
Han pasado ya varios días desde que se cerró el telón del Campeonato de España Absoluto de 2025, Doma Paralímpica, Crítérium y Másters de Selección de Menores, Potros y Clásica. Con el cansancio acumulado, muchas horas de edición y redacción por delante, es ahora cuando el balance del campeonato se puede hacer desde otra perspectiva, más pausada y reflexiva.
Emociones encontradas
Durante los días de competición, las emociones estuvieron a flor de piel. Desde el delirio de ver a los mejores jinetes compitiendo por los máximos honores, pasando por la emoción, hasta el privilegio de poder vivirlo en directo. Sin embargo, no todo fue disfrute: el otro lado de la moneda se tradujo en agobio y estrés. El exigente programa de pruebas, con tres pistas funcionando simultáneamente, imposibilitó una cobertura periodística completa y rigurosa. Era materialmente imposible ver, valorar, observar y analizar todo lo que sucedía.
Un campeonato masificado
Esta edición ha alcanzado una masificación tal en términos de participantes que ha perdido parte de esa aura especial que siempre ha rodeado al Cto. de España. Los horarios extensos —de 8:30 a 22:30— han supuesto un reto para todos los implicados. A pesar de ello, es imprescindible destacar lo verdaderamente positivo: el altísimo nivel de nuestros jinetes y la gran producción del Comité Organizador.
Un nivel ecuestre de primer nivel
Ver a nuestros jinetes en pista ha sido un verdadero placer. Su savoir faire y maestría a la hora de montar tranco a tranco cada ejercicio del ballet ecuestre ha sido sobresaliente. El Gran Premio fue puro delirio. Pero el Critérium fue, quizás, aún más vibrante: reñido, con un nivel altísimo y, sin duda, una de las mejores ediciones que se recuerdan.
Los menores: el futuro está aquí
La competición de menores fue digna de una película: una verdadera edición de los Juegos del Hambre. Con solo cuatro plazas disponibles para el Campeonato de Europa, cada oscilación en la clasificación fue un auténtico drama. Lo positivo es que el futuro está garantizado: cada vez hay mayor inversión en caballos y entrenadores de alto nivel.
El papel de los Másters: momento de replantear
Desde su creación en 2014, los Másters surgieron como concurso de selección para el Cto. de Menores de Europa y el Mundial de Caballos Jóvenes (CCJJ). Su implementación ha permitido aumentar la participación en el Absoluto, pero 11 años después, se ha alcanzado un punto crítico. El número de inscritos dificulta la logística y convierte la coordinación en un auténtico Tetris.
Además, no se puede pasar por alto la carga que recae sobre el equipo técnico de la RFHE, que en un solo concurso debe seguir y evaluar múltiples categorías: Adultos, Jóvenes Jinetes, Juveniles, Infantiles, U25, Ponis y Caballos Jóvenes. Una labor titánica que exige concentración, criterio y tiempo. Cuando el esfuerzo se dispersa en tantas direcciones a la vez, resulta inevitable que la capacidad de análisis y seguimiento se vea comprometida en ciertos momentos. Quizás, por el bien del deporte, sea hora de valorar una redistribución que permita dedicarle a cada categoría la atención que realmente merece.
Es hora de que se revalúe la fórmula:
- ¿Desligar los Masters del Absoluto?
- ¿Subir la nota mínima para poder participar en los Másters de Menores?
- ¿Quizás crear un Ranking de Menores a través de sus resultados internacionales?
- ¿Repetir la fórmula exitosa de las Jornadas de Selección de Menores 2020 en Las Cadenas?
Como hecho significativo en esta edición de 2025, solo un centro ha presentado candidatura para acoger el Campeonato Absoluto, Masters etc… , lo que refleja también la complejidad logística y el esfuerzo económico ( premios en metálico) que supone albergar un formato tan concentrado e intenso. Es, sin duda, otro motivo de peso para replantear el modelo actual y buscar fórmulas más sostenibles y eficaces para todos los implicados.
Caballos Jóvenes: el gran motor emergente
Nunca antes los Caballos Jóvenes habían tenido tanta proyección. Se percibe una motivación general por asistir al Cto. del Mundo de Caballos Jóvenes, y contando con la prioridad absoluta de CDE y PRE, no hay que olvidar a los caballos centroeuropeos que siempre están allí. El único pero de este CTO ha sido quizás para los CCJJ puesto que su entrada fue el lunes, y compitieron, miércoles, viernes y domingo, al final toda la semana allí, para solo tres días que para un caballo joven es complejo tantos días de competición.
Relativo a la Doma Paralímpica, sus pruebas se celebraron en horarios poco agradecidos, coincidiendo con las franjas de comida. Esto ha provocado una asistencia de público prácticamente escasa. Estos jinetes son, sin duda, los más importantes del campeonato por lo que representan: esfuerzo, superación e inspiración. Son la esencia misma del deporte. Por ello, es fundamental reflexionar sobre su lugar en la programación. ¿Por qué no situar sus pruebas al mismo tiempo que las de GP?
El Campeonato de España Absoluto de 2025 ha sido un escaparate de talento, pasión y dedicación por parte de jinetes, entrenadores y equipos. A pesar de los retos logísticos, y la sobrecarga de pruebas, lo que prevalece es la calidad deportiva que se ha vivido.
El nivel técnico de los binomios ha sido sobresaliente, tanto en las categorías absolutas como en menores y caballos jóvenes. La emoción, el espectáculo y la excelencia se han dejado ver en cada pista, confirmando que España cuenta con una cantera y un presente sólido en la doma clásica.
Sin embargo, es también un momento para detenernos y reflexionar: hay decisiones que deben tomarse para preservar el valor del campeonato, garantizar una cobertura justa y equilibrada, y sobre todo, dar a cada categoría el espacio y el reconocimiento que merece.

