Cuando todo esto termine – OPINIÓN

Ha llegado la primavera, los campos se tiñen de verde, las flores alcanzan su máxima belleza inundando los jardines y parques de colores, el sol brilla con más fuerza confortándonos con la calidez de sus rayos cada día. La pena es que esas bonitas sensaciones que siempre nos han levantado el ánimo, ahora tenemos que vivirlas desde la ventana de nuestras casas, preguntándonos: ¿quién me ha robado el mes de abril?

Esta situación impensable para todos hace solo unas semanas, nos ha llevado a adaptarnos a una nueva forma de vida y ver el futuro muy diferente.

Quizá con esto valoremos más cada momento, echemos el freno en esta carrera que era nuestra vida y sepamos apreciar más las cosas sencillas pero tan valiosas, como es nuestra propia salud y la de los nuestros.

“Cuando esto termine” -la frase más repetida en estos días- nuestra historia habrá cambiado inevitablemente de una forma u otra, todos seremos diferentes porque en el libro de nuestras vidas habrá una página negra de un tiempo en el que fuimos insignificantes y pequeños, ante un virus microscópico que modificó el rumbo de nuestro camino.

De todo hay que sacar la parte positiva y si con esta horrible situación hemos aprendido a ser un poco mejores, habrá merecido la pena.

Tenemos que mantener la esperanza y centrarnos en que dentro de muy poco, la vida irá recuperando su normalidad y nos unirán de nuevo los mismo objetivos.

El calendario de competiciones continuará cumpliendo con las fechas establecidas, volverán los salones del caballo como punto de encuentro de los aficionados, los entrenamientos, las clasificaciones, los nervios y la satisfacción de las medallas como recompensan del trabajo bien hecho.

Ya queda menos para que eso ocurra, por lo que no hay que perder la esperanza y la ilusión, ya que no hay mal que cien años dure y la familia hípica acostumbrada a luchar contra los elementos, es de una pasta especial y ahora más que nunca sin sucumbir al desánimo, lo va a demostrar.

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