Hubo una época en la historia de la humanidad donde las religiones no eran monoteístas (existencia de un único dios) sino que las componían múltiples dioses que se relacionaban entre sí y daban lugar a grandes historias y mitos.
Hablamos de los griegos (posteriormente los romanos adoptaron el mismo sistema religioso al que añadieron nuevos héroes y variaron sus nombres según su estilo de vida) hombres lúcidos, grandes pensadores, filósofos y artistas. Hombres y mujeres que adoraban a sus dioses en función de la necesidad de cada momento (fertilidad de las tierras, fertilidad de las mujeres, vencer en la guerra, etc.). Idearon relaciones conyugales, filiales, de hermandad y de incesto entre todos ellos. Crearon héroes que buscaban ascender con los dioses al Olimpo. Idearon grandes historias como La Odisea y La Iliada (Homero: poeta épico griego del siglo IX a.C. / Los textos fueron transmitidos oralmente desde el siglo VII a.C.). Pero no hay que olvidar que la historia la inventan los hombres, por eso los dioses no dejan de ser eso: hombres idealizados con grandes rasgos y virtudes especiales. Ya que el hombre crea la historia de sus dioses los moldea a su imagen y semejanza. Por eso, el caballo está presente en la mitología. Es animal de compañía y sus virtudes acompañan a dioses y héroes en sus grandes hazañas. Además cobran vida como seres únicos y sus características son adoptadas por seres mitológicos.
Por este motivo, OcioCaballo se adentra en este mundo de la antigüedad para dar a sus lectores una nueva dimensión del caballo. Todos los nombres de dioses y héroes corresponden a la mitología griega pero entre paréntesis se facilita la versión romana de cada nombre por ser más conocida en algunos casos.
EL CENTAURO: LA UNIÓN PERFECTA ENTRE JINETE Y CABALLO
Dentro de todas las disciplinas hípicas lo que se pretende conseguir es que jinete y caballo estén tan unidos en todos los movimientos que parezcan uno sólo. Que la interacción entre ellos sea tan perfecta que cuando el caballo salta, galopa o “baila”, el jinete que lo acompaña esté tan sincronizado que parezca que el movimiento es único. Esta unión perfecta ya existía en la mitología griega con un ser único: el centauro. Estos seres eran un híbrido entre hombre y caballo. La cabeza y el torso son humanos y la parte trasera: cuerpo y extremidades anteriores y posteriores de caballo.
Su historia
Ixión era el rey de Tesalia (región al norte de Grecia). Era un monarca violento y cruel que no tenía ningún tipo de piedad. Debido a todos sus actos sacrílegos y perjuros nadie quería purificarlo excepto Zeus (rey del Olimpo y de todos los dioses, Júpiter) que se apiadó de él. Le dio a beber ambrosía, bebida destinada únicamente a los dioses. Pero Ixión no cambió su actitud sacrílega e insistió en seducir a Hera (reina del Olimpo y esposa de Zeus; Juno). Entonces Zeus en un intento de engañar al monarca y que desistiera de sus propósitos cogió una nube y le dio la apariencia de la diosa. Ixión, a pesar del intento de Zeus, se unió a ella y de esta unión surgió Centauro padre de todos los Centauros.
Se instalaron en las montañas de Tesalia al norte de Grecia en especial en el monte Pelión. Su mundo es un mundo salvaje, son cazadores y muy violentos, además de violadores. Viven al margen de la cultura, la sociedad civilizada y sus reglas. A la hora de luchar no utilizaban armas metálicas, sino que empleaban piedras y árboles arrancados de raíz. Sin embargo en otros relatos aparecen como amigos de los dioses y los hombres.
