Cerró su edición 2024 el Campeonato de España de Doma Clásica que a lo largo de la pasada semana, se disputaba en las instalaciones del Real Club de Polo de Barcelona.
Nuestro reconocimiento a todo el personal técnico del concurso
Desde el inicio de las competición con las inspecciones veterinarias, que ya dieron los primeros quebraderos de cabeza, comenzaba una semana maratoniana para los comisarios, jueces, delegado y demás personal que ha cubierto el campeonato y nos comentaban lo agotador que ha sido, y desde aquí, queremos enviarles nuestro agradecimiento, por su labor y entrega a lo largo de todos estos días de competición.
La lluvia incómoda invitada
Cierto es que nunca llueve a gusto de todos y la tormenta con la que tuvieron que lidiar la organización y los participantes en la Freestyle del campeonato absoluto, deslució un poco su desarrollo con el inconveniente indiscutible que eso significa para los jinetes y amazonas que salieron al cuadrilongo, tras meses de preparación, a jugarse con absoluta profesionalidad una prueba tan importante en medio de la lluvia torrencial. Las inclemencias del tiempo son obstáculos con los que hay que lidiar, no se puede hacer nada contra ellas, es cuestión de fortuna y gracias a la magnífica pista de competición del Polo se realizó la prueba musical sin grandes problemas, no mermando la posibilidad de disfrutar del desfile de nuestras mejores estrellas de la Doma Clásica española, en una edición inolvidable.
Gracias a nuestros jinetes y amazonas
Queremos finalmente aprovechar para felicitar a los campeones y a todos los participantes en las distintas categorías de este Campeonato Absoluto, Critérium, U25, Másters y Doma Paralímpica, que nos han dado la posibilidad de disfrutar de una doma clásica del mejor nivel y sin duda reafirmar así el camino de éxitos que la disciplina goza en nuestro país, con un futuro cada vez más prometedor.
Disparidad en las puntuaciones
Así mismo y haciéndonos eco de las opiniones recibidas ya que nuestra revista está abierta a todos, es importante reflexionar como nos han sugerido los lectores, sobre algunas valoraciones de los jueces y las notas impartidas. Todos sabemos que la doma clásica es muy subjetiva y que determinar una puntuación en cada movimiento varia mucho en función del punto de ubicación de cada juez, por lo que no es extraño que haya diversidad en las puntuaciones.
Pero saltan las alarmas cuando puntuando a un jinete en la ejecución de algún movimiento, calificado por el resto con 7 o 7’5, un juez pueda poner un cero (movimiento no ejecutado) en las transiciones, que pueden ser buenas, malas, regulares o llenas de incorrecciones y que a diferencia del resto de los oficiales, considere que merecen una nota baja, pero no tan baja.



Respetando el criterio de cada uno de ellos, consideramos que esa diferencia tan atroz que va desde un notable hasta la peor nota que se puede poner, merece cuanto menos una reflexión y la necesidad urgente de que estas cosas no puedan ocurrir en una prueba de tamaño nivel, ya que lo más grave es que no pasó con un solo binomio sino con dos en el Campeonato de España Absoluto, dejando así en entredicho el criterio del resto de jueces internacionales que formaban el tribunal y el consiguiente desconcierto para los jinetes, que nunca sabrán si realizaron las transiciones de forma “notable” o “muy deficiente”.
Consideramos que no se puede pasar por alto este tipo de cosas, porque desalientan fundamentalmente a los jinetes que esperan se les puntúe con un criterio sólido fundamentado y que cuando la disparidad en un mismo movimiento sea tan grande, alguien asuma que se ha equivocado y proceda a rectificar.
