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TRES
HISTORIAS DE PEGASO
Perseus y el
nacimiento de Pegaso
Perseus es hijo de Zeus y Danae. Cuando Acrisio, padre de
Danae, descubrió que ésta iba a
concebir a un hijo del padre de los
dioses, arrojó a su hija y a
Perseus al mar. Ambos se salvaron y
cuando Perseus se hizo adulto pactó
Polidectes que si le traía la
cabeza de Medusa liberaría a su
madre. Debido a la dificultad de la
hazaña Polidectes aceptó ya que
nadie podía mirar a Medusa sin ser
petrificado. Cuando Perseus consiguió
decapitar a la Medusa y de ella nació
Pegaso, Perseus se montó en el
caballo alado y consiguió a su vez,
salvar a Andrómeda secuestrada por
la górgona.
Belleropho y la doma
de Pegaso
Bellerophon era hijo del rey de Corinto. Un día mientras
éste paseaba, se encontró a Pegaso
abrevando en la fuente de Pirene.
Belleropho se acercó al caballo
alado y lo domó. Tiempo más tarde
Belleropho tuvo que exiliarse en
Argos en la corte del rey Preto. La
reina se enamoró del héroe y como
éste no la correspondía, la reina
hizo creer a Preto que Belleropho
había intentado seducirla. El rey
envió al héroe a casa de Yobates
con un mensaje en el que se le decía
que diera muerte al portador del
mensaje. Así Yobates envió a
Belleropho a múltiples pruebas como
la lucha contra la Quimera (monstruo
divino que vomitaba fuego y que tenía
cabeza de león, torso de cabra y en
la parte posterior era una
serpiente). Gracias a Pegaso y su
destreza, Bellerophp consiguió
superar todas las pruebas y consiguió
que el rey en reconocimiento le
diera la mano de su hija. El héroe,
engreído por su éxito, se montó
sobre Pegaso y le hizo subir al
Olimpo para estar con los dioses.
Zeus (Júpiter)
al verlo lo fulminó con su rayo y
lo precipitó al suelo.
Pegaso y las Musas
Las hijas de Píero quisieron competir con las nueve Musas
en un concurso de canto. Todas
empezaron a cantar y el Helicón (la
montaña) se empezó a hinchar de
placer, hasta alcanzar un tamaño
desmesurado. Así Poseidón (Neptuno)
antes de que se produjera una catástrofe
envió a Pegaso para calmar a la
montaña. El animal dio una coz e
hizo que brotase una fuente que
deshinchó al Helicón. La fuente
sería la fuente de Hipocrene.
Debido a este incidente, a Pegaso se
la simboliza como la inspiración poética.
LOS
CABALLOS DE DIOMEDES: LOS CABALLOS
MALVADOS
Cuando Heracles (héroe griego hijo de Zeus y Alcmena; Hércules)
fue enviado a superar les doce
pruebas se encontró en la octava
prueba en Tracia donde su rey
Diomedes había criado a unos fieros
caballos que se alimentaban de los náufragos
que llegaban a la costa. Heracles
usando su fuerza consiguió domar a
los caballos sin que estos llegasen
a agredirle.
EL
CABALLO DE TROYA: LA “OFRENDA”
DE MADERA
Cuando los niños juegan en sus casas a cabalgar por el
Oeste o en busca de tesoros, príncipes,
princesas o sólo aventuras utilizan
un caballo de madera. Ya sea ese una
fiel reproducción de un caballo que
se balancea o un palo con cabeza de
cabello o simplemente un palo de
escoba y que la imaginación vuele.
Para lo que los niños es un fiel
compañera y un inofensivo animal a
los griegos se les volvió en su
contra.
Su historia
En primer lugar hay que aclarar que para los griegos fue el
Caballo de Ilion. La guerra de Troya
enfrentó a los griegos conducidos
por Agamemnon (legendario rey de
Mecenas; Agamenon)
y a los troyanos bajo el mando de
Hector durante diez años. Los
dioses también se vieron divididos:
Afrodita (diosa del amor y la
belleza; Venus)
y Zeus (Júpiter) apoyaron a los troyanos; Hera (esposa de Zeus,
Juno), Atenea (diosa de la
prudencia y la sabiduría; Minerva)
y Poseidon (Neptuno)
dieron su apoyo a los griegos.