Este es el caso de Folo que fue un centauro civilizado y hospitalario al que Dionisos (dios de la vid; Baco) concedió un odre con vino para que lo custodiase. Por otro lado, encontramos a Chiron (Quirón) que fue célebre por sus conocimientos de medicina, plantas, caza y música. Esto hizo que entrenase a grandes héroes como: Aquiles, Asclépios (Esculapio), Aktaion (Acteón), Peleo, Heracles (Hércules) e Iason (Jasón).
En las representaciones griegas, los centauros “buenos” se representaban en muchos casos con pies de hombre y vestidos como los hombres. Pero en la mayoría de las representaciones el centauro aparece como un ser malvado y violento
La inmortalidad de Chiron
Chiron (Quirón) entrenaba a Heracles (Hércules para los romanos) para que fuese un gran hombre. En uno de los entrenamientos a Heracles hirió por error al centauro con una flecha envenenada. Como era un ser inmortal su sufrimiento se extendía a través del tiempo, así que renunció a su inmortalidad para escapar del dolor y murió.
Las bodas de Pirítoo y Hipodamía
Pirítoo era hijo de Ixión y Día y a su enlace con Hipodamía, hija de Butes, asistieron todos los centauros. Ambos cónyuges estaban emparentados con ellos. Fue una gran boda con una enorme celebración donde corrió la comida y la bebida. Los centauros bebieron hasta emborracharse y en ese momento intentaron violar a la novia y raptar a todas las mujeres que allí se encontraban.
Todos los invitados varones se unieron contra los centauros en una violenta batalla. Entre ellos se encontraban los lapitas (parientes de Pirítoo) a quienes se unió Theseus (Teseo; héroe más importante de Ática por haber derrotado al Minotauro entre otras grandes hazañas y rey de Ática).
La visita de Heracles
Heracles (Hércules) amigo de los centauros Chiron (Quirón) y Folo fue a visitar a este último y le pidió que abriese el odre de vino que le había concedido Dionisos (dios de la vid; Baco) para calmar su sed. Folo como buen anfitrión abrió el odre y al olor del vino acudieron todos los centauros borrachos (ya que el olor los atraía y emborrachaba) y agredieron a Heracles. Lo que en un principio fue una visita hospitalaria se convirtió en una sangrienta batalla en la que el centauro Folo murió.
La droga de Neso
Deïaneira (Deyanira) era la esposa de Heracles (Hércules) del cual tuvo un hijo, Hilo. Un día se decidieron a abandonar Calidón. Al cruzar por un río el centauro Neso intentó raptar y violar a Deïaneira. Heracles le disparó sus flechas y lo mató. Pero antes de morir el centauro le dio a Deïaneira una droga, hecha con su sangre, que tenía la virtud de asegurar la fidelidad de Heracles. Cuando Años más tarde Heracles viajó a Traquis y se enamoró de Yole. Deïaneira al enterarse roció una túnica, que iba a enviar a su esposo, con la sangre de Neso. Cuando el héroe se cubrió con ella ardió lo que le provocó serias quemaduras. Después de esto decidió preparar una pira y se inmoló. Cuando fueron a recuperar sus huesos vieron que todo había desaparecido y que Heracles se había convertido en un dios. Deïaneira al ver su error se suicidó.
El Centauro en las estrellas
En latín, Centaurus. Es una constelación austral, una de las más extensas del cielo, situada entre el polo y el ecuador. Está formada por unas 150 estrellas visibles a simple vista, entre las que destacan Rigi, Agena y Proxima (la más cercana a la Tierra).
AMAZONAS: LA VERDAD DE SU EXISTENCIA
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, una amazona es: una mujer que monta a caballo. Pero lo cierto es que en la mitología griega las amazonas eran algo más que esas mujeres jinetes. A parte de montar acaballo se dedicaban a otras labores que distan mucho de la elegancia que en cualquier disciplina hípica se le exige a las mujeres.
