En el panorama del salto internacional, la amazona española Carolina Villanueva Suárez no es una aparición reciente, sino una jinete que lleva tiempo destacando con regularidad. Su progresión no es fruto de un resultado aislado, sino de una línea de trabajo constante que se ha visto reforzada desde su decisión, en 2024, de trasladarse a Italia para integrarse en la estructura de Scuderia 1918, uno de los equipos más sólidos del circuito europeo.
“Han sido semanas muy intensas, cargadas de emoción y de muchísimo trabajo por parte de todo el equipo para poder alcanzar estos resultados”.
Ese trabajo ha cristalizado recientemente en el mejor resultado de su carrera, logrado en un Gran Premio tres estrellas calificatorio para el Campeonato del Mundo. Un escenario exigente, tanto por el nivel técnico como por la presión competitiva, en el que Carolina respondió con solvencia junto a un binomio aún en construcción.
“El mejor resultado de mi carrera llegó con un recorrido sin faltas en ese Gran Premio tres estrellas, con ‘Embassy du Chateau’, un caballo relativamente nuevo para mí con el que llevo seis meses. Era una prueba muy exigente y lograr estar en la entrega de premios fue especialmente significativo”.
La realidad de su cuadra en Italia explica, en parte, esa capacidad para competir al más alto nivel de forma continua. Con una decena de caballos a su cargo, la amazona maneja un abanico deportivo amplio, que combina experiencia y proyección: “Actualmente cuento con diez caballos en la cuadra, lo que me permite trabajar con perfiles muy distintos y mantener un ritmo competitivo muy alto”.
Entre esos perfiles emerge con fuerza “Kool Kanhan”, un nueve años que, pese a su reciente incorporación, ya ha comenzado a ofrecer resultados de peso: “Con ‘Kool Kanhan’, con el que llevo apenas un mes, ya hemos conseguido un doble cero en una prueba de 1,45 m en dos estrellas. Es un caballo con muchísima fuerza y en el que tenemos grandes expectativas de cara al futuro”.
Al mismo tiempo, los caballos con los que lleva más tiempo continúan aportando regularidad y victorias, consolidando una base competitiva sólida: “‘Voice de Chenaie’, con el que llevo más tiempo, ganó el Gran Premio de un internacional una estrella la semana pasada. Estamos logrando resultados con caballos muy diferentes, y es un privilegio poder montar tantos y competir prácticamente todos los fines de semana”.
Ese ritmo, casi ininterrumpido, define su día a día. La competición no se detiene, sino que se adapta según el tipo de caballo y su momento de preparación: “Cuando no estoy compitiendo en internacional, participo en concursos nacionales con caballos jóvenes o con aquellos que se están incorporando a la cuadra, lo que permite mantener siempre la dinámica de competición”.
Detrás de ese engranaje deportivo hay un equipo amplio, cuya influencia resulta determinante en el rendimiento diario: “Todo esto es posible gracias al apoyo de mis padres, de mi familia, del equipo de Scuderia 1918, de mis entrenadores Giorgio Nutti y Ricardo Pisani, así como de mi mozo y mi director de cuadra, Andrés. Siento una enorme gratitud hacia todos ellos”.
Esa combinación de estructura, trabajo y resultados ha permitido que objetivos que hace unos meses parecían lejanos hoy formen parte de su realidad competitiva: “A principios de año, pensar en competir un Gran Premio cuatro estrellas de 1,55 m en Montenmedio con ‘Embassy du Chateau’ y firmar un cero en un tres estrellas en Gorla Minore parecía un sueño que requería mucho trabajo. Hoy es una realidad que confirma que vamos en la buena dirección”.
Con nuevos compromisos ya en el horizonte inmediato, su discurso mantiene el equilibrio entre satisfacción y ambición: “Estoy muy feliz, pero sobre todo con muchas ganas de seguir trabajando y afrontando los próximos concursos, ya que esta misma semana vuelvo a competir”.
Una trayectoria en plena consolidación, sostenida en la regularidad, la calidad de sus montas y una estructura profesional que le permite seguir creciendo dentro del salto internacional.