Después de diez años de guerra, los griegos trazaron un
inteligente plan. Simularon levantar
su asedio a la ciudad de Troya.
Antes de partir construyeron un
enorme caballo de madera que dejaron
en la orilla del mar como ofrenda a
Poseidon (Neptuno)
por haberlos apoyado durante los
diez años de batallas. Los troyanos
viendo aquel regalo, en un principio
desconfiaron pero al ver que nada
sucedía, abrieron las puertas de
Troya y arrastraron el gran Caballo
de Madera al interior de la ciudad.
Al caer la noche, el Caballo abrió
su tripa y de él salieron cientos
de guerreros griegos que tomaron
Troya y por fin vencieron a los
troyanos.
Este episodio lo cuenta el escritor Homero en su libro la Ilíada,
aunque sólo narra el último año
de guerra. Aunque, en realidad, las causas que provocaron la guerra de Troya no se
han podido determinar con exactitud,
algunos historiadores apuntan que la
prosperidad que consiguió en este
período (debida posiblemente al
cobro de impuestos por permitir el
paso de las embarcaciones a través
del estrecho) la convirtieron en un
punto estratégico muy codiciado.
OTRAS
HISTORIAS DE LA ANTIGÜEDAD
1)
POSEIDÓN
Poseidón, conocido por los romanos como Neptuno, es el
dios del mar. Tienen el poder de
controlar las olas, las tempestades
y hacer que broten manantiales.
También tiene el poder de hacer
temblar la tierra. A menudo los
hombres le sacrificaban toros, pero
sobretodo tuvo gran fama como
domador de caballos (de ahí que los
griegos le ofreciesen el Caballo de
Troya). Se supone que al vivir en el
mar su carro va tirado por
hipocampos, es decir, caballitos de
mar. Pero en las obras pictóricas
que se han concebido del dios, su
carro va tirado por fuertes caballos
que galopan sobre el mar rodeados
por delfines, peces, tritones y
nereidas.
2)
DIOSCOUROI
(Cástor y Pólux)
Cástor y Pólux son hermanos gemelos concebidos por Leda
fecundada por Zeus (de ahí su
nombre “hijos de Dios”). Cástor
es mortal y Pólux es divino. Ambos
son inseparables. Un día raptaron a
las hijas de Leucipo que estaban
prometidas con otros primos. En la
luchas Cástor murió pero Pólux
invocó a su padre y le pidió la
inmortalidad para los dos. Zeus se
la concedió convirtiéndose en la
constelación de Géminis. Son los
protectores de los ejércitos y de
los navegantes y siempre en sus
representaciones se les asocia
montando a caballo, ya sea de caza o
en alguna de sus aventuras. Llegaron
incluso a figurar en un denario de
plata (136 a. C.) como jinetes.
3)
CLELIA
Cuando Roma fue asediada por los etruscos (finales de siglo
VI a.C.), se envió a un grupo de jóvenes
romanas como rehenes a Porsena (jefe
de los etruscos), entre ellas a
Clelia. La joven consiguió escapar
del campamento donde estaba retenida
y junto con su caballo atravesó el
Tíber a nado y entró en Roma. Según
el tratado firmado con Roma, Porsena
reclamó a las rehenes pero
asombrado por la heroicidad de
Clelia le concedió la libertad y le
dio permiso para abandonar el
campamento. A Clelia siempre se la
representa a caballo y ataviada como
una amazona.
CONCLUSIÓN
Si echamos la vista atrás podemos apreciar que el caballo
lleva unido al hombre desde los
inicios de la Historia. Como ya se
dijo en la introducción a estos dos
capítulos de la mitología, es el
hombre el que escribe la historia de
sus dioses y por lo tanto el caballo
no podía quedar relegado a un
segundo plano. En algunos casos como
el de Pegaso es un miembro más de
la divinidad. Con estos dos artículos
sobre la mitología lo único que se
pretende es contar historias,
acercar la relevancia del corcel al
lector y darle un primer paso a que
se inquiete por la Antigüedad y el
resto de los dioses que conforman la
historia.
Nuria B. Martínez - OcioCaballo
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