Omar Abdul Aziz Al Marzooqi fue una de las grandes sensaciones de los Juegos Olímpicos. Con tan sólo 21 años (el jinete más joven de la competición) consiguió clasificarse para la final en las que, además, fueron sus primeras olimpiadas. En París, el emiratí se consagró como jinete de élite, pasando de ser una promesa a una sólida realidad de este deporte.
Omar Abdul Aziz Al Marzooqi (Emiratos Árabes Unidos, 2003) cuenta con un material más que interesante si tuviera que presentar la clásica redacción de “qué hice en mi verano” que nos pedían en la escuela. En apenas unos meses, el jinete emiratí acabó su doble grado en filosofía y sociología, fue abanderado de su país en la ceremonia inaugural de los JJOO y logró colarse en la final olímpica de salto de obstáculos.
Hijo del jinete Abdulziz Al Marzooqi, los inicios de Omar en el mundo de la hípica fueron tempranos. Ya con 15 años y junto a “La Corina Lala” se hizo con la plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en 2018 en Buenos Aires. Por aquel entonces ya era un habitual de los concursos internacionales que, durante el invierno, se celebran en distintas localidades de Emiratos. Y es que el apellido Al Marzooqi es ya un habitual en las entregas de premios de los CSI de Al Ain, Sharjah, Dubai o Abu Dhabi.
Durante el verano, y aprovechando las altas temperaturas del Golfo Pérsico que limitan los entrenamientos y concursos a las pistas indoor, Al Marzooqi pone rumbo a Europa para medirse con las grandes espadas de la disciplina. En total, el jinete emiratí suma, en estos momentos, sesenta y un triunfos en CSI (cinco de ellos en GP) El último, en la prueba sobre 1,50m reservada a sementales Zangersheide durante el CSI-Sires de Lanaken.
En este 2024, también ha hecho sonar el himno emiratí en los CSI4* de Montefalco (con “Enjoy de la Mure”) CSI2* de Harthill (“Chacco Bay”) CSI3* de Abu Dhabi (“Concordia”) o CSIO4* de Sharjah (“Enjoy de la Mure”)
Aunque, sin lugar a dudas, el momento culmen de la temporada fueron los Juegos Olímpicos, donde el combinado de Emiratos Árabes Unidos competía por primera vez. Allí, tras una mala prueba por equipos, Al Marzooqi supo recomponerse y, con una frialdad poco habitual para su edad, dirigió brillantemente a “Enjoy de la Mure” sobre los obstáculos de la prueba calificativa individual. El binomio emiratí voló sobre la pista de Versalles, sellando una prueba sin derribos y consiguiendo su pase a la final. Una gesta digna de elogio para un jinete que no sólo debutaba en unos Juegos Olímpicos sino que, además y con sus veintiún años de edad, era el deportista más joven de toda la prueba. En la final, Al Marzooqi y el hijo de “Vigo Cece” acabaron en una meritoria decimonovena plaza.
Para Al Marzooqi, la experiencia de los Juegos Olímpicos “fue extraordinaria para mi. Disfruté especialmente de cómo crecimos juntos en este nivel. El apoyo tanto del Sheikh Mansor y Hazza bin Zayed al Nahyan, así como la visión de la Sheikha Fatima bint Hazza hicieron nuestro camino mucho más fácil.”
El emiratí puntualiza además que “los Juegos Olímpicos son el nivel más alto de este deporte. Me sentí muy cómodo compitiendo contra los mejores binomios del mundo así que, con suerte, podremos luchar en el futuro por más medallas en otros campeonatos.”
Pero los éxitos del jinete emiratí no son fruto de un día. La histórica clasificación para Paris se cerró en los Juegos Asiáticos, celebrados un año antes en Hangzhou (China) Montando a “Dalida Van de Zuuthoeve”, Al Marzooqi no sólo se hizo con la plata individual sino que, además, fue un pilar fundamental para que Emiratos se alzara con el bronce y consiguiera el pase a París.
La carrera de Al Marzooqi, al igual que la de muchos otros jinetes emiratíes, no puede entenderse sin el apoyo, tanto logístico como económico, de Al Shira’a Stables. Fundado hace trece años por su alteza real Sheikha Fatima Bint Hazza Bin Zayed Al Nahyan, Al Shira’a es hoy el centro de referencia de la alta competición para los jinetes locales. Actualmente cuentan con tres centros de entrenamientos especializados en saltos, dos de ellos en Emiratos Árabes Unidos (Abu Dhabi y Sharjah) y un tercero en Reino Unido. A ellos hay que sumarles los centros, jinetes y caballos destinados a otras disciplinas como los morfológicos de árabes o el raid.
Con más de doscientos boxes (setenta y ocho de ellos con aire acondicionado) Al Shira’a ofrece unas instalaciones de lujo para los jinetes locales. La cuadra de su alteza real Sheikha Fatima Bint Hazza Bin Zayed Al Nahyan es también la responsable de la compra de ejemplares como “Enjoy de Mure” (previamente en manos de Eduardo Álvarez Aznar) hoy primer de Al Marzooqi.
El hijo de “Vigo Cece”, junto a la ya mencionada “Dalida Van de Zuuthoeve”, acompañarán a Al Marzooqi como primeras espadas de la cuadra en su próximo objetivo: clasificarse para la final de la Copa del Mundo. “Chacco Bay”, corredor de pruebas de 1,50m, o los ejemplares más jóvenes “Remarkable II” o “Billy Martini” completan la nómina de caballos de competición del jinete emiratí.
Los resultados de Al Marzooqi no son sólo consecuencia de un gran trabajo y disciplina individual, sino que se enmarcan dentro de un proyecto de desarrollo y mejora de la hípica en la región. Así, en muy pocos años, países como Emiratos Árabes Unidos han pasado de ser unos auténticos desconocidos a ser rostros habituales de los concursos internacionales.
A nivel local, los emiratíes disfrutan de una competición llena de concursos nacionales e internacionales entre los meses de octubre y abril. Dubai, Sharjah, Abu Dhabi o Al Ain cuentan con instalaciones de primer nivel, con pistas indoor y boxes con aire acondicionado.
Durante el verano, muchos jinetes locales ponen rumbo a Europa, huyendo de las altas temperaturas. Además, a nivel interno, la competición se paraliza. Pero las pistas cubiertas y el aire acondicionado permiten a los jinetes seguir realizando entrenamientos más suaves.
Como el propio Al Marzooqi recuerda, hace unos diez años apenas había un par de jinetes capaces de saltar un Gran Premio en Emiratos. Hoy, más de media docena de deportistas se mueven con solvencia en este nivel.
Al Marzooqi es un gran ejemplo de esta realidad. Actualmente en Europa hasta finales de octubre, el jinete local espera seguir creciendo y adquiriendo experiencia tanto en los concursos del Golfo como en la propia Europa.
Pero no sólo la hípica se encuentra en la hoja de ruta del joven jinete. Al Marzooqi, quien habla fluidamente tres idiomas (árabe, inglés y francés) seguirá compaginando la competición de alto nivel con los estudios, continuando su formación académica con un máster.
Texto: Ana Escauriaza (Woman O’War)
Foto: Omar Al Marzooqi


