La embocadura KSD mejora la actitud del caballo y confianza en el jinete

La embocadura KSD se aconseja para todos los caballos, siendo fundamental para aquellos que no han logrado adaptarse a las embocaduras tradicionales, con ella desaparece del dolor en la boca, los caballos mejoran su actitud y confianza en el jinete.

Gracias a un especial mecanismo, la embocadura KSD hace que sea el propio caballo el que libere la presión sobre la boca, pasando esta a la muserola con el gesto de ceder la nuca (flexión del atlas hacia la vertical). LA RECOMPENSA DE SUAVIZAR LA MANO CUANDO EL CABALLO CEDE ES INMEDIATA SIN ACCION ALGUNA POR PARTE DEL JINETE.

En el caso de una embocadura tradicional (bocado, filete, pelham, pesSoa, etc.) va dentro de la boca sobre la encía, en el espacio existente entre el premolar y los incisivos o caninos (en el caso de que exista); cuando el jinete tensa la rienda en ocasiones puede desplazar la embocadura hacia arriba, pudiendo llegar a tocar los premolares o dañar las encías.

Esto no ocurre con la KSD, ya que el bocado flexible de silicona permanece en la boca con muy poca posibilidad de desplazarse. Sobre el grosor de la embocadura se han realizado estudios demostrando que las embocaduras finas molestan menos que las gordas, ya que el espacio existente es mínimo.

Otra característica de la KSD es que la fuerza de tracción de la mano del jinete va directa al caballo (repartida entre la muserola y la embocadura dependiendo del momento) sin convertirse en compresión, pues no hay cadenilla ni mecanismo que lo haga, ni multiplicándose esta fuerza, pues no hay palancas que lo hagan.

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