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Reportaje
- Las Rutas Ecuestres
España
es un lugar privilegiado, en cuanto a rutas ecuestres se refiere.
Existen en nuestro país multitud de lugares de una belleza
inigualable cuyo acceso está limitado por los accidentes
geográficos.
Hay
muchos parajes a los que únicamente se puede llegar caminando o a
caballo.
En
todas las comunidades, organizan excursiones de este tipo, pero es
importante recordar varios puntos, para que esa jornada resulte
placentera y no un cúmulo de sorpresas desagradables.
En
primer lugar, hay que tener en cuenta, que para disponernos a pasar
una jornada a lomos de un caballo, que en la mayoría de los casos
se prolongará durante varias horas. Conviene tener unos mínimos
conocimientos sobre la equitación. Es imprescindible, que la
persona que monta a caballo haya recibido unas cuantas instrucciones
y haya practicado durante un tiempo en algún recinto cerrado, antes
de salir al campo. Lo contrario es una temeridad, aunque en muchos
sitios intenten convencernos de lo contrario.
Sería
recomendable, utilizar una vestimenta adecuada que nos permita
encontrarnos cómodos y seguros. Para ello debería utilizarse botas
o polainas, pantalón de montar y desde luego el casco que aunque
resulte incómodo ofrece una gran seguridad.
Los
caballos destinados a este tipo de actividad, deben ser animales no
excesivamente viejos, fuertes y resistentes perfectamente domados,
habituados a estos menesteres y con buen carácter. La vieja
creencia de que un caballo viejo es más seguro, es un error ya que
se cansará más pronto, tiene mas posibilidades de tropezar o dar
síntomas de agotamiento.
A
todo esto y como condición fundamental, conviene ir acompañado de
un guía. Este será una persona experimentada, que conozca la ruta
que vamos a recorrer. Él visitará con anterioridad los lugares por
donde guiará a los excursionista y las zonas más apropiadas para
poder galopar, así como cuando se debe ir más despacio, en los
sitios cuyo acceso sea más sinuoso, para evitar en cualquier
momento situaciones de riesgo.
La
persona que se hace cargo del grupo, debe estar en posesión de un
título que le acredite su formación ecuestre para este cometido.
Siguiendo
estos consejos, podemos asegurar que disfrutar de la naturaleza, al
mismo tiempo que practicamos un bello deporte, es algo muy
gratificante y una experiencia difícil de olvidar.
R.C.B.
Fotografías:
Alfonso García
Con
la colaboración de A.D. BEX

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