Su historia
Las amazonas eran un pueblo guerrero de mujeres que descendía de Hades (dios de la guerra; Marte) y Harmonía (hija de Hades y Afrodita (Venus)). Se instalaron en diferentes regiones del norte como Tracia, Cáucaso, Escitia, o en el margen izquierdo del Danubio. Lo que hicieron fue construir un matriarcado de mujeres guerreras adoradoras de Artemisia (reina de Halicarnaso; Artemisa), guiadas por una reina, y ataviadas como los bárbaros. Prescindían de toda presencia varonil. De vez en cuando se unían a hombres extranjeros para perpetuar su raza. Cuando daban a luz mataban a los hijos varones y sólo conservaban a las niñas. Cuando las niñas se convertían en mujeres sus madres las cortaban un seno para que no les molestase a la hora de manejar el arco y la lanza.
Diversos héroes griegos se enfrentaron a ellas como Bellerophon (Belerofontes), Heracles (Hércules), Theseus (Teseo) y Aquiles.
Heracles y el cinturón de Hipólita
Hipólita fue una de las reinas más importantes de las amazonas. Heracles (Hércules) tras haber pasado cinco de las doce pruebas impuestas por Hera (esposa de Zeus; Juno), tuvo que enfrentarse a la sexta. Esta prueba consistía en ir a buscar el cinturón de Hipólita como regalo para la hija de Euristeo. Tras una cruenta batalla en la que Heracles tuvo que enfrentarse a las Amazonas que protegían a la reina, ésta murió y Heracles consiguió el cinturón y la victoria en la sexta prueba.
Antíope y Zeus
Antíope era la hija del dios del río Asopo (en otra versiones de la historia se cuenta que su padre era el héroe Nicteo). La Amazona era tan bella que Zeus (rey del Olimpo y de todos los dioses; Júpiter) se enamoró de ella y que se transformó en sátiro para seducirla y unirse a ella. Después de aquello Antíope se escapó de la casa de su padre y dio a luz a dos gemelos: Amphion y Zeto (reyes de Tebas; Anfión).
Pentesilea y Aquiles
Durante la guerra de Troya, las Amazonas reinadas por Pentesilea acudieron en ayuda de los troyanos. Pentesilea luchó duramente contra Aquiles. Finalmente, Aquiles consiguió derrotarla. En el momento en el que Pentesilea moría, Aquiles se dio cuenta de que la amaba profundamente.
El rapto de Antíope
Debido a la fama que habían logrado las Amazonas de matar a los hombre y ser un pueblo violento, Theseus (rey de Ática; Teseo) acompañado por Heracles (Hércules) fueron en expedición contra las Amazonas. Al llegar y ver la belleza de Antiope la raptaron para que fuese la esposa de Theseus. Las Amazonas acudieron a rescatar a su compañera e invadieron Ática peso el rey rechazó su ataque. Durante la batalla Antíope murió y Theseus tuvo que buscar otra esposa.
PEGASO: EL CABALLO PERFECTO
Todo jinete piensa que su caballo es el más especial. Cada uno tiene unas características determinadas que le hacen diferente a los demás. Si soltásemos un caballo entre otros de su misma raza y color su jinete sabría diferenciarlo a la perfección. Cada corcel tiene una mirada especial, unos aires determinados que le hacen único. En el caso de Pegaso lo que le hizo especial fue su capacidad de volar una cualidad que para los jinetes dedicados al salto tendría muchas ventajas.
Su historia
Cuando Perseus (héroe argivo hijo de Zeus y Danae, Perseo) consiguió llegar hasta Medusa y la derrotó cortándole la cabeza, la sangre de ésta brotó y de ella nació Pegaso y el gigante Crisaor. A partir de su nacimiento, Pegaso, el caballo alado, participó en las hazañas de: Perseus (Perseo), Belleropho (personaje legendario; Belleforontes), Zeus (rey del Olimpo y de todos los dioses, Júpiter) o Poseidón (dios del mar; Neptuno). Pegaso se consagró como un símbolo y a lo largo de los siglos ha ido apareciendo en diferentes obras de arte e incluso en las obras literarias.
