Los Centros Hípicos se unen para solicitar su reapertura urgente

“En esta plataforma no se pide dinero, solicitamos lo más digno que se puede pedir, que es poder volver a trabajar”, nos comenta Milagros San José de la Hípica El Encuentro.

Como ya comentamos hace días en medio de la terrible situación que estamos viviendo debido a la pandemia del COVID19, donde seguimos lamentando centenares de victimas en nuestros país, también tenemos que sumarle la tristeza de la situación económica que está afectando a muchísima gente.

En nuestro gremio hípico, hay centros que sufren desesperados no poder trabajar y ver que esto va a ser el fin de sus negocios, ya que la prolongación de este estado de alarma va a ser insostenibles para ellos.

Estamos hablando de los centros que viven de las clases de tanda, centros que reúnen a niños que montan caballos de escuela y que mantiene con cariño a muchos caballos ya muy mayores, para que tengan un final digno con las atenciones necesarias. Todo eso cuesta mucho dinero y ya no lo pueden afrontar.

Por iniciativa del Centro Hípico el Encuentro y la Hípica Sibaris, han abierto una plataforma donde solicitan las firmas de todos aquellos que se sientan como ellos olvidados, para pedir que se les tenga en cuenta a la hora de reanudar la actividad hípica.

Nos hemos puesto en contacto con Milagros San José, directora de la Hípica el Encuentro que realmente emocionada y angustiada por la situación, nos comentaba:

“En esta plataforma no se pide dinero, solicitamos lo más digno que se puede pedir, que es poder volver a trabajar.

Obviamente sería en circunstancias especiales y teniendo en cuenta todos los protocolos necesarios para evitar contagios y de una forma paulatina, sin poner en riesgo a nadie.

Tan solo queremos reunir firmas para poder solicitar ayuda con el apoyo de todas las hípicas, que como nosotros se están viendo afectadas”.

Adjuntamos el texto íntegro de la solicitud y el enlace para firmar la petición:

COMUNICADO OFICIAL

Desde el Club hípico El encuentro y tras analizar la repercusión económica y social que ha tenido la declaración del Estado de Alarma, queremos hacernos eco y llegar a las autoridades competentes para denunciar la situación en la que estamos inmersos todos los clubs hípicos.

Rogamos a quien proceda que nos ayuden y no caigamos en el olvido ya que también de nosotros dependen muchas vidas no menos importantes, la de nuestros caballos. Por ello queremos hacer algunas consideraciones.

1.- Somos Centros cuya actividad principal es la enseñanza y para ello no contamos con gastos de personal (que también) con los que podamos hacer un ERTE temporal o despedirlos para que se apunten al paro. Nuestra actividad es impartida por nuestros caballos que no entienden de pandemias ni de confinamientos. Son animales gregarios que necesitan tener su estabilidad y sus rutinas sin grandes cambios. Su comida, su familia, su trabajo, su cama…
2.- Algunos centros, no solo tienen los caballos de clases, sino que mantienen caballos viejitos recogidos en algunos casos, como es el nuestro, del mal trato y el abandono.
3.- Los gastos del mantenimiento de cada uno de ellos son elevados, pienso, forraje, camas, alquileres, personal que les cuidan y son sufragados con los ingresos de las clases.
4.- La paralización de la actividad en nuestro caso, no es de un mes o dos, sino que, con la llegada del verano, las clases desaparecen hasta octubre, luego hablamos de 8 meses de “0” ingresos.
5.- Se permiten desde el lunes la apertura de algunas actividades no esenciales para mantener la economía del país y se olvidan de un sector tan importante como este, por su carácter social y no solo económicamente sino por lo beneficios físicos y psicológicos que conllevan.
6.- Debido a todo esto, se han disparado los gastos y asistencias veterinarias por la falta de movimiento de los caballos como bien ha dicho la Comisión Veterinaria de la Federación Hípica Española en su comunicado oficial, que, si bien habla de caballos de deporte federados y se olvida del resto, yo lo hago extensivo a todos los caballos.

Porque también existen los caballos que no participan en grandes concursos y no se les denomina caballos de deporte, ni están federados porque el dinero de los centros apenas llega para dar lo necesario. Esos son los que crean la afición y trabajan día a día para que los niños y adultos puedan entender que hay algo mas que un concurso por ganar. Y esos caballos, son lo que están en peligro de muerte. Suena duro, pero es así.

Y para ellos el tiempo corre y nadie nos ayuda. Las terapias efectuadas en el mundo de la discapacidad, y las terapias psicológicas donde el principal terapeuta es el caballo, también se han suspendido y nadie se acuerda de que no pueden esperar a octubre.

Por todo ello, pedimos:

Que se unan todos los centros ecuestres y clubs hípicos con nosotros para reclamar ayuda y que precisamente, como nuestra actividad se hace al aire libre, nos permitan abrir al público con unas normas de seguridad imprescindibles y así poder generar lo necesario para poder sobrevivir. Para ello abriremos una plataforma y llegaremos donde tengamos que llegar.

Medidas:

• Grupos reducidos de alumnos y dotados de EPIS
• Distancia de seguridad ya implícita en este sector
• 45 minutos por grupo
• Desinfección de materiales a usar
• No aglomeraciones

Y para que conste a los efectos oportunos en Madrid a 17 de abril de 2020

Milagros San José López

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