The Medal Factory es una empresa dedicada a la fabricación de medallas, trofeos y escarapelas que comenzó su andadura hace más de 40 años, creando los galardones de algunos de los más afamados Campeonatos del Mundo.
Ello ha sido posible gracias a su impecable servicio artesanal, combinando presupuestos asequibles con la extraordinaria versatilidad que garantiza su equipo de expertos.
Hemos querido conocer más a fondo sus orígenes, su trayectoria y todos los detalles de esta empresa valenciana, que nació en 1970 con un pequeño taller y ha ido evolucionando para convertirse en una de las marcas de referencia de nuestros país en este sector.
¿Por qué nació The Medal Factory? ¿Cuál fue su origen?
Nuestros orígenes se remontan a mediados de los años 60. Mi padre, Manuel Cebrián, era deportista de alto nivel. A principios de la década, participaba en los campeonatos de España de Halterofilia. Y por aquel entonces, los premios que se entregaban eran de pésima calidad: portacentros de aluminio o de zamack, copas de hojalata y con muy poco grado de personalización. No se valoraba el gran esfuerzo y dedicación de nuestros atletas.
Dado que el mercado de fabricación de premios deportivos estaba huérfano de creatividad, mi padre se dedicó a estudiar matricería industrial y, en 1965 fundó Bronces Deportivos Cebrián S.L. Los comienzos fueron muy difíciles, en un modesto taller del Barrio de Benicalap de Valencia, pero con el paso de los años, se convirtió en una de las empresas de referencia en la fabricación de premios deportivos, con una gran proyección en España y Reino Unido.
¿Cuánto tiempo lleva funcionando?
Desde el año 2006, mis hermanos, Víctor y Manuel tomaron el relevo de mi padre y fundaron una nueva fábrica: Metales Personalizados S.L. con dedicación exclusiva a la creación de trabajos especiales. El sector de la alta competición les condujo a la adquisición de un sistema de producción más cuidado y exigente, continuando con la técnica de estampación en caliente, y acabado artesanal.
De esta manera, se adaptaron a la evolución del sector, conduciendo su trayectoria creativa a la plasmación de los diseños aportados por el cliente para representar a su Club o Federación.
¿Cómo es vuestro trabajo? materiales que utilizáis, diseñáis, personalizáis…
Nuestros trabajos pueden fabricarse en una gran variedad de materiales no sólo en medallas (que pueden estamparse en bronce, plata de ley, o fundición de zamack) sino también los trofeos y Copas (realizados en metal, cristal, acero inoxidable, madera…) y abarcamos prácticamente todo tipo de acabados.
Lo importante es que el cliente siempre pueda elegir (o bien entre una amplia gama de diseños standar, o bien un diseño que él proponga) y seamos nosotros los que nos adaptemos a sus preferencias.
¿Desde cuándo estáis trabajando para el sector hípico?
Siempre hemos tenido bastante proyección en el mundo de la Hípica, pero a partir del año 2012, con la medalla especial del Campeonato de CHIO AACHEN y los trabajos de Doma Clásica en Heroldsberg nos dimos cuenta de que podíamos ser más competitivos en Europa si dedicábamos una Línea Especial a los deportes ecuestres. De esta manera nació The Medal Factory y su línea Riding Collection en la que decidimos prestar especial interés a la creación de diseños de las distintas disciplinas ecuestres; cuidando la tridimensionalidad, la originalidad y, recreando figuras de gran realismo. De hecho, nuestro modelo de salto masculino está inspirado en una instantánea de Sergio Álvarez Moya.
En la actualidad ¿Trabajáis para otros deportes?
Sin duda. Todos los deportes tienen relevancia para nosotros. No existen deportes minoritarios, ni clientes irrelevantes. Nos sentimos muy orgullosos de que haya tantos organizadores de concursos y eventos que nos hayan brindado su confianza.
¿En qué os distinguís de otros fabricantes?
Primeramente en la resolución de los trabajos, que están realizados con un equipo de creativos muy potente y cualificado capaz de dotar a nuestros relieves de una gran tridimensionalidad.
Por otra parte, tenemos diseños con diferenciación de género, lo cual es muy significativo, ya que en pleno siglo XXI hay muy pocos fabricantes de medallas y trofeos que realicen modelos femeninos y masculinos. Prefieren los motivos unisex, que son muy socorridos, pero en el mayor número de casos, no tienen la calidad indicada para la ocasión.
Además, en 2014, creamos la línea de centros de bronce para escarapelas. En este sector hay mucho producto de importación en materiales más rudimentarios (zamack, aluminio, plástico…). Nosotros Fuimos pioneros (y posteriormente muy imitados) en esta iniciativa. De esta manera, podíamos ofrecer un premio de más “peso” y calidad sin perder el grado de identidad que los clientes deseaban. Uno de los primeros en confiar en nosotros fue la Federación de Hípica de la Comunidad Valenciana.
En todos estos años, ¿puedes rememorar algunas medallas o trofeos significativos que hayáis realizado?
Por supuesto. Por dificultad y belleza en el diseño, la medalla del Campeonato del Mundo de Atletismo de Valencia 2008. El hecho de que, en un evento de tanta trascendencia, la RFEA contara con nosotros, en nuestra tierra, con nuestra gente,…fue un gran honor.
Nuestro último trabajo, del que nos sentimos muy orgullosos, ha sido el nuevo trofeo morfológico de ANCCE para el concurso de Segorbe, el día 1 y 2 de mayo. El proceso ha sido muy inspirador y laborioso, es más, hace pocos días que hemos concluido el pedido.


