Un titular que resumen la filosofía de un jinete en constante evolución, tras un 2025 de aprendizaje y un 2026 que empieza con ideas mucho más claras en cuanto a lo deportivo.
Hay temporadas que no se miden por el número de victorias, sino por lo que te enseñan. Para Julio Arias, la pasada fue una de esas. No porque faltara nivel o ambición, sino porque entendió algo que a veces cuesta aceptar cuando uno quiere estar arriba cuanto antes: el alto rendimiento no se fuerza. Se construye. Tras proclamarse Campeón de España Absoluto en 2024, el internacional asturiano nos explica mediante un enfoque más maduro en todos los aspectos, qué saca en claro de la temporada 2025 y que espera de este 2026, con una cuadra en donde ya se empiezan a vislumbrar los frutos de la nueva filosofía deportiva de Julio Arias. Pero Arias no vive solo de competir. Su proyecto, JAC Sport Horses, se apoya en tres pilares fundamentales: su carrera deportiva, el trabajo con clientes y la producción de caballos jóvenes.
“No es fácil sostener el alto nivel si no tienes propietarios fuertes detrás. Necesitas una estructura que te dé continuidad”. No suena romántico, pero es real. Y en este deporte, la realidad manda. “Si no tienes propietarios fuertes que te acompañen, necesitas montar una estructura que te permita sostener el nivel”. Es una realidad incómoda, pero es la realidad del salto internacional, y continúa: “creo que el año pasado pensé más en volver a saltar grande que en lo que el caballo necesitaba en ese momento”, reconoce sin rodeos. Y ese matiz lo cambia todo.
Hablamos de “Filou du Manoir”, el caballlo con el que se proclamaba medalla de oro en el Campeonato de España Absoluto 2024, y con el que afronta esta nueva temporada con un plus de ilusión tras un prometedor arranque en donde ha conseguido terminar entre los tres primeros puestos en sus últimos cuatro grandes premios, lo que nos confirma el acierto en el cambio de estrategia del jinete asturiano, que viene de ser 3º la semana pasada en el GP del CSI4* de Montenmedio: “Filou du Manoir es propiedad de Pepe Gutiérrez. Un caballo con gran potencial que llegó con poca experiencia en el máximo nivel”. Arias fue exigente desde el principio. Quizá demasiado “lo puse en pruebas muy grandes antes de que estuviera listo para sostenerlas con regularidad. El Gran Premio de Gijón del año pasado fue el punto de inflexión. Dos derribos en un recorrido que había preparado con mucha intención. Ahí entendí que estaba pidiéndole un punto que todavía no tenía”. Desde entonces cambió el enfoque. Más lectura del caballo. Más gestión del calendario. Menos ansiedad. El resultado: tres podios en los últimos cuatro Grandes Premios disputados. En pruebas grandes. Con nivel real. “La regularidad es lo más difícil. Y es lo que estamos empezando a conseguir”. Filou ha hecho méritos para probar en un cinco estrellas. El CSI5* de Madrid aparece como posibilidad. Pero el planteamiento es claro: “Yo no voy a un sitio por ir. Si no estoy preparado para rendir al máximo, prefiero no ir”.
“Peanuts van Baublo” es su segundo caballo de Gran Premio. Un caballo con calidad suficiente para acompañar a Filou en las pruebas más exigentes. Pero también necesitaba pausa. “Hay un punto de forma que solo se consigue compitiendo mucho, pero para competir mucho primero tienes que estar preparado”. Arias decidió darle tiempo y recuperarlo mentalmente, volver en Abril, sin presión. En este nivel, tener dos caballos competitivos no es un lujo, es una necesidad. Y sobre todo, es una cuestión de gestión.
Y luego está “Conisha des Forets”, catorce años, talentosa y eficaz, experta en pruebas de velocidad, en las que cuenta con importantes victorias en “speed stakes” como las del CSI Las Mestas 2025 o el CSI4* Montenmedio hace una semana. “Cada vez que entra en pista gana dinero”, resume Arias. “Es una yegua rápida, competitiva, con carácter. De esas que te permiten sumar resultados en pruebas 1,45-1,50 con continuidad. Además, combina deporte y cría, con una línea materna francesa de primer nivel”. No es un caballo más, es el equilibrio dentro de la cuadra. Regularidad, rentabilidad y futuro.
Gijón: de jinete a parte activa del cambio
Si hay un tema donde su discurso se vuelve más firme es cuando habla del CSI de Gijón. Las Mestas no es un concurso más, es el concurso donde se ha criado, donde vio a los mejores del mundo y donde ahora forma parte del comité organizador.
“He corrido en casi todos los grandes concursos del mundo. Sé lo que es un buen concurso y sé lo que no lo es”. Su implicación nace de ahí. De querer que Gijón vuelva a estar en el lugar que le corresponde. Y los datos respaldan el potencial: “es el tercer concurso del mundo en número de visitantes, solo por detrás de Calgary y Aachen”, nos comenta. El impacto económico y social en la ciudad es enorme. Pero para Arias el foco no está solo en el público. Está en el deportista: “Hemos trabajado en mejorar instalaciones, superficies, zonas de ensayo. En que el caballo esté en condiciones de cinco estrellas. En que el jinete, el groom y el propietario se sientan cuidados”. Su visión es clara: el espectáculo lo generan los deportistas y la organización debe facilitar que puedan rendir al máximo. “El año pasado ya se notó. Más interés internacional. Más intención de repetir. Más sensación de profesionalidad”.
El objetivo no se disimula: que Gijón vuelva a ser referencia real en el calendario internacional.


