Juan Ignacio Álvarez Fermosel: “Me enamoré de la Hípica cuando era niño”

Juan Ignacio Álvarez Fermosel, es una de las figuras punteras de la disciplina de salto de obstáculos en nuestro país.

Sus resultados siempre están entre los primeros clasificados de las competiciones nacionales.

Destaca por ser un trabajador infatigable, alternando la competición con la enseñanza, preparación de caballos y dedicación a su Centro Hípico Tovarich situado en la localidad de El Boalo, en un precioso entorno de la sierra Norte de Madrid.

Muy amablemente nos ha dejado conocerle un poco más a través de nuestras páginas, respondiendo a las preguntas que le hemos formulado.

Lugar de nacimiento

Buenos Aires, Argentina

¿Desde cuando estás en España?

Llegué en marzo del 2001 ¡Cómo pasa el tiempo!, hace ya 19 años.

¿Cómo empezó tu afición por la hípica?

Desde chico, siempre me gustaron los caballos, quizá por mi tío Carlos Moratorio, “El Vasco” como se le conocía allí en Argentina y a raíz de él, me enamoré de la hípica empezando a montar allí.

¿Siempre has hecho salto o has practicado otras disciplinas?

He practicado todas o casi todas. Hice doma, completo, jugué al polo, competí en volteo, cacerías de zorros, he montado en el hipódromo, jugué al pato, pero lo que más me ha gustado siempre ha sido el salto de obstáculos.

Compites, tienes alumnos y diriges el Centro Ecuestre Tovarich ¿Cómo te organizas?

Compito, tengo alumnos, coordino la dirección del Centro Ecuestre Tovarich con Belén Briones (mi socia) y llevo el salto de nivel avanzado en el Green Paddock desde nace tres años más o menos. Allí tengo las cuadras de competición y comercio.

Me organizado con un equipo de trabajo en ambos sitios; en Tovarich me ayuda muchísimo Belén Briones que llevamos juntos trece años y tenemos allí una profe/jinete y un mozo/encargado que es Aníbal Velasquez y lleva también conmigo once años.

Por su parte en el Green Paddock tengo 27 caballos en total y somos cuatro personas en total para ocuparnos. Tres jinetes: David Izquierdo Sánchez, Iván Recchina, Nieves García y un mozo.

Yo estoy convencido de que éste a pesar de ser un deporte individual, se puede trabajar en equipo. Mis alumnos así lo entienden también y se inician con esa idea, somos un gran equipo.

Si te queda algún tiempo libre, coméntanos alguna afición que tengas.

Cuando tengo tiempo libre –que no es mucho- me gusta disfrutar de mi familia, de mi mujer Salomé y de mi hija Diana.

Me casé hace muchos años con la hípica y ha sido mi deporte, mi trabajo y mi afición mucho tiempo, pero ahora también quiero tener tiempo para mis afectos…

Háblanos de algún caballo irrepetible en tu vida que no vas a olvidar.

Bueno, “Tovarich” fue uno. Me llevó de amateur a profesional en Argentina y marcó mucho en mi familia su paso entre nosotros. En su honor el centro ecuestre que tengo en la zona norte de Madrid, lleva su nombre.

Luego ha habido muchos pero en España, “Nipón” fue un caballo que me hizo darme a conocer y eso que llegó siendo ya veterano a mis manos. “Arleth”, ”Nimbus du Page”, “Annabelle” o “Scotland Yard” son caballos en la última etapa que me dejaron saltar grande y ganar en muchas ocasiones . Hubo muchos y nombrarlos a todos es difícil , “Alandalus” o “Laborguini” , ¡también me traen recuerdos geniales!

De tus muchos e innumerables logros ¿Hay alguno que te haya marcado especialmente?

No hay un logro especial, yo corté mi carrera en dos. Vine a España con 28 años y no pude introducirme casi hasta los 30 años en el en el mundo del salto español, ¡llegué como tarde a todo!.

He ganando mucho, pero nada importante. Los caballos cuando van muy bien se venden y no alcanzo a sacar quizá todo el jugo que pudiera, por temas económicos.

Al principio en la etapa de inmigrante uno va muy justo y luego con proyectos, siempre es difícil dedicar tiempo de verdad a la competición. En Argentina gané todos los derbys de mi categoría, pero allí era segunda línea (mi categoría era un regalo jinete de segunda categoría) en ese nivel gané casi todo, pero luego al pasar a primera categoría, me marché hacia el viejo continente…

Eres habitual en el podium de las competiciones a las que acudes con varios caballos y en diferentes pruebas, ¿destacarías en concreto a alguno de tus caballos, que por su potencial tengas puestas en él más ilusiones?

Ahora tengo otra vez una nueva cuadra. Actualmente cuento con “Tabata de Olid” (una CDE de 8 años) que tiene mucho futuro y con la cual estoy encantado. Rápida, limpia y siempre con ganas de saltar.

También estaba “Quebec Gesmeray” pero se vendió en enero, así que estoy reorganizando la cuadra para tener otro que acompañe a “Tabata”, ¡tengo varios nuevos!, y por detrás tengo varios caballos que el año pasado estuvieron lesionados de reposo y que son muy ganadores también (“Chillout Z”, “Ceniki” o “Tivendia”) y un par de jóvenes que sé que darán mucho que hablar, como “Join Lupa” y “Gregor M” que les faltaba experiencia, pero que lo que hagan lo harán bien.

¿Qué proyectos tienes para el nuevo año?

Para el 2020 tengo varias cosas, algunas aún no puedo hablar de ellas ¡Sorpresa!, pero estoy reorganizando Tovarich y tendré los caballos entre los dos clubes (El Green y Tovarich). Hay proyectos de caballos, pero todos relacionados con el comercio que se ha vuelto un activo importante en mi sistema. Quiero disfrutar más de mi familia y de mi gente, que llevo muchos años sin poder hacerlo como quiero.

¿Qué consejo darías a todos aquellos que se inician en este deporte?

Los que se inician como deporte, les aconsejo que disfruten y lo pasen bien. El caballo es un animal maravilloso y un deporte chulísimo , sea cual sea la disciplina que elijan. Te enseña muchas cosas que luego se aplican a la vida misma.

Yo amo la equitación, así solo puedo hablar bien de ella.

Por otra parte a los que se inician como profesionales de la hípica, les diría que no se olviden de que es un deporte duro, difícil, más bien una filosofía de vida , hace falta mucho sacrificio, trabajo y dedicación. Hay que ser fuertes y disciplinados, a la vez que sensibles y flexibles. Es muy difícil trabajar con animales que además son atletas. Hay que formarse y tener buena base deportiva y saber que hay que ir despacio.

Contenido relacionado