Los Juegos Mediterráneos son una competición multideportiva organizada por el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos (CIJM) e integrada en el Movimiento Olímpico como uno de los principales eventos regionales del calendario deportivo internacional. En ellos participan los países ribereños del mar Mediterráneo de Europa, África y Asia. Inicialmente, los Juegos se disputaban cada cuatro años, siempre en la temporada previa a los Juegos Olímpicos. Sin embargo, a partir de 1993 pasaron a celebrarse el año posterior a la cita olímpica. Tras el aplazamiento de la edición de Tarragona 2017, finalmente disputada en 2018, los Juegos Mediterráneos quedaron establecidos de forma definitiva en los años pares no olímpicos.
Desde que la hípica se incorporó al programa de los Juegos del Mediterráneo en Barcelona 1955 —la primera edición de Alejandría 1951 no incluyó competiciones ecuestres—, España ha sido una de las selecciones más destacadas de esta disciplina. A lo largo de más de siete décadas de historia, el equipo español ha protagonizado numerosas actuaciones de prestigio, conquistando 13 medallas, repartidas entre dos oros, cuatro platas y siete bronces, tanto en la clasificación por equipos como en la individual. Nuestro país ha tenido, históricamente, a Francia e Italia como principales competidores, aunque en las últimas ediciones, se ha visto una clara mejoría en el resto de países.
La historia de España en los Juegos Mediterráneos está marcada por nombres que forman parte del patrimonio de la hípica nacional, desde Carlos López-Quesada, primer campeón individual en 1955, hasta jinetes como Alfonso Segovia, Raffy Latham, Alberto Honrubia, Rosario Cabanas, Luis Álvarez Cervera, Fernando Fourcade, Luis Astolfi, Ricardo Jurado o Juan Antonio de Wit, protagonistas de un palmarés que sitúa a nuestro país entre las grandes potencias de la competición.
El propio Kiki de Wit, actual Entrenador Nacional y bronce por equipos en Split 79 (ex-Yugoslavia), nos comenta sobre los JJMM, “Siempre ha sido una competición muy importante para el Comité Olímpico Español, porque el objetivo era conseguir el mayor número posible de medallas. Por ello se exigía mucho a todas las federaciones nacionales y era una cita que se preparaba con especial interés. En la disciplina hípica, tradicionalmente los equipos más fuertes eran Francia, Italia y España, aunque competían todos los países ribereños del Mediterráneo. Yo, particularmente, representé a España en tres Juegos Mediterráneos: Split (1979), Rabat (1983) y Perpiñán (1993). Siempre acudíamos con el primer equipo, porque era una competición prioritaria y uno de los grandes objetivos de la temporada. Al celebrarse únicamente cada cuatro años, la exigencia era máxima y el objetivo era luchar por la medalla de oro. Sin embargo, creo que ahora será mucho más difícil subir al podio, porque el nivel del resto de países ha crecido y la competición se ha igualado mucho. En definitiva, será una competición importante, muy exigente y con un nivel muy competitivo”.
En esta próxima edición, y recientemente anunciado en el día de hoy, el combinado nacional estará formado por los siguientes binomios:
- Carlos Bosch con “Jolie Van der Berghoeve”
- Pello Elorduy con “Champenoise de Rampan”
- Álvaro González de Zárate con “Casa Diva PS”
- Bautista Rodríguez Debray con “Vivoulette HD”
- Alex Codina con “London Blue” (Reserva)
Con motivo de la participación española en Taranto 2026, repasamos la trayectoria de la selección nacional en los Juegos Mediterráneos, edición por edición, recordando los equipos, los protagonistas y los resultados que han construido una de las páginas más brillantes de la historia de la hípica española.
Agradecimientos: Julián Navés Viñas



