Medicina Natural Veterinaria: Entrevista a Paloma Fernández Aleman de Zenkivet

“Cada vez hay más demanda de estas técnicas para los caballos. Lo que más se suele utilizar es la acupuntura combinada con la homeopatía, las flores de Bach y por supuesto la fisioterapia”.

Paloma Fernández Aleman, es Licenciada en Medicina Veterinaria, especializada en acupuntura y terapias naturales, homeopatía, fitoterapia, nutriterapia, fisioterapia y terapia neural.

Comenzó a realizar prácticas en el equipo veterinario Equisan, dirigido por Pablo Adrados, en 2007, hasta que en 2010 formó ZENKIVET, cuyo trabajo se centra en el tratamiento de clínica mixta, de todo tipo de patologías a través de estas técnicas, así como de su prevención. Dedica su conocimiento y experiencia a la salud, el bienestar animal, y a la mejora del rendimiento deportivo a través de todas estas terapias, las cuáles sigue ampliando y renovando.

Simultáneamente imparte clases a nivel nacional e internacional de acupuntura y cursos de nutriterapia y fitoterapia a veterinarios a través de IVAS España y EMVI.

En su entrevista nos comenta las grandes ventajas de estos tratamientos y también ha compartido con nosotros, como afronta su trabajo durante estos días de alerta y su visión sobre el papel imprescindible de los veterinarios ante la investigación en pandemias.

Explícanos las especiales que engloba la medicina veterinaria natural.

Dentro de esta rama de la medicina se pueden incluir numeras especialidades tales como la acupuntura, homeopatía, fitoterapia, flores de Bach, terapia neural, naturopatía, nutriterapia, fisioterapia.

¿Quién puede realizarlas?

Todas ellas, deben ser llevadas a cabo de forma correcta por un profesional veterinario que esté formado y experimentado en la materia. De esta forma, este tipo de terapias nos llevan a conseguir grandes resultados y de una manera completamente segura.

¿Tienen alguna contraindicación o efecto secundario?

Si se realizan correctamente no tienen contraindicaciones, de ahí la importancia de dejar su aplicación en manos de un veterinario especialista.

¿Se puede tratar con medicina convencional y natural al mismo tiempo?

Desde luego que sí. Las terapias son compatibles entre ellas, así como con cualquier otro tratamiento convencional. De hecho puede verse potenciado el efecto cuando se combinan ciertas técnicas, consiguiendo una mayor efectividad en menor tiempo.

Háblanos de las que se usan más frecuentemente en caballos.

De unos años hasta ahora ha habido cada vez más demanda de estas técnicas por parte de los propietarios de caballos. Lo que más se suelte utilizar es la acupuntura combinada con la homeopatía, las flores de Bach y por supuesto la fisioterapia.

Patologías a las que se aplica.

Realmente es aplicable a cualquier tipo de patología, por tratarse de un tipo de medicina completo y que engloba numerosas especialidades (igual que la medicina convencional). Si bien es cierto que los tratamiento que realizamos más habitualmente se centran en problemas a nivel del locomotor (cojeras, tendinitis, dolor de espaldas), digestivos (cólicos, constipación, diarreas) y problemas dermatológicos (hongos, alergias..).

También es habitual utilizar las flores de Bach cuando se observan alteraciones en el comportamiento.

¿Tiene alguna ventaja o diferencia con respecto a la medicina convencional?

Las dos ramas de la medicina pretenden solucionar de la mejor manera posible las patologías y problemas que podamos encontrar, y del mismo modo que hay situaciones en las que se prioriza la medicina convencional por la rapidez de los resultados, también hay muchas otras ocasiones en que se consiguen mejores resultados con este tipo de técnicas. Además hay una característica especialmente significativa que resulta muy ventajosa en su práctica en equinos. Y es que este tipo de medicina se puede aplicar en caballos de competición, ya que no provoca doping. Al igual que los deportistas de élite y futbolistas, cada vez son más los jinetes y entrenadores que confían en estas terapias para poder tratar a sus caballos, dado que se puede compatibilizar su uso con los periodos de competición.

Por supuesto sin olvidar otra característica como es la ausencia de efectos secundarios o daños colaterales.

¿Se puede usar de forma preventiva?

Sí, concretamente podemos ayudar a reducir la prevalencia de enfermedades, así como la aparición de distintas dolencias y lesiones. Ayudan a mantener el estado saludable de los caballos. Hay que tener en cuenta que también se utiliza este tipo de terapias no sólo para favorecer el estado de salud, sino para ayudar a mejorar el rendimiento deportivo debido a que su organismo se encuentra equilibrado y mejor preparado para hacer frente a los retos de los entrenamientos y la competición que se le presenten.

