Cuando todos somos piña, cuando remamos a favor y miramos en la misma dirección, las cosas salen hacia adelante, aunque sea a costa del esfuerzo de todos.
Este Campeonato de España de Doma Clásica Absoluto, Critérium, Paralímpica y Másters 2023, con horas, días y meses de preparación con montañas de ilusión en el proyecto, se ha complicado por algo inevitable que no estaba en la mano de nadie solucionar, unas tormentas eléctricas, una lluvia incesante y una climatología adversa, han alterado los planes, los horarios y quién sabe si los resultados, porque no todos los caballos responden igual a los fenómenos meteorológicos.
Pero como hay cosas que no tienen solución, lo mejor es plantarlas cara y recibirlas como vienen, con la mejor voluntad.
Pero no queremos dejar pasar esta circunstancia que hemos sufrido todos, los que iban de visita por afición, los que hemos aguantado bajo la lluvia porque teníamos que trabajar, los jinetes y amazonas que con una gran deportividad, paciencia y profesionalidad han soportado estoicamente las inclemencias meteorológicas, han seguido pacientes en su pista de calentamiento hasta que llegara su turno y han hecho sus pruebas bajo un manto de agua, parando únicamente cuando por motivos de seguridad les han ordenado suspender la prueba.
El comité organizador de Las Cadenas se ha volcado para acondicionar las pistas a fin de que no hubiera charcos, han sufrido como nadie la situación intentado solventar todo lo que estaba en su mano, para minimizar en lo posible las consecuencias de algo que ha resultado inevitable y de lo que ellos no eran en absoluto responsables.
La situación se mostró extrema y en esos momentos es cuando hay que arrimar el hombro, poner todos de su parte y creo que así se ha hecho, realizando cada uno su trabajo a contracorriente y los sufridores deportistas adaptándose a las circunstancias, que implicaban guardarse esa Kür preparada con esmero y horas de trabajo para otra ocasión.
Sinceramente creo que es un orgullo para todos que haya salido adelante el campeonato, en el que ha quedado patente no solo que tenemos en doma clásica un nivel extraordinario de competidores y caballos, sino que también tenemos empatía y solidaridad cuando hace falta, lo que dice mucho en favor de nuestro deporte.

