Situación actual de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en España

La Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), enfermedad vírica que afecta al ganado bovino y que hasta hace apenas un mes no se había detectado en España, ha encendido todas las alarmas en el sector ganadero y ya comienza a tener repercusiones directas en el mundo ecuestre. A fecha de hoy, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) confirma 17 focos activos en la provincia de Girona, donde se han sacrificado más de 2.500 animales y se ha desplegado una campaña de vacunación de emergencia.

Aunque la enfermedad afecta exclusivamente al vacuno —no existen casos registrados en equinos—, las restricciones de movimiento, suspensión de ferias y cierres de mercados ganaderos están alterando el calendario ecuestre en varias comunidades. El temor a una expansión del virus por vía indirecta y la aplicación de medidas preventivas han provocado la cancelación o aplazamiento de competiciones hípicas y ferias agroganaderas en Cataluña, Aragón, Castilla y León, Castilla La Mancha, Asturias, Cantabria y Navarra. Aunque los caballos no están en riesgo directo, se busca minimizar desplazamientos y evitar cualquier posibilidad de transmisión indirecta entre instalaciones ganaderas y centros hípicos.

Cataluña concentra hasta el momento todos los focos confirmados de DNC en España. La Generalitat ha declarado zonas de restricción y vigilancia en torno a las explotaciones afectadas, principalmente en la comarca del Alt Empordà, y ha iniciado la vacunación de emergencia con dosis distribuidas por el MAPA. El protocolo europeo establece la inmovilización de animales, el control de vectores —moscas, tábanos y mosquitos— y la desinfección de vehículos y materiales que puedan transmitir el virus.

El Ministerio de Agricultura ha reiterado que el riesgo para los caballos es inexistente en cuanto al contagio directo, pero advierte de la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en todos los centros donde haya contacto con animales o vehículos procedentes de explotaciones bovinas. Las recomendaciones incluyen la desinfección sistemática de vehículos, la utilización de barreras físicas para evitar el contacto con mosquitos y tábanos, y el registro exhaustivo de movimientos de animales y personas entre instalaciones.

En Menorca, por ejemplo, se ha iniciado una campaña de inspección preventiva de caballos y reses, con el objetivo de impedir que la enfermedad llegue a las islas. Este tipo de actuaciones, coordinadas entre los servicios veterinarios y las autoridades autonómicas, buscan mantener el estatus sanitario del archipiélago y garantizar la continuidad de las competiciones previstas en Baleares durante el invierno.

El sector ecuestre observa con preocupación cómo las restricciones inicialmente destinadas al ganado bovino están afectando al calendario deportivo y comercial. Las asociaciones de criadores, clubes y federaciones temen que, si los brotes se extienden fuera de Cataluña, se produzca una parálisis temporal de la actividad hípica, especialmente en las zonas con fuerte presencia de explotaciones mixtas o tránsito de animales.

La sucesión de restricciones ha dejado en suspenso una parte importante del calendario de otoño, que tradicionalmente concentra un gran número de concursos de doma, salto y ferias de cría en el norte de España. Los organizadores trabajan ahora para reubicar eventos en fechas posteriores o, en algunos casos, en comunidades donde no existan limitaciones de movimiento.

Fuentes del sector señalan que “la incertidumbre y el bloqueo logístico están generando pérdidas económicas notables”, tanto para clubes como para ganaderos vinculados al caballo. Además, preocupa la posible restricción del transporte internacional de animales vivos, una medida que ya se aplica al ganado bovino y que, de ampliarse, podría afectar a la exportación de equinos de competición y cría.

Mientras el MAPA mantiene el nivel de alerta en “riesgo muy alto” por la situación en Francia e Italia, el sector ecuestre español se organiza para adaptarse a la nueva realidad sanitaria. Las federaciones recomiendan revisar los protocolos de bioseguridad, establecer registros de movimientos y coordinarse estrechamente con los veterinarios oficiales ante cualquier sospecha.

Por ahora, la DNC no afecta directamente al caballo, pero su impacto indirecto ya se siente en todo el entorno ecuestre. Si la expansión de los focos continúa, las próximas semanas serán clave para determinar si las medidas preventivas logran contener la enfermedad y permitir la reanudación progresiva de las competiciones y ferias.

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