¿Los tratamientos resultan muy costosos?

No, son tratamientos asequibles, tienen un valor similar al de cualquier otro tratamiento veterinario de especialidad. Además al tratarse de técnicas que se realizan con una frecuencia determinada, deben ser “sostenibles” para los propietarios, por ello tienen un coste que puede ser asumido generalmente por cualquier propietario de caballos.

¿En general la gente confía en estos tratamiento para sus animales o es reacia a la hora de pedir su aplicación?

A medida que se van conociendo y utilizando más en España, se va demandando mucho más este tipo de medicina, a veces incluso para no quedar en “desventaja” con otro jinete que las utiliza en su caballo. Hay aún mucho desconocimiento al respecto, pero cada vez más gente los ha probado o ha oído hablar de ellos y se animan a utilizarlos. Es también nuestra labor como veterinarios el informar a los entrenadores y jinetes del uso de estas técnicas para que conozcan sus beneficios.

Después de tanto tiempo parados, ¿la vuelta al trabajo de los caballos debe ser gradual?

Exacto. Al igual que cualquier otro deportista, el caballo estaba acostumbrado a un ritmo de entrenamiento, y al haberse producido un parón en este ritmo durante tanto tiempo, es conveniente ir recuperando el ritmo normal de entrenamiento poco a poco, ya que si pretendemos retomarlo donde lo dejamos, lo más probable es que se produzca alguna lesión, especialmente a nivel de tendones, ligamentos y músculos, con el consiguiente nuevo parón forzoso.

¿La alimentación también hay que aumentarla de forma progresiva?

Efectivamente. No ingiere la misma cantidad de alimento un caballo a pleno rendimiento, que uno que esté parado. Como todos sabemos, hay que tratar con especial cuidado el aparato digestivo de los caballos, por ello, todos los cambios que se hagan a la hora de la alimentación, deben ser progresivo para no someter a un estrés innecesario a su digestivo y que podamos favorecer la aparición de cólicos y otras alteraciones. Por ello hay que ir haciendo proporcional, de forma gradual, la cantidad de ingesta al grado de trabajo que realiza el caballo.

¿En estos días de alerta, puedes seguir desarrollando tu trabajo y tratamientos o el veterinario solo puede acudir para urgencias?

Nosotros al ser sanitarios debemos seguir realizando nuestra labor, sin embargo en estas circunstancias ha habido personas que han preferido detener temporalmente los tratamientos, bien por miedo a salir de sus casas, bien por dificultades económicas derivadas de esta crisis, o bien porque se encontraban enfermos. Es comprensible desde el punto de vista personal, aunque es cierto que a nivel veterinario es un hándicap con el que ahora nos encontramos, ya que determinados tratamientos, requieren unas pautas y una frecuencia concretas, y al haber tenido que pararlo, ahora se ha “retrocedido” en el mismo y encontramos muchos casos que se han agravado.

¿Hay algún tipo de ayudas para vuestro sector en esta crisis, ya que la mayoría sois autónomos y no podéis trabajar al ritmo habitual?

En lo que a mí respecta no he recibido ningún tipo de ayuda. Y por lo que hablo con otros compañeros, tampoco la han recibido. Nuestro sector sigue siendo uno de los más maltratados de este país a pesar de realizar una labor indispensable tanto para el bienestar y salud animal como para la humana.

Nos gustaría conocer tu opinión sobre el papel de los veterinarios frente a esta crisis del COVID19 en España. Al parecer en otros países las labores de investigación del veterinario -como se ha hecho anteriormente en otras pandemias- está siendo imprescindible y que aquí apenas tiene participación ¿Consideras que es un error?

Debido a las función que realizamos los veterinarios tanto a nivel animal como a nivel humano, tenemos un concepto “one health” como estrategia de salud global. Más del 75% de las enfermedades animales son zoonóticas, y ésta en concreto lo es. Los veterinarios somos los que contamos con mayor experiencia en el control y erradicación de enfermedades que afectan a la población.

Por lo tanto, es de lógica suponer que deberían contar con el asesoramiento y buen hacer de los veterinarios en la lucha contra esta pandemia en España, del mismo modo que han hecho otros países de Europa. Curiosamente, los países que están contando con la participación de veterinarios en la resolución de la crisis y la desescalada, son los que tienen menores tasas de infección y menos fallecidos por número de habitantes.

Como dijo Louis Pasteur: “la medicina cura al hombre, la medicina veterinaria cura a la humanidad”.

Contenido relacionado