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EL HIPÓDROMO DE LA ZARZUELA: SUS AÑOS DE HISTORIA.-

El Hipódromo de La Zarzuela tras celebrar su última carrera en noviembre de 1996 cerró sus puertas en la primavera de 1997. Hoy gracias al acuerdo firmado el 30 de septiembre de 2003 por Patrimonio Nacional e Hipódromo de La Zarzuela S.A. habrá de nuevo carreras en Madrid (la explotación se ha concedido para los próximos 25 años). OcioCaballo propone a sus lectores y visitantes una retrospectiva a la historia de este complejo hípico.

LOS INICIOS DEL TURF EN ESPAÑA

 

La primera carrera que tuvo lugar en España de la que hablan las crónicas se celebró en la Alameda de Osuna (Madrid) en 1835. Esta carrera la apadrinaron los Duques de Osuna en una de sus fincas; de esta manera el Duque de Osuna se convirtió en el padre del turf español. Así, en Madrid y por la misma fecha se empezaron a celebrar carreras en el Paseo de las Delicias y en la Casa de Campo. Pero el primer hipódromo de Madrid fue la finca conocida como la Casa Blanca. La carrera que se celebró por primera vez en 1843 la organizó la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar de España (SFCCE). El hipódromo carecía de tribunas y los únicos asistentes a las carreras eran los aristócratas que acudían al recinto montados en sus propios caballos. Durante los siglos XIX y principios del XX, las competiciones de turf eran un espectáculo minoritario, carente de regulación y con muy poco programa. En 1845 se disputaron las primeras carreras en el nuevo hipódromo de la Casa de Campo.

Pero el que fue el hipódromo de Madrid hasta la inauguración del de La Zarzuela fue: el Hipódromo de La Castellana (situado en el actual Nuevos Ministerios). El hipódromo se inauguró (sin estar finalizadas las obras) el 31 de enero de 1878 coincidiendo con los esponsales de Alfonso XII con María de la Mercedes de Orleáns y Borbón. En este recinto se disputó el primer Gran Premio de Madrid en 1881 (prueba para caballos de tres años sobre 2.500 metros). Esta carrera se convirtió posteriormente en la Copa de Su Majestad el Rey.

En 1919 se inauguró un nuevo hipódromo en los terrenos de la Casa Real en Aranjuez llamado Legamarejo donde se compitió hasta 1934. En 1933 el hipódromo de La Castellana se ve forzado a cerrar sus puertas ya que el recinto estaba situado en una de las vías de expansión de Madrid y tuvo que ser cerrado. Así el Legamarejo de Aranjuez tuvo que hacerse cargo de las competiciones y el Gran Premio de Madrid.

EL NACIMIENTO DE UN MITO

En el verano de 1934 se aprueba la construcción del Hipódromo de La Zarzuela. Para llevar a cabo el proyecto se presentó a concurso y el ganador fue el ingeniero Torroja y los arquitectos Arniches y Domínguez. La obra contaba con un presupuesto de tres millones de pesetas y estaba inspirado en el Hipódromo de San Siro (Milán - Italia). Las obras comenzaron en 1935 y el 18 de julio de 1936 estaba casi terminado, pero con el inicio de la Guerra Civil (1936 – 1939) quedaron paralizadas. Tras este período el recinto no era más que ruinas. En 1940 se empezó a reconstruir y se finalizaría en mayo de 1941. Para las primeras carreras hubo que traer caballos del extranjero, ya que la guerra había mermado la cabaña caballar. El Hipódromo de la Zarzuela fue Premio Nacional de Arquitectura y declarado Patrimonio Nacional.

Los años 50, 60 y 70: el gran impulso y la mayor afición

Hasta los años 50 el hipódromo tan sólo contaba con las instalaciones indispensables para la celebración de las carreras. A partir de 1952 el Hipódromo de La Zarzuela contó con un calendario clásico de competiciones siguiendo el modelo del resto de Europa con la instauración del Derbi y los Oacks. Se podría decir que a partir de aquí, el turf y el Hipódromo de La Zarzuela fueron mejorando. El número de carreras aumentó, entró en el programa la sexta carrera (1954), se duplicaron los premios (1956) y se creo la apuesta quíntuple que se podía jugar fuera del hipódromo.

Todas estas mejoras repercutían en las instalaciones que fueron mejoradas a principios de los 60. Se inauguraron nuevas pistas de entrenamiento, se terminaron las instalaciones para los jockeys y la enfermería, se construyó la capilla y la escuela, se mejoraron las cuadras y boxes y se construyó una nueva tribuna. Todas estas mejoras y la buena economía impulsaron mayores premios, carreras y aficionados al turf (1969).

Con la llegada de los años 70, las carreras en Madrid brillan por sí solas. Se contrató la fabricación a Nueva Zelanda de cajones de salida automáticos que sustituirían a la cinta de tela. Con estos nuevos 4 cajones de 12 boxes cada uno se podían dar carreras de hasta veinte caballos sin mover dichos cajones. Además un año antes se había comprado a Francia una máquina fotográfica para la llegada (famosa foto-finish). La Zarzuela se modernizaba y crecía. Se construyó la pista de steeple-chase (1973; hoy desaparecida). En 1974 entra en funcionamiento el totalizador de apuestas y 1975 se estrena el control antidopaje. Además, debido a que el número de caballos es mayor, el cuarto clasificado también obtiene premio.

Los 80 y 90: empieza el declive y la caída del Hipódromo

Con la llegada de los 80 parecía que el Hipódromo de La Zarzuela iba a vivir una segunda época dorada y así fue en un principio pero a finales de esta década y principios de los 90 todo resultó ser un espejismo.

En 1982 se creó la Agrupación de Propietarios, presidida por Ramón Mendoza quien a partir del año siguiente se hace cargo del Hipódromo. Con su mandato se puso en funcionamiento la primera apuesta nacional en la historia de las carreras de caballos: la QH (Quiniela Hípica). Se obtuvieron buenas recaudaciones pero no sólo eso ayudó al turf, la retransmisión de las carreras por Televisión Española hicieron crecer el sector, el número de caballos (hasta alcanzar los 1.000) y propietarios (año 1988). En este mismo año y aprovechando el boom del momento se inauguraron las carreras nocturnas en la época de verano. Lorenzo Sanz cogió las riendas del club con la QH en plena decadencia

Con la inauguración de la década de los 90 el Hipódromo de La Zarzuela se empieza a desmoronar. 1991 es el último año de la Quiniela Hípica. En 1992 Patrimonio Nacional cede la concesión del Hipódromo a la empresa Hipódromo de Madrid S.A. Y el resto de la historia ya se la hemos contado al principio de este artículo.

El Hipódromo de La Zarzuela se prepara para su inauguración para ofrecer de nuevo carreras en Madrid y además como instalación para las competiciones hípicas en la candidatura de Madrid 2012.

 

 

 

Nuria B. Martínez - OcioCaballo

 

 

 

 

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