Seis años después de instalarse en Estados Unidos, el jinete ibicenco Diego Pérez Bilbao ha encontrado allí su sitio. Tras trabajar con Victoria Vargas y McLain Ward, forma parte del equipo de Lilie Keenan, donde compagina la preparación de caballos con su labor como entrenador. Hablamos con él sobre su experiencia al otro lado del Atlántico, las diferencias con la hípica europea y sus planes para los próximos años.
Cuéntanos un poco cómo han sido estos seis años en Estados Unidos.
Pues sí, ya llevo seis años allí. Me fui, en principio, para un trabajo privado con Victoria Vargas, que fue la que me abrió las puertas de Estados Unidos. Estuve un tiempo con ella y después pasé a trabajar para McLain Ward, con quien tenía una buena relación de la época en la que estuve aquí con François. De McLain pasé a Lilie Keenan, que es su alumna. Ahora llevo un par de años con Lilie y estoy muy contento.
¿Cuál es tu función dentro del organigrama técnico de la cuadra?
En principio, jinete, porque ella tiene muchos caballos y prácticamente está cada fin de semana de concurso. Monto sus caballos, los jóvenes y los que se van produciendo hasta que llegan al nivel para ella.
Desde hace un año también soy entrenador, porque hemos empezado a coger clientes. Tenemos dos clientas con las que estamos muy contentos y, entre ella y yo, nos ocupamos de ellas.
¿Cuáles son las principales diferencias que has notado entre Estados Unidos y Europa?
Hay muchas diferencias. Europa es más un sitio para producir los caballos y tiene un poco el paquete completo: está más dedicada a la cría, al desarrollo de los caballos y a la competición.
Estados Unidos es un poquito más amateur y está más dedicado solamente a la competición, sea amateur o profesional, pero competición.
¿Cuál es vuestro calendario anual en Estados Unidos para la competición internacional?
El calendario se divide, sobre todo, entre la temporada de verano y la de invierno. La de invierno la pasamos en Wellington, que tiene unas condiciones muy favorables por la temperatura y las instalaciones que tenemos allí.
Una vez que se acaba la temporada de Wellington, en abril o incluso mayo, nos mudamos a la zona de Nueva York. Desde esa base nos movemos a diferentes concursos por el noreste de Estados Unidos. Está un poco dividido entre seis meses de invierno en Wellington y seis meses de verano en Nueva York.
¿Dentro de vuestra planificación está venir a Europa a saltar?
Sí. Lilie pasa cuatro o cinco meses de verano aquí, tiene base en Holanda y las competiciones más importantes del verano para ella están aquí, dentro del equipo americano.
El año que viene las clientas tienen bastante ilusión por venir a pasar un par de meses o unas semanas de concurso. Tenemos que decidir un poquito cuándo y en qué concursos, pero sí, el año que viene vamos a estar por aquí un poquito en verano.
¿Y tú tienes pensado volver a España o por ahora te vas a quedar en Estados Unidos?
Por ahora creo que me voy a quedar en Estados Unidos. Estoy bien, estoy contento y tengo a la familia allí. Mi hija nació allí y Carolina está contenta, así que, en principio, para los próximos años todavía no me planteo volver a España.

