Varias instalaciones hípicas evacúan sus caballos por el incendio de Girona

Preocupación en Girona por el incendio de Les Gavarres, que obliga a evacuar varias instalaciones hípicas.

El incendio forestal declarado el viernes en el término municipal de La Bisbal d’Empordà y que rápidamente se propagó por el macizo de Les Gavarres mantiene en alerta a toda la comarca. El fuego, que continúa activo y ya ha arrasado alrededor de 3.000 hectáreas, ha obligado a evacuar de forma preventiva varias instalaciones hípicas, cuyos responsables han priorizado la seguridad de los caballos ante la incertidumbre provocada por la evolución de las llamas y los cambios en la dirección del viento.

La rápida propagación del incendio, favorecida por la fuerte tramontana, llevó a muchos propietarios a preparar planes de evacuación desde las primeras horas. Aunque en un primer momento algunas explotaciones quedaron fuera de la trayectoria del fuego, la previsión de un cambio del viento durante la noche hizo que la situación cambiara por completo.

Uno de los afectados es el jinete de salto Joel Vallés, que ha tenido que evacuar todos los caballos de sus instalaciones. Los animales fueron trasladados a la Hípica Vidreres, donde permanecerán hasta que la situación permita regresar con seguridad.

En declaraciones a OcioCaballo, Vallés explica cómo vivieron las primeras horas del incendio. «Empezó por la zona de La Bisbal y cuando comenzó estaba aproximadamente a un kilómetro de nuestras instalaciones. Como soplaba la tramontana de norte a sur, el fuego se iba alejando de nosotros y estábamos bastante tranquilos».

Sin embargo, la situación dio un giro cuando los servicios de emergencia advirtieron de un cambio en la dirección del viento. «Nos avisaron de que durante la noche el viento iba a cambiar y entonces empezamos a evacuar todos los caballos. No quisimos esperar porque el riesgo aumentaba mucho». Esther Madroño y el resto del equipo se encargaron del traslado desde la finca Arroba Ganadería donde están ubicados a la Hípica Vidreres.

La evacuación también afectó a otras instalaciones ecuestres de la zona. Según Vallés, una hípica dedicada a la doma situada en Les Gavarres se ha visto alcanzada por el incendio, mientras que otras explotaciones han optado igualmente por trasladar sus caballos de forma preventiva ante la incertidumbre que sigue generando un fuego todavía activo y que ha registrado reactivaciones en distintos puntos del perímetro.

Aunque los animales ya se encuentran a salvo, la preocupación continúa entre los propietarios de las fincas. «La zona que estaba más cerca de nosotros y que ya se había quemado se ha vuelto a reactivar con el cambio del viento. Ahora volvemos a estar un poco preocupados. Tenemos todos los caballos fuera y evacuados, pero nos preocupa la finca. No creemos que llegue el fuego, aunque seguimos muy pendientes de cómo evoluciona».

Mientras los equipos de extinción continúan trabajando para estabilizar el incendio, la comarca permanece en alerta, pendiente de la evolución de una emergencia que todavía no ha terminado. La colaboración entre profesionales y centros hípicos, como la acogida de los caballos evacuados, está permitiendo garantizar la seguridad de los animales mientras persista el riesgo y refleja la solidaridad de un sector que vuelve a unirse ante una situación de máxima dificultad.

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