El FEI Sports Forum 2026 ha confirmado en Lausanne que el deporte ecuestre internacional atraviesa un momento de reflexión profunda. No se trata solo de revisar reglamentos o ajustar estructuras; se percibe una voluntad clara de redefinir el equilibrio entre rendimiento, sostenibilidad y bienestar del caballo. En ese contexto, la presencia de jóvenes jinetes invitados por sus federaciones nacionales ha aportado una perspectiva fresca, directa, menos condicionada por inercias históricas.
Entre ellos, el español Javier Guillén Callejas, jinete de doma clásica, ha sido uno de los representantes presentes en esta edición, celebrada en la sede de la IMD Business School, en Lausanne, bajo la organización de la Federación Ecuestre Internacional.
Desde su creación en 2012, el FEI Sports Forum ha evolucionado hacia un espacio donde las decisiones estratégicas del deporte se discuten con mayor apertura. Esta edición ha seguido esa línea, con dos jornadas bien estructuradas, una primera centrada en la base del sistema —la cantera— y una segunda enfocada en los grandes pilares actuales, como la comunicación, la veterinaria y, especialmente, el bienestar equino.
El bloque dedicado a la transición de jóvenes jinetes hacia el alto nivel ha sido uno de los puntos más relevantes. No solo por su impacto deportivo, sino porque define el futuro del sistema. La FEI parece decidida a revisar si ese tránsito está bien diseñado o si necesita ajustes más profundos.
Para Javier Guillén Callejas, la invitación ha supuesto algo más que una asistencia puntual. Sus palabras reflejan bien el valor real de este tipo de encuentros: “Recibir la invitación por parte de la FEI a través de la RFHE y poder asistir al FEI Sports Forum 2026 en Lausanne, Suiza ha sido una experiencia única”.
Más allá del contenido técnico, el jinete español subraya un aspecto que a menudo pasa desapercibido desde fuera: entender cómo funciona la estructura interna del organismo que rige el deporte: “Han sido dos días increíbles en los que he podido conocer cómo trabaja la FEI y cómo está estructurada. Las sesiones fueron muy interesantes y enriquecedoras ya que trataron sobre temas de actualidad y presentaron proyectos y nuevas normas de cara a 2027”.
Y ahí está una de las claves de este foro: anticipar. Muchas de las líneas que se han debatido —especialmente en doma clásica, donde la revisión reglamentaria es integral— marcarán el rumbo competitivo en los próximos años.
Sin embargo, hay un elemento que destaca por encima de lo estrictamente normativo. Guillén Callejas lo expresa con claridad: “Lo que más me ha gustado ha sido poder conocer a muchos jóvenes jinetes de países y disciplinas muy diferentes, pero con algo en común: la pasión por nuestro deporte y por los caballos”.
Esa convivencia entre disciplinas —doma, salto, completo, para-ecuestre— y entre culturas ecuestres distintas es, probablemente, uno de los activos más valiosos del foro. Porque ahí es donde se construye una visión global del deporte, más allá de intereses particulares.
El FEI Sports Forum 2026 ha dejado varios mensajes claros. La revisión de reglamentos de doma y doma para-olímpica no será superficial. La estrategia de comunicación gana peso específico. Y el bienestar del caballo se consolida como eje central, no negociable.
En paralelo, iniciativas como la certificación del Event Stable Manager apuntan a una profesionalización creciente en todos los niveles del deporte.
La sensación general es que el sistema se está afinando. Ajustando detalles, sí, pero también replanteando fundamentos. Y en ese proceso, la inclusión de perfiles jóvenes —como el de Javier Guillén Callejas— no es anecdótica. Es estratégica.
Porque el futuro del deporte ecuestre no se construye únicamente en los despachos. También se define en la pista, en la cuadra… y en la mirada de quienes vienen empujando desde abajo, con ambición, criterio y, sobre todo, con respeto por el caballo.
