“Debe ser que es algo que va en la sangre, pero desde muy pequeña tenia claro qué dos cosas quería hacer: montar a caballo y bailar”.
Una de las figuras más destacadas entre nuestro jóvenes deportistas que un día hicieron del caballo el eje central de sus vidas, es la de Mónica Blázquez López-Muñiz a la que siempre identificamos con una amplia sonrisa al termino de sus pruebas y su simpatía desbordante.
El palmarés de esta amazona madrileña es extraordinario. En el año 2017 se proclamaba Campeona de España en la categoría jóvenes jinetes, posteriormente formaba parte del equipo nacional en su nivel y no ha dejado de acumular éxitos en todas sus intervenciones.
Por ello hemos querido conocerla más a fondo y que nos cuente en parte, como ha sido su evolución.
Edad y lugar de nacimiento
Tengo 21 años y nací en Madrid, que es donde vivo ahora mismo.
¿Qué estudias?
Estoy ya en cuarto de carrera, estudio magisterio de infantil como primer grado, y magisterio de primaria como segundo, de forma simultánea.
A qué dedicas tu tiempo libre. Aficiones
La mayor parte de mi tiempo libre es para los caballos, los fines de semana y vacaciones los paso en Logroño entrenando. Entre semana si no estoy con trabajos de la universidad, intento aprovechar el tiempo haciendo baile o leyendo, aunque nunca falta una tarde de no hacer nada más que ver la televisión con mis perros. Y los fines de semana que tengo libres los aprovecho para ver a mis amigos.
¿Cuándo comenzaste a montar a caballo y el por qué?
Empecé a montar cuanto tenía 6 años, mi madre había montado toda la vida y debe ser que es algo que va en la sangre, pero desde muy pequeña tenia claro qué dos cosas quería hacer: montar a caballo y bailar. Tuve la suerte de que mis padres pudieron darme la oportunidad de hacer las dos.
En lo referido a montar a caballo, no empecé a competir a nivel nacional, ni a trabajar la doma de forma específica, hasta que no comencé a entrenar con Rafa, y de eso hace ahora 6 años.
¿Entrenas habitualmente con Rafael Murga?, ¿Cómo es él?
Por norma general siempre entreno con él, alguna vez que tiene el plan de tecnificación de la Comunidad de Madrid me entrena Valvanera Palacios, su mujer, pero Rafa es el que me aguanta día si y día también.
Rafa es ante todo trabajador, le gusta mucho que la gente se esfuerce y si ve que hay posibilidad, va a exigir para poder conseguir el 100%. En lo referido a la forma de entrenar nos entendemos muy bien, es concienzudo y a los dos nos gusta el trabajar para conseguir que salga todo lo mejor posible.
¿Dónde entrenas, cuántas horas dedicas al entrenamiento y cómo te organizas?
Yo entreno en el Centro Ecuestre los Olivares, en Logroño. Como vivo en Madrid aprovecho los fines de semana para ir a montar, y también los festivos y vacaciones (verano y navidades). Generalmente trabajo a mis tres caballos viernes, sábado y domingo, aunque alguna vez Rafa me deja algún caballo suyo. Como solo tengo los fines de semana para invertirlos en mis caballos, intento tenerlos libres de cosas de la universidad, y así poder pasarlos con ellos.
¿Cúal fue el primer caballo que montaste, que te ha dejado un recuerdo imborrable?
En sí todos los caballos que he montado han sido muy importantes para mí, pero si que es cierto que en lo referido a la competición es Flash. Es el que más me ha enseñado y por supuesto, es el que me ha dado la oportunidad de ganar un Cto de España y de ir la primera vez a un Cto de Europa.
Un momento inolvidable junto a los caballos
Aunque tengo anécdotas con todos ellos, la mayoría de ellas divertidas por mi gran capacidad de hacer el payaso, seguramente mi recuerdo inolvidable fue el segundo después de hacer la parada final en la prueba por equipos del Cto de Europa con Flash.
Esa sensación de haber dado el 100% junto con él, girarse y ver a todo el equipo español gritando, hondeando las banderas, la cara de satisfacción y de orgullo en tu entrenador, tu madre, tus amigos… ese momento de felicidad absoluta es para mi un recuerdo no solo inolvidable, sino que tengo archivado en “favoritos” en mi cabeza.
Te hemos visto conseguir muy buenos resultados con “Flash”, con “Hilton” y con “Believe”, ¿ qué diferencias hay entre ellos y cúal es tu preferido?
Creo que la mejor forma de hacer esto es por orden; primero Flash. Creo que es imposible que ninguno de los otros dos superen la cantidad de dolores de cabeza que me ha dado Flash, pero tampoco puedo imaginarme el haber conseguido nada sin él. Es bruto, cabezota y siempre está más a favor de irse al campo que de trabajar en pista, pero es el que me ha enseñado todo y más, tanto en la pista de competición, como en lo referido a montar a caballo.
