|
Sin
embargo la historia del Cavalino
Rampante se remonta a 1923 cuando
todavía el señor Ferrari era dueño,
modificaba, pilotaba sus propios
autos. Tras vencer en el circuito de
Savio (Italia), la condesa Paulina
le ofreció a Enzo el escudo que
utilizaba su hijo como aviador en la
Primera Guerra Mundial. Francesco
Baracca y su avión derribaron 34 máquinas
alemanas antes de ser abatido. Pero
lo curioso es que el propio Baracca
cogió de un avión enemigo el
escudo que hoy conocemos de la marca
Maranello.
A
pesar de que Enzo Ferrari aceptó el
regalo de la condesa, no pudo poner
el escudo en sus autos hasta 1946.
Ferrari había firmado un contrato
con Alfa Romeo que no le permitía
usar más logo que el suyo. Desde
1929 hasta 1938 Ferrari no podría
usar su nombre para sus coches. Con
la Segunda Guerra Mundial el momento
de estrenar el Cavallino Rampante se
pospondría ocho años más hasta
que en 1946 llegó el momento del éxito.
Nuria
B. Martínez - OcioCaballo
|