Perseus y el nacimiento de Pegaso
Perseus es hijo de Zeus y Danae. Cuando Acrisio, padre de Danae, descubrió que ésta iba a concebir a un hijo del padre de los dioses, arrojó a su hija y a Perseus al mar. Ambos se salvaron y cuando Perseus se hizo adulto pactó Polidectes que si le traía la cabeza de Medusa liberaría a su madre. Debido a la dificultad de la hazaña Polidectes aceptó ya que nadie podía mirar a Medusa sin ser petrificado. Cuando Perseus consiguió decapitar a la Medusa y de ella nació Pegaso, Perseus se montó en el caballo alado y consiguió a su vez, salvar a Andrómeda secuestrada por la górgona.
Belleropho y la doma de Pegaso
Bellerophon era hijo del rey de Corinto. Un día mientras éste paseaba, se encontró a Pegaso abrevando en la fuente de Pirene. Belleropho se acercó al caballo alado y lo domó. Tiempo más tarde Belleropho tuvo que exiliarse en Argos en la corte del rey Preto. La reina se enamoró del héroe y como éste no la correspondía, la reina hizo creer a Preto que Belleropho había intentado seducirla. El rey envió al héroe a casa de Yobates con un mensaje en el que se le decía que diera muerte al portador del mensaje. Así Yobates envió a Belleropho a múltiples pruebas como la lucha contra la Quimera (monstruo divino que vomitaba fuego y que tenía cabeza de león, torso de cabra y en la parte posterior era una serpiente). Gracias a Pegaso y su destreza, Bellerophp consiguió superar todas las pruebas y consiguió que el rey en reconocimiento le diera la mano de su hija. El héroe, engreído por su éxito, se montó sobre Pegaso y le hizo subir al Olimpo para estar con los dioses. Zeus (Júpiter) al verlo lo fulminó con su rayo y lo precipitó al suelo.
Pegaso y las Musas
Las hijas de Píero quisieron competir con las nueve Musas en un concurso de canto. Todas empezaron a cantar y el Helicón (la montaña) se empezó a hinchar de placer, hasta alcanzar un tamaño desmesurado. Así Poseidón (Neptuno) antes de que se produjera una catástrofe envió a Pegaso para calmar a la montaña. El animal dio una coz e hizo que brotase una fuente que deshinchó al Helicón. La fuente sería la fuente de Hipocrene. Debido a este incidente, a Pegaso se la simboliza como la inspiración poética.
LOS CABALLOS DE DIOMEDES: LOS CABALLOS MALVADOS
Cuando Heracles (héroe griego hijo de Zeus y Alcmena; Hércules) fue enviado a superar les doce pruebas se encontró en la octava prueba en Tracia donde su rey Diomedes había criado a unos fieros caballos que se alimentaban de los náufragos que llegaban a la costa. Heracles usando su fuerza consiguió domar a los caballos sin que estos llegasen a agredirle.
EL CABALLO DE TROYA: LA “OFRENDA” DE MADERA
Cuando los niños juegan en sus casas a cabalgar por el Oeste o en busca de tesoros, príncipes, princesas o sólo aventuras utilizan un caballo de madera. Ya sea ese una fiel reproducción de un caballo que se balancea o un palo con cabeza de cabello o simplemente un palo de escoba y que la imaginación vuele. Para lo que los niños es un fiel compañera y un inofensivo animal a los griegos se les volvió en su contra.
Su historia
En primer lugar hay que aclarar que para los griegos fue el Caballo de Ilion. La guerra de Troya enfrentó a los griegos conducidos por Agamemnon (legendario rey de Mecenas; Agamenon) y a los troyanos bajo el mando de Hector durante diez años. Los dioses también se vieron divididos: Afrodita (diosa del amor y la belleza; Venus) y Zeus (Júpiter) apoyaron a los troyanos; Hera (esposa de Zeus, Juno), Atenea (diosa de la prudencia y la sabiduría; Minerva) y Poseidon (Neptuno) dieron su apoyo a los griegos.
