son los antecesores de las
razas niseana y bactriano que
contribuyeron en un 59 % a la
constitución de los caballos
turcos, bactriano y andaluz y en
cierta medida a la creación del
pura sangre inglés.
Caballo
del oeste de Asia: semejante al
pony de la zona del mar Caspio y
padre del caballo árabe y de
algunas razas persas.
Si
analizamos esta situación y evolución
podríamos afirmar que si los
cambios climáticos o la manipulación
genética empiezan a afectar a la
Tierra, los animales se irán
adaptando de forma progresiva y se
crearan especies nuevas. Dentro de
miles de años quizás el caballo
actual haya evolucionado tanto que
origine una nueva especie y se
extinga la que hoy día conocemos.
Por desgracia ninguno de los que hoy
habitamos el planeta estemos aquí
para verlo ¿o sí?
Nuria
B. Martínez - OcioCaballo
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