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Diagnóstico:
Estrés
por mala estabulación y pánico a
las personas. Gran estado de tensión
corporal.
Segundo
paso
Acercamiento
para
hacer un PRONÓSTICO
Cuando
nos acercamos a un caballo que no
conocemos (sobretodo si tiene
trastornos de conducta), lo hacemos
con atención para observar sus
reacciones: "si es tranquilo,
si se pone nervioso o se asusta. Si
tiene ganas de relacionarse o se
aleja".
En
este caso, fue evidente que el
caballo quería relacionarse pues
estaba con la cabeza fuera del box,
pero cuando le acercaba la mano o me
acercaba, se iba hacia atrás
"temblando como una hoja".
La huída es la primera arma de
defensa del caballo. Tenía que
defenderse pues su recuerdo era:
Humanos --- Peligro
El
pronóstico fue el siguiente:
Es
un caso que necesita mucha
paciencia, los pasos deben ser muy
cuidadosos, sin apuro porque
cualquier apuro puede empeorar mucho
la reacción del caballo. No sé si
podré ponerle el ramal. Más bien
la pregunta es: ¿Hasta dónde me
dejará llegar? Hasta dónde me deje
llegar, va a ser lo correcto para
este caballo en esta situación.
En
esta situación trabajé con la
siguiente técnica: Abrí la puerta
del box y entré muy tranquila con
movimientos suaves para evitar
provocarle más pánico, porque como
sabía que estaba aterrorizado, mi
intención era evitar producirle más
miedo. Pero de algún modo tenía
que decirle que podía confiar en mí
y eso lo hice con mi lenguaje
corporal. Cuando me acercaba
y él se iba para atrás, en
vez de gritarle y presionarlo más,
también me iba para atrás con mi
brazo derecho extendido hacia el
costado sin permitirle que fuera más
atrás, al mismo tiempo que lo
miraba fijamente a los ojos atenta
al momento en que él se quedaba
quieto o iba hacia delante, y
mascaba, momento en el que dejaba de
mirarlo a los ojos a modo de
recompensa, para no presionarlo
demasiado. Este modo de comunicación
es una imitación del modo en que
los caballos se comunican. Ellos lo
hacen con un lenguaje silencioso de
signos y señales y a veces con
vocalizaciones.
El
animal dominante, sea semental o
yegua, domina a los otros por el
movimiento y la dirección del
mismo. Hacen mover a los otros
cuando están quietos o los hacen
quedarse quietos cuando se mueven.
Esta es la base de todos los
entrenamientos. Entonces, si Negrito
se iba para atrás para defenderse,
lo mandaba para adelante. Le marcaba
la dirección hacia donde quería
moverlo. Después de realizar esta
acción varias veces, entendió que
podíamos hablar el mismo idioma. Y
fue disminuyendo su temor. Cada vez
podía acercar mi mano a su cuello y
tocarlo sin que se fuera para atrás
y sin que temblara tanto. A medida
que nos comunicábamos de este modo,
él comenzaba a mascar, signo de
relajación que le estimulaba con mi
voz y mi lenguaje corporal.
¿De
qué modo el caballo entiende que
hace algo bien?
Por
medio de la recompensa o refuerzo
positivo. Cuando hace algo bien,
se lo recompensa disminuyendo la
presión, que en este caso fue
dejarlo descansar. Hay que estar muy
conectado con el caballo para saber
cuando es el momento. Uno de los
signos que tomo como indicador, es
cuando masca, signo que indica que
se relaja. Cuando lo hizo varias
veces y dejó de temblar, lo dejé
"Pensando". Es decir, que
se quedó sintiendo una sensación
distinta a la esperada. En su
memoria (que es muy precisa) estaba
el dato que una persona en el box
con un ramal, eran todos elementos
peligrosos. Sin embargo esta
experiencia fue diferente y ahí
pudo empezar a pensar distinto y
dejar de aterrarse.
Paso
tres
Medicación
Parte
de mi técnica como Veterinaria, es
el uso de Medicamentos Homeopáticos,
Remedios Florales y Masajes Terapéuticos.
Como expliqué en el artículo
anterior, Arnica es un medicamento
indicado para el trauma mental y físico.
