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priori uno que destaca siempre: Alemania, pero
este año incluso lo ha tenido un poco complicado. Había
otros equipos muy buenos como Holanda, Gran Bretaña,
Dinamarca que empezó muy fuerte y bueno nosotros. Creo
que es bueno que la gente sepa que lo que hemos
conseguido es una cosa maravillosa. No pensábamos
tanto, pero sabíamos que algo podía caer por la
trayectoria que llevábamos. Este éxito no ha sido de
la noche a la mañana, sino que ha sido una progresión
desde los últimos diez años: Campeonato del Mundo
medalla de bronce, en los Campeonatos de Jerez 2002
medalla de plata, clasificaciones en campeonatos
internacionales en los primeros lugares tanto Beatriz
con “Beauvalais” como yo con “Invasor” y también
Juan Antonio con “Guizo”, o sea podía pasar pero
nosotros no queríamos vender la piel del oso antes de
cazarlo. Así que seguimos así, muy humildes como
siempre, formando piña dentro del equipo y creo que
esto es algo que hay que destacar. Siempre entrenando
muy bien y siempre igual. También los caballos que
tuvieron unos días muy buenos y pudimos conseguir el
preciado metal. Vinimos de allí con una satisfacción
inmensa y después mucho más cuando Beatriz consiguió
el bronce individual y yo conseguí sobreponerme a la
segunda prueba que fue la peor de “Invasor”. Después
hizo una prueba fantástica, la Kur, que creo que todo
el mundo la vio y quedé cuarto clasificado en la
prueba. Sólo quedaron por encima los medallistas y yo
obtuve el diploma olímpico y estoy satisfechísimo.
Estoy muy orgulloso de pertenecer a esta Escuela, de ser
de Jerez y de tener un caballo español y de poder hacer
ver que el caballo español puede estar entre los
mejores del mundo.
En
Atenas 2004, y en general, te vemos disfrutar en la
prueba de la Kur. Animas al público y vas con la
sonrisa puesta. ¿Qué tiene la prueba que no tienen las
otras?
Hay
gente que ha criticado que pueda ser un poco show man,
yo no soy ningún show man. Las cosas que me pueden
salir, luego las veo en vídeo después y me da hasta
vergüenza. Son cosas de sentimiento, lo siento en ese
momento y cuando me sale bien pues estoy orgulloso de mi
caballo. Siento un enorme recreo con él y esa cosa me
sale pues porque soy de aquí, porque en mi familia hay
esa vena flamenca: mi tío es Rafael de Paula, mi padre
ha sido un jinete extraordinario y mi mejor profesor, me
he criado con Álvaro Domeq y soy de esta tierra y a
veces no lo puedo remediar. Hay alguna gente a la que le
gusta y le entusiasma, les conecta eso y yo encantado
pero muchas veces tengo que reprimirme. La gente tiene
que saber de mí que respeto mucho a mis caballos y que
soy muy académico y muy disciplinado y que el arte lo
tengo porque he nacido con él. Me da un sello
diferente. Otros jinetes interpretan las pruebas de
manera más
seria; yo no estoy de acuerdo con esa seriedad hay que
hacerlo serio y hacerlo bien pero también intentar
disfrutar. Yo disfruto cuando voy bien y voy con
“Invasor”.
¿A
quién le pertenece el éxito del equipo español?
Todo
el éxito de los últimos diez años hay que dárselo a
mucha gente, a todo el equipo estupendo que está detrás
de nosotros: la Federación, la Escuela, veterinarios,
herradores (desde aquí mi recuerdo para Jaime, el
herrador que herraba a “Invasor” que sin él y con
el problema de cascos de de mi caballo nunca podría
haber llegado hasta aquí. Ahora está su ayudante Mónica
que le ha sustituido fenomenalmente) y toda la gente que
nos ha apoyado como Álvaro Domeq y este sueño de la
doma clásica. Llegar con un caballo español a unos
Juegos Olímpicos y conseguir una medalla es un sueño
que ha sido apoyado por mucha gente.
¿Crees
que gracias a vosotros la doma ha pasado a ocupar un
primer puesto en la hípica por delante del salto?
Antes
quizás la doma era el patito feo de la equitación en
España, hasta que el equipo español ha salido poco a
poco. Hay que destacar la labor de nuestro entrenador
Jean Bemelmans que sin él jamás habríamos conseguido
esto. Para mí es el mejor entrenador no de España sino
del mundo. Ha sabido entendernos y nosotros congeniar
con él y aprender. Él siempre dice que aprende cada día,
igual que nosotros y entre todos llevamos todo esto para
delante. A partir de ahora, la gente no sólo del mundo
del caballo sino mucha gente sabe lo que es la doma
gracias a esta medalla. Esto debe ser el trampolín que
haga que vengan más jinetes jóvenes para arriba. Desde
la Escuela, yo como jefe de deportes, intentaremos que
salgan más jinetes y más caballos y que esto siga y no
termine aquí. Tiene que seguir adelante porque es una
cosa muy bonita que ha costado llegar y que hay que
mantener. Es muy agradable ir por la calle y que la
gente te dé la enhorabuena.
¿Cuándo
se acabe “Invasor” tú te retirarás?
Si
no tengo otro caballo con la suficiente garantía pues
habrá que dar paso al que lo tenga.
¿En
qué competiciones te vamos a ver esta temporada?
No
iré a ninguna competición hasta que no empiece la
temporada en Europa. Si todo va bien y el caballo está
en forma haré un par de concurso para esta en el
Campeonato de Europa en Moscú. De hecho si el
Campeonato de España no hubiera sido en Jerez yo no
hubiera estado. “Invasor” y yo necesitamos un largo
descanso.
La
gran polémica: ¡Ahí está! o ¡Arsa!
En
el mundo taurino, y yo soy muy taurinista, cuando se
hace una faena bien hay una expresión y la he escuchado
toda mi vida y es ¡ahí está! Y creo que la gente debe
enterarse de que esa es la expresión y mi grito cuando
acabo una reprise y estoy satisfecho.
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