La organización ha sugerido a todos los asistentes habituales, que sigan por televisión la retransmisión de las carreras de sus casas, pero ataviados como en otras ocasiones y envíen sus fotos.
Este fin de semana y de forma totalmente inusual, debido a las restricciones que se exigen para recuperar el pulso cotidiano de la vida tras la pandemia COVID-19 a nivel mundial, se están disputando a puerta cerrada las carreras de caballos en el británico Hipódromo de Ascot.
Este mítico certamen que se lleva a cabo desde el año 1771 en este hipódromo ligado a la familia británica, por encontrarse situado a las afueras de Londres a poca distancia del Castillo de Windsor propiedad de la corona, es famoso fundamentalmente por el derroche de glamour y pomposidad en la vestimenta de los asistentes y donde fundamentalmente los sombreros, tocados y pamelas son el auténtico protagonistas de estas jornadas, presididas por la Reina Isabel II que tampoco podrá acudir.
Por ello la organización ha sugerido este año a todos los asistentes habituales, que en esta ocasión sigan por televisión la retransmisión de las carreras de sus casas, pero ataviados como en otras ocasiones y envíen sus fotos con las que podrán ganar premios y además formarán parte de un enorme colage que se exhibirá en las instalaciones.
Así mismo han abierto una suscripción para que puedan hacer un pequeño donativo, cuyos fondos se destinarán a ayudas para los afectados por el COVID–19 en este país.
De esta creativa forma han intentando mantener el protagonismo de esta cita anual y paliar en lo cabe los efectos de esta situación que estamos viviendo, en la que hay que reinventarse y en la que toda colaboración es bienvenida.