
| LOS JUECES EN LOS CONCURSOS |
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Ahora que comienza la temporada de competiciones y ante la perspectiva de un nuevo año, lleno de éxitos para nuestros jinetes. Volveremos irremediablemente a enfrentarnos a uno de los problemas que suscita más polémica en las pistas: "¿Los jueces están bien preparados o no?" Los que llevamos varios años en esto, podemos asegurar que la evolución ha sido evidente y el cambio en este terreno ha ido a mejor. Para quienes lo desconozcan les diré que los cursos que se imparten, durante cuatro y seis meses, constan de un determinado número de horas lectivas teóricas y prácticas realizadas con vídeos. Seguidas de unas pruebas presénciales obligatorias en las que colaborarán con jueces ya titulados durante los concursos. Para acceder a estos cursos, se exige una experiencia hípica demostrable. Por ello las personas que hoy vemos puntuando, son siempre jinetes, profesores o personas que han competido en pruebas similares a las que van a juzgar. Son gente que gracias a su afición, dedican un día festivo a sufrir las inclemencias del tiempo (frío y calor), ya que el dinero que perciben por sus dietas, es una cantidad simbólica que escasamente les cubre el coste de la gasolina. Yo quiero invitar desde aquí a colaborar, en mejorar nuestro deporte .Quiero invitar a todos a la crítica constructiva y por tanto a respetar la labor de cada uno. Si consideramos que aquella persona que nos ha evaluado se ha confundido, no debemos callarnos. Protestemos pero bien. Si estamos seguros del error, no nos limitemos a vocear la injusticia en las tertulias. Sino presentando una reclamación en la federación correspondiente. Solo de esa forma surtirá efecto la queja. Mientras intentemos que cada uno siga jugando su papel, que los jinetes sigan entrenando, los caballos estén suficientemente preparados , los jueces sean ecuánimes y los espectadores se limiten a observar. Pongamos la mejor voluntad y sobre todo intentemos colaborar. Nuestro país aún tiene mucho que dar en este deporte y con esfuerzo lo va a conseguir. Pero no confundamos el camino. La única vía es trabajar, nunca subestimar la labor de los demás. RCB |