Opinión

 
 

¿FINAL FELIZ?

La operación rescate de las tres yeguas atrapadas por la nieve en el ventisquero de La Condesa, acabó felizmente gracias la arriesgada intervención de la veterinaria Dª María Pulido y de ocho bomberos que hicieron cuanto estaba a su alcance por salvar la vida de estos tres animales.

La polémica y la consabida indignación surge cuando los amantes del caballo observamos la impasividad de los responsables ante hechos como este, que pueden repetirse en cualquier momento, ya que son muchos los animales que viven en estas condiciones. Para ellos no hay ningún tipo de control poniendo en peligro su propia vida y en ocasiones ser el artífice de algún accidente.

Es conocido que los montes públicos se utilizan para la práctica ganadera, pero esto no debe significar que los olviden a su triste suerte sin conocer el estado de los mismo. Esta vez la historia ha tenido un final feliz, pero cuantos caballos no correrán la misma suerte y que derecho tiene nadie a poner en peligro las vida de otras personas por su falta de responsabilidad.

R.C.B.