¡Queremos volver a montar!… pero cuando se pueda – OPINIÓN

Parece, según los datos que nos llegan -más o menos fiables- la terrible epidemia que ha sumido a nuestro país en esta desgracia, empiezan a ser algo más alentadores y las cifras de fallecidos y contagiados van disminuyendo.

Con ello se repite muy a menudo en los últimos tiempos, la manida frase de “comenzamos a ver la luz a final del túnel”, eso sí, con mucha precaución porque la situación que se está viviendo a nivel mundial y sus consecuencias, es totalmente desconocida y lleva en muchas ocasiones a la confusión.

No obstante hemos puesto de nuestra parte todo lo que podemos, pero como es lógico la paciencia está empezando a flaquear.

No siempre sabemos hasta donde alcanzan nuestros derechos y obligaciones, ¿qué es lo razonable y lo admitido para no ver vulnerados nuestras libertades?, ya que en este punto hay conocedores de ley en profundidad, que insisten en que un confinamiento tan largo impuesto es ilegal, que el encierro que han padecido los niños durante más de cuarenta días, atenta contra todos los derechos y es un abuso, por no hablar de las multas por salir a la calle, que al parecer tampoco se pueden poner y en medio de este maremagnum de incertidumbres, mientras aplaudimos a los sanitarios, ellos nos piden que nos callemos porque quieren menos homenajes y más protección para poder trabajar y no seguir arriesgando sus vidas por falta de material.

Por lo tanto al margen de prohibiciones y recomendaciones, no hay que olvidar ante todo, que este virus es mortal y se sigue cobrando vidas a diario.

En lo que a nosotros respecta, cuando vemos las nuevas propuestas para la “desescalada”, por más que buscamos vemos que no hay nada de lo nuestro. Y entonces valoramos que sí ya se va a poder salir a hacer deporte, sí ya se puede pasear en familia, sí los equipos de fútbol de primera división van a poder entrenar, nos preguntamos humildemente ¿Cúando se va a poder montar a caballo?

Para practicar nuestro deporte hace falta formar un binomio, por lo que necesitamos urgentemente que se levante la veda a los caballos, que están perdiendo forma en sus boxes dando un paseíto al día o un trabajo a la cuerda.

Queremos que nos consideren como a los demás “deportistas” dentro de un gremio que incluye la fuente de ingresos muchas familias que realizan distintos de trabajos relacionados y no van a poder soportar mucho más tiempo estar parados.

Es muy de agradecer la voluntad que se está poniendo para ayudar entre todos, donde no han faltado donaciones, rifas para colaborar, etc. pero eso es “pan para hoy y hambre para mañana”. El grito desesperado de todos los que viven de esto, no es para pedir una limosna sino para poder trabajar.

La equitación se practica al aire libre y en solitario, no se diferencia en riesgos de contagio con el que sale a correr. Por ello seguimos pidiendo y rogando si hace falta, que nuestra voz se escuche y nos permitan de una vez poder volver a montar, pero conscientes de que no estamos confinados por gusto sino porque las cifras de fallecidos no son estadísticas, son personas con nombres y apellidos cuyas vidas ha arrebatado este virus, que sigue circulando por calles y contagiando a la población, por ello si debemos esperar un poquito más habrá que hacerlo, solo queremos que cuando se vayan haciendo los estudios de la vuelta a la normalidad, se acuerden de que “la equitación también existe”.

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