La madrugada del sábado 11 al domingo 12 de abril dejó una de esas finales que permanecen en la memoria. El Dickies Arena de Fort Worth (Texas) acogía el desenlace de la Copa del Mundo FEI de Doma Clásica 2026 con un Gran Premio Freestyle vibrante, emocionante de principio a fin, y con una protagonista indiscutible: Becky Moody.
La amazona británica firmó una actuación para la historia junto a su KWPN de 12 años “Jagerbomb”, proclamándose campeona con una media de 88,330%. Pero más allá del resultado, su victoria tiene un significado especial. Es el reflejo de una trayectoria construida desde abajo, sin grandes estructuras ni inversiones millonarias, con un caballo criado por ella misma desde potro. Un triunfo que trasciende lo deportivo y que lanza un mensaje claro: el talento, el trabajo y la perseverancia siguen teniendo su sitio en la élite.
Su Kür, acompañada por música de The Beatles, fue simplemente extraordinaria. Sonaron “Imagine”, “All You Need Is Love” o “Sgt. Pepper’s”, aunque por momentos la música quedaba en segundo plano, eclipsada por la ovación constante del público. Desde la entrada en la línea central ya se intuía la dificultad de la coreografía: tras el saludo, una pirueta a la izquierda enlazada con cambios al tranco y una pirueta a la derecha marcaban el tono de una reprise técnicamente exigente y ejecutada con enorme precisión. El cierre, con una pirueta final en piaffe, puso al público en pie. El jurado no dudó, otorgando varios 10, especialmente en la coreografía y la interpretación musical.
El nivel de la final fue altísimo, con cuatro binomios superando la barrera del 80%. En segunda posición finalizó el estadounidense Christian Simonson, que compitiendo en casa, en Fort Worth, logró una media de 83,810% con el KWPN de 13 años “Indian Rock”, firmando una actuación sólida que conectó con el público local.
La sorpresa de la noche la protagonizó Sandra Sysojeva, que junto a “Maxima Bella” alcanzó un 80,770%, suficiente para subir al tercer cajón del podio. Un resultado que relegaba al cuarto puesto al experimentado Patrik Kittel, que con “Touchdown” obtuvo un 80,260%.
La ceremonia de entrega de premios tuvo también su propio sabor texano, con el presidente de la FEI, Ingmar De Vos, entregando el trofeo con sombrero vaquero, en un ambiente festivo en el que no faltó el reconocimiento a los grooms, pieza clave en el cuidado y la preparación de los caballos.
La emoción tuvo también un momento especialmente sentido con la despedida de Morgan Barbançon, quien dijo adiós entre lágrimas a su compañero “Sir Donnerhall II OLD”. El veterano caballo se retira de la competición tras años en la élite, poniendo fin a una trayectoria brillante y dejando una imagen cargada de emoción en la pista.
Se cierra así una final que ha merecido la pena vivir en directo por su intensidad y nivel deportivo. Para quienes no pudieron seguirla, está disponible bajo demanda a través de ClipMyHorse.Tv