Al contrario de lo que se cree (Por
falta de información precisa), los
medicamentos homeopáticos actúan
con gran rapidez cuando están bien
indicados. El trabajo de corrección
de trastornos de conducta se
optimiza con el uso de medicamentos
que actúan sobre el ánimo del
animal, pues acelera el proceso de
recuperación física y mental,
porque estos medicamentos actúan
sobre la energía vital del animal
equilibrando lo que está
desequilibrado.
En este caso le devolvió la
confianza y lo relajó de manera tal
que me permitió entrar en su
espacio corporal con más rapidez.
Los
caballos tienen un espacio
corporal ovalado alrededor de su
cuerpo de alrededor 2 metros. Este
espacio es tan importante como en
los humanos. Significa que solamente
lo abren cuando hay confianza. Si
observamos una manada en un prado,
veremos que algunos caballos andan
muy juntos, por ejemplo, una yegua
con su hijo o hija, el semental con
la yegua más vieja, o caballos que
se criaron juntos. Por lo tanto,
cuando un caballo nos permite entrar
en su espacio, significa que nos
tiene por compañeros íntimos.
Ellos construyen amistades profundas
e íntimas que pueden durar toda la
vida y extrañan a sus amigos como
extrañamos nosotros a los nuestros.
Según algunos estudios el espacio
del centro emocional en el sistema límbico
del cerebro, tiene el MISMO TAMAÑO
QUE EL NUESTRO.
Qué tema interesante para
pensar y estudiar....
Este
conocimiento es parte de la técnica
que utilizo, pues algunos podrían
haber pensado que el caballo era
obstinado, sin embargo, lo que más
necesitaba era contacto, comunicación
y confianza, pero como él lo había
intentado en su lenguaje y no había
sido comprendido, su confianza
estaba quebrada y solo podía
reaccionar con su lenguaje, alejándose,
temblando y tratando de estar lejos.
Paso
cuatro
Cambio
de circunstancias
Trabajo
por la tarde
Lo
observamos en otro medio: El paddock.
Un caballo suelto se muestra mejor.
Negrito mostró que le costaba
moverse, estaba tenso, contraído,
por falta de ejercicio y
fundamentalmente por falta de
confianza en sí mismo.
La
técnica que usé fue hacerlo
moverse. Como buscaba los
rincones y no dejaba que me
acercara, lo sacaba de los rincones
sin asustarlo demasiado, pero con la
intención de que se moviera y
fundamentalmente que se estirase. El
hecho que haya querido corcovear, en
un animal tan reprimido lo tomé
como un intento de liberación de
energía contenida y por supuesto
como una reacción sana. No me lo
hacía a mí, si no que lo hacía
por necesidad. Incluso como técnica,
lo estimulé a que volviera a
corcovear. Había que ver cómo
estaba la columna antes del trabajo,
como tenía las patas metidas para
adentro por tanta tensión y miedo,
y como terminó el trabajo con la
columna estirada, las patas bien
apoyadas y la mirada abierta,
franca, confiada.
Usamos
lo que el animal nos brinda. Poco a
poco empezó a darse cuenta que podía
moverse y contar con su cuerpo, y
que no era castigado por ser un
caballo.
Cuando
llegamos a este punto, decidí
entrar en su espacio corporal un
poco más, y lo busqué para hacer
un contacto más cercano. Si huía
cuando me acercaba, lo presionaba
suavemente un poco más para hacerlo
hacía huir. ¿Para qué? Para que
entendiera que yo era su zona de
seguridad. El resultado era que si
se quedaba cerca y se dejaba
acariciar, no lo echaba. A medida
que entendía esto, fue dejándose
acariciar sin necesidad de huir.
Este trabajo proviene de la
observación del comportamiento en
la vida salvaje. Cuando Negrito
entendió que estar cerca era
seguro, dejó de huir. Aunque le
costaba, se notaba como intentaba
comprender lo que le pedía. Mi
intención era actuar como un líder
confiable y así lo entendió. Poco
a poco se dejaba acariciar y cada
vez buscaba estar cerca porque se
sentía protegido. Cuando mascó
varias veces y dejó de huir de mi
contacto, nuevamente lo dejé
descansar - recompensa o refuerzo
positivo. Esto es fundamental,
de algún modo tenía que decirle
que estaba haciendo las cosas bien.
