|
Los
primeros rastros del caballo
aparecen, ya en la prehistoria. Su
utilidad está por definir, ya que
se supone que en primer lugar, se
utilizó como pieza de caza, para
alimento.
Más
tarde su fuerza y velocidad para
los desplazamientos, hizo que el
hombre le considerara útil como
aliado en su trabajo.
Cuando
en la edad de bronce la humanidad
se tornó sedentaria 400 años
a.C. lo domesticó. Comenzó a
formar parte activa de sus ejércitos,
hay escritos que hablan ya de los
jinetes.
Existen
tratados orientales que describen
al caballo como un símbolo de
veneración.
La
caballería fue un cuerpo
dominante en los ejércitos persas
y griegos. Con la aparición de
Alejandro Magno, rey de Macedonia
y Olimpia, surgió el primer
caballo famoso de la historia: Bucéfalo
(cazado y domado por él).
En
los primeros Juegos Olímpicos, ya
aparecía la hípica como deporte.
La
escuela bizantina, tuvo influencia
decisiva en la caballería. La
utilización de la silla, las
bridas y estribos, fueron
componentes que perfeccionados o
modificados, llegarían hasta
nuestros días, siempre en busca
de permitir al jinete mayor
equilibrio y comodidad.
En
la Edad Media la doma de potros
adquirió un significativo
desarrollo y consideración con
vistas al futuro rendimiento del
caballo adulto.
La
primera escuela de equitación de
la que se tiene referencia es la
de Ferrara (Italia), fundada en
l539 por el conde Fiaschi, quién
escribió libros de texto sobre
sus enseñanzas. Después se
crearon las escuelas de La Brouve
y La Baume, en Francia, y a
continuación una que hizo
historia y que tiene la mayor
relevancia aún en nuestros días,
"La Escuela Española de
Viena", creada en 1572. A
partir de entonces se comenzó a
hablar de la equitación , no solo
como deporte sino como un
"arte". Inglaterra y
Alemania se sumaron a las
anteriores creando sus propias
escuelas.
España,
cuenta desde 1973, con la Real
Escuela Andaluza del Arte Ecuestre
de
Jerez, (Fundación avalada por la
Consejería de Turismo, Comercio y
Deporte de la Junta de Andalucía),
ubicada en esa bella ciudad
gaditana, en el recinto del
palacio del Duque de Abrantes,
denominado "Palacio del
Recreo de las Cadenas",
fundada por D. Álvaro Domecq Romero, ha sido y es uno de los
puntales más representativos de la
denominada "Alta
Escuela".
La
hípica española obtuvo su primer
éxito en la novena olimpiada
celebrada el 12 de agosto en
Amsterdam, donde el equipo
compuesto por los capitanes de
caballería: "García Fernández",
"Navarros" y "Trujillos",
con los caballos:
"Revistada",
"Zapatero" y
"Zalamero", ganaron la
medalla de oro.
Veinte
años más tarde el equipo español
conseguiría la medalla de plata
en los Juegos Olímpicos,
celebrados en Londres en 1948 con
los jinetes "Ponce de León",
"Navarro" y "Jaime
García Cruz".
Desde
entonces han sido grandes los éxitos
de la hípica española,
destacando al jinete "Paco
Goyoaga" que con su caballo
"Quorum", consiguió
ganal el título de campeón del
mundo en la modalidad de salto.
Actualmente,
son muchos los jinetes españoles
que han competido
internacionalmente, incluso en las
últimas olimpiadas, como
"Juan Matute",
"Ignacio
Rambla","Rafael
Soto", "Beatriz Ferrer
Salat", "Luis
Lucio", etc, (doma clásica).
"Ricardo Jurado",
"Luis Álvarez Cervera",
"Enrique Sarasola",
"Fernando Sarasola",
etc. (salto y completo)., dejando
constancia de que la equitación
en España es un deporte que
aumenta su calidad.
Pero
lo que ante todo no debemos
olvidar nunca, que este animal que
acompañó al hombre desde sus orígenes,
es un ser noble, dócil, de gran
memoria que nunca olvida ni los
malos ni los buenos tratos, tras
su bella apariencia esconde su
mayor tesoro: la docilidad y el
gran corazón.
|