Después de diez años de guerra, los griegos trazaron un inteligente plan. Simularon levantar su asedio a la ciudad de Troya. Antes de partir construyeron un enorme caballo de madera que dejaron en la orilla del mar como ofrenda a Poseidon (Neptuno) por haberlos apoyado durante los diez años de batallas. Los troyanos viendo aquel regalo, en un principio desconfiaron pero al ver que nada sucedía, abrieron las puertas de Troya y arrastraron el gran Caballo de Madera al interior de la ciudad. Al caer la noche, el Caballo abrió su tripa y de él salieron cientos de guerreros griegos que tomaron Troya y por fin vencieron a los troyanos.
Este episodio lo cuenta el escritor Homero en su libro la Ilíada, aunque sólo narra el último año de guerra. Aunque, en realidad, las causas que provocaron la guerra de Troya no se han podido determinar con exactitud, algunos historiadores apuntan que la prosperidad que consiguió en este período (debida posiblemente al cobro de impuestos por permitir el paso de las embarcaciones a través del estrecho) la convirtieron en un punto estratégico muy codiciado.
POSEIDÓN
Poseidón, conocido por los romanos como Neptuno, es el dios del mar. Tienen el poder de controlar las olas, las tempestades y hacer que broten manantiales. También tiene el poder de hacer temblar la tierra. A menudo los hombres le sacrificaban toros, pero sobretodo tuvo gran fama como domador de caballos (de ahí que los griegos le ofreciesen el Caballo de Troya). Se supone que al vivir en el mar su carro va tirado por hipocampos, es decir, caballitos de mar. Pero en las obras pictóricas que se han concebido del dios, su carro va tirado por fuertes caballos que galopan sobre el mar rodeados por delfines, peces, tritones y nereidas.
DIOSCOUROI (Cástor y Pólux)
Cástor y Pólux son hermanos gemelos concebidos por Leda fecundada por Zeus (de ahí su nombre “hijos de Dios”). Cástor es mortal y Pólux es divino. Ambos son inseparables. Un día raptaron a las hijas de Leucipo que estaban prometidas con otros primos. En la luchas Cástor murió pero Pólux invocó a su padre y le pidió la inmortalidad para los dos. Zeus se la concedió convirtiéndose en la constelación de Géminis. Son los protectores de los ejércitos y de los navegantes y siempre en sus representaciones se les asocia montando a caballo, ya sea de caza o en alguna de sus aventuras. Llegaron incluso a figurar en un denario de plata (136 a. C.) como jinetes.
CLELIA
Cuando Roma fue asediada por los etruscos (finales de siglo VI a.C.), se envió a un grupo de jóvenes romanas como rehenes a Porsena (jefe de los etruscos), entre ellas a Clelia. La joven consiguió escapar del campamento donde estaba retenida y junto con su caballo atravesó el Tíber a nado y entró en Roma. Según el tratado firmado con Roma, Porsena reclamó a las rehenes pero asombrado por la heroicidad de Clelia le concedió la libertad y le dio permiso para abandonar el campamento. A Clelia siempre se la representa a caballo y ataviada como una amazona.
CONCLUSIÓN
Si echamos la vista atrás podemos apreciar que el caballo lleva unido al hombre desde los inicios de la Historia. Como ya se dijo en la introducción a estos dos capítulos de la mitología, es el hombre el que escribe la historia de sus dioses y por lo tanto el caballo no podía quedar relegado a un segundo plano. En algunos casos como el de Pegaso es un miembro más de la divinidad. Con estos dos artículos sobre la mitología lo único que se pretende es contar historias, acercar la relevancia del corcel al lector y darle un primer paso a que se inquiete por la Antigüedad y el resto de los dioses que conforman la historia.