Es cuestión de calidad y no
de cantidad. Esta técnica es muy
efectiva, porque cuando el caballo
entiende lo que se le pide y
sobretodo cuando lo hace por su
propia voluntad, ¿para qué seguir
insistiendo?, es más eficiente
dejarlo "pensando".
Ellos también asimilan sus
procesos mentales y la próxima vez
empezaremos donde dejamos en vez de
tener que hacer todo nuevamente.
Paso
cinco
Desensibilización
A
la mañana siguiente, cuando fuimos
a buscarlo, un alumno del curso,
estaba con él haciéndole masajes,
que recibía con tranquilidad.
Lo
llevamos al paddock donde había niños
con quienes trabajó. ¿Porqué?
Porque en general los niños
tranquilos no tienen expectativas
y funcionan de un modo que
tranquilizan al animal. Si tenemos
demasiadas expectativas, podemos
perder lo que el animal nos brinda.
La clave es estar
atentos a lo que puede hacer
realmente.
Aproveché
esta circunstancia para realizar un
trabajo de desensibilización. ¿Qué
es la desensibilización? Es la
capacidad que tienen los caballos
para acostumbrarse a ciertas
situaciones del medio ambiente, como
por ejemplo, un conejo que huye. Es
probable que el potro la primera vez
que escucha o que ve a un conejo
huyendo, se asuste, pero como su
madre y los otros miembros del grupo
no se asustan, el potro, tampoco lo
hace. De este modo, se desensibiliza
y aprende a discernir:
"esto es peligroso, esto no lo
es". Si el caballo no
tuviera esta capacidad, viviría
huyendo.
¿Cómo
desensibilizamos a Negrito?
Pusimos
un fardo de pasto en un rincón del
paddock, el rincón que él elegía,
donde se sentía más seguro. Cuando
iba a comer, uno de los niños se
paraba cerca con el ramal. Al
principio le costaba estar cerca,
pero fue acostumbrándose. Luego el
niño movía bruscamente el ramal, y
su reacción era de alejarse. Pero
poco a poco se fue dando cuenta que
no le hacía daño. Cuando llegaron
unas niñas, usé la misma técnica.
Entre todos le tiraban pastos al
cuerpo. Por supuesto, que al
principio, se asustó mucho, sin
embargo, la reacción no tenía que
ver con el dolor, sino con el
recuerdo del dolor. Éste fue el
objetivo, el de quitarle el miedo.
Muchas veces el problema principal
en el caballo, es el miedo al dolor,
el miedo al castigo, al miedo a
sufrir. Quería demostrarle que no
queríamos hacerle daño y lo
entendió rápidamente, porque
finalmente se quedó comiendo cerca
de los niños aunque estos le
tiraban pastos en todo su cuerpo.
Estos movimientos bruscos,
inesperados, de personas que no
conocía, fueron una exigencia para
él, que pudo soportar muy bien.
Último
paso
La
memoria - Dejarlo con el mejor
recuerdo
Como
solo pude trabajar dos días con él,
mi meta fue dejarlo con un buen
recuerdo profundo en la memoria de
larga data. Cuando terminó de
comer, lo llevé a otro rincón, y
lo acaricié con más fuerza,
poniendo más intención en mis
manos, diciéndole: puedes
confiar. Se dejó acariciar, me
buscaba, y se quedaba cerca.
Nuevamente lo dejé pues ese día él
había hecho un gran avance, y merecía
su recompensa: el descanso.
Las
últimas noticias son: que le ponen
el bozal sin problemas, que va detrás
de sus amigos humanos con toda
confianza.
Sumario
Es
necesario conocer el lenguaje del
caballo para hacer un diagnóstico
preciso de su estado mental y anímico,
de lo que puede soportar para
modificar sus recuerdos negativos.
La técnica debería ir acompañada
de sensibilidad. Porque si no hay
sensibilidad para captar lo que el
animal puede soportar, se puede
empeorar mucho el estado del caballo
con problemas. Las claves son: conocimiento,
técnica, percepción, paciencia,
flexibilidad y respeto por el
animal.
Nota:
Si
observan las fotos del primer artículo,
podrán ver el orden del trabajo.
Anahí
Zlotnik MV
- Escuela
"Sierra Norte"
CURSO
DE COMUNICACIÓN CON EL CABALLO -
Mayo del 2003
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