Por fin y para alegría de todos, los caballos han regresados a la competición durante el pasado fin de semana. Lo han hecho de forma precipitada y luchando contra todos los elementos, para que la actividad hípica volviera recuperar ese pulso tan necesario cuanto antes.
Tres competiciones nacionales (dos de salto y una de doma clásica) en Andalucía, más el turf en los hipódromos de San Sebastián y de Madrid, han sido los certámenes en los que se ha producido la esperada vuelta a las pistas.
Nosotros no somos la voz de la conciencia de nadie, pero como simples ciudadanos de a pie, como integrantes de este gremio, como parte de esta población que hasta hace solo unos días ha vivido confinada viendo como sus negocios se hundían por la falta de actividad, no podemos más que preocuparnos por esta vuelta a la actividad hípica y el debido cumplimiento de las medidas de seguridad.
En estos días en la mayoría de los casos, hemos visto la escrupulosa observación de las normas para evitar contagios y la posible propagación de un virus que aún sigue latente, que no distingue de jerarquías ni de niveles de concursos.
Queremos recordar que en beneficio de todos, es imprescindible que esos protocolos que se han elaborado minuciosamente se cumplan, que las mascarillas y las distancias de seguridad son para cada integrante del concurso, organización o visitante ocasional, al igual que para el resto de los ciudadanos, a pesar de lo molesto que resulta, deseamos no volver a vivir una situación tan dolorosa como la que hemos pasado.
Nuestro deseo como el de todos, es seguir avanzando, cumplir los calendarios de competiciones, que las hípicas sigan dando sus clases y el resto de profesionales relacionados puedan trabajar.
Han sido meses muy duros para todos, por lo que damos las gracias a estos comités que han sido la avanzadilla, cuidando los detalles para realizar una competición segura y pedimos la colaboración de todos para que cada persona a nivel individual, sepa estar a la altura y poner de su parte para que no haya que retroceder, ya que la actitud irresponsable de unos pocos lo puede echar todo a perder.