Hilton, por otro lado, es uno de los caballos más divertidos que he montado en mi vida, tiene un corazón enorme y unas capacidades muy buenas; pero también hay que decir que tiene muuuuucha cabeza y aun más clase, por lo que siempre es un reto el entendernos al 100%, pero es un placer trabajar y concursar con él, es una forma de retarnos mutuamente a diario.
Por último, mi bebé, Believe, el “pequeñito” de la familia. Con todo lo que ha pasado, creo que es el caballo con mejor cabeza, más trabajador y más honrado que he conocido y conoceré jamás. Aunque físicamente no sea el más cuesta arriba del mundo, lo compensa todo y más con su facilidad para reunirse y su disposición para trabajar.
Sé que se suele decir, pero de verdad que no puedo elegir entre mis tres caballos. Para mí son todos ellos indispensables, y juntos me han hecho ser la persona que soy ahora, así que no puedo tener un favorito.
Háblanos de tu experiencia compitiendo en Europa
La primera vez que competí fuera de España fue en 2017 con el segundo equipo en Pompadour, y desde entonces ya han sido unos 5 ó 6 concursos por Europa. Como es normal, en lo referido a las pruebas ha habido de todo, días buenos, otros no tanto y algunos que se cuentan como anécdota y hace que se rían todos, pero lo que todos ellos tienen en común es que para mi han sido experiencias inmejorables.
Tanto a nivel de competición, como en el personal me ha encantado tener la posibilidad de competir en el extranjero, de conocer gente, de ver cómo se organizan los concursos fuera, ver grandes jinetes compitiendo, disfrutar del ambiente… en general, es un gusto poder compartir nuestro deporte con gente de fuera, y ver cómo ellos lo disfrutan también. Sin duda alguna, es una experiencia que creo que merece la pena vivir y que espero poder seguir repitiendo cada año.
¿Has encontrado mucho nivel este año en el Campeonato España?
En lo referido a mi prueba, he encontrado MUCHÍSIMO, no mucho. En los tres últimos años, creo que tanto la reprise de juveniles, como en la de joven jinete, el nivel ha aumentado muchísimo, y esto es genial, porque significa que la competición se hace mucho más interesante, tanto para los jinetes, como para los que disfrutan viéndolo. Personalmente, sobre todo este año, creo que el Cto de España en Jóvenes Jinetes ha sido una guerra de titanes y me alegra muchísimo porque los menores son el futuro de la doma, y tiene buena pinta.
¿Quién es la persona o personas que más te han apoyado en tu carrera?
En primer lugar mi madre, Patricia. Como he comentado antes, ella lleva la pasión por los caballos en las venas, y he tenido la suerte de que me la haya pasado a mi; desde el primer momento ha estado a mi lado, en las buenas, en las malas y en las difíciles, apoyando y confiando en mí, por eso estoy mas que agradecida por todo su esfuerzo en todos los sentidos.
Dentro de los cercanos, obviamente Rafa y Valva han sido dos pilares inamovibles en este proceso. Desde el minuto cero han creído en mí y me han apoyado, han confiado y me han animado a seguir hacia adelante, a luchar por mejorarme y no tirar la toalla. Por todo esto, para mí hace tiempo que dejaron de ser mis entrenadores para ser parte de la familia.
Por último los “invisibles”; todos esos amigos incondicionales tanto dentro del mundo de la doma como de fuera. Los que están a pie de pista animando, o que están pendientes de las notas, de cómo va el concurso… y los que están en clase enterándose de que hay que hacer para poder explicármelo cuando llegue (no se qué habría hecho sin ellos). Y por supuesto el resto de mi familia, que desde la distancia mandan fuerza y ánimos en todos los concursos.
¿Hay algún jinete o amazona al que te gustaría parecerte?
Lo cierto es que me encantaría parecerme a Cristóbal Belmonte, en cómo tiene planteada su vida, y poder disfrutar de lo que me apasiona y quiero dedicar mi vida, que es la educación infantil, con mi pasión innata por los caballos y la competición, y, ojalá, poder llegar a competir en el nivel Gran Premio y disfrutar con ello.
Obviamente, mentiría si no dijese que me encantaría montar como Beatriz Ferrer-Salat, como Severo Jurado, Borja Carrascosa o Juan Matute… Pero eso ya se verá si consigo ser así de buena, lo que tengo clarísimo es que me encantaría poder disfrutar de este mundo como lo hace Cristóbal y al mismo nivel que él.
¿Qué proyectos tenéis para el próximo año?
La temporada que viene es un poco complicada porque teóricamente hay que empezar con U25.
Aunque estamos trabajando para ello, queremos tomárnoslo con calma, que los caballos lleguen a tope de capacidades y competir en ese nivel cuando estemos confirmados y seguros con la prueba.
Por esto, hemos pensado que seguiremos compitiendo, pero en nivel San Jorge – Intermedia I, de manera que no se pierde el ritmo de competición y seguimos cogiendo tablas en la pista, además de disfrutar de concursar con los adultos (que es toda una experiencia completamente distinta), a la vez que trabajamos para que, una vez estemos preparados, poder presentarnos en U25.




