Propuesta con gran repercusión internacional, pues el PRE se encuentra presente en los cinco continentes, en más de 60 países.
La batalla de Córdoba por conseguir que el caballo español sea Patrimonio de la Humanidad, comenzó hace años. Ya en 2015 la asociación Córdoba Ecuestre inició gestiones para obtener esta declaración.
Ahora, el Plan de Gestión del Bien Patrimonio Mundial Centro Histórico de Córdoba propone, entre otras medidas, ampliar la cifra de patrimonios de la humanidad que afectan de manera directa o indirecta a la ciudad. Córdoba cuenta en la actualidad con cuatro patrimonios de la humanidad -sello que otorga la Unesco-: la Mezquita-Catedral, el Centro Histórico, los Patios y Medina Azahara.
El documento, redactado por la UTE Patrimonio Vivo, incluye entre sus objetivos la consecución de ese sello de la Unesco para el Caballo Pura Raza Española, raza que nació en las Caballerizas Reales de Córdoba, además de para el toque de las campanas de la Mezquita-Catedral -vinculándolo al Patrimonio de la Humanidad Toque Manual de Campana Español- y la vinculación de la ciudad al flamenco y de la gastronomía cordobesa tradicional e histórica al Patrimonio Mundial Dieta Mediterránea.
El caballo español opta a esta declaración no como elemento animal sino como valor cultural, ya que la raza andaluza es uno de los proyectos más importantes que tuvieron lugar en España a finales del siglo XVI, por orden del monarca Felipe II, construyéndose las Caballerizas Reales de Córdoba para llevarlo a cabo, bajo la responsabilidad de Diego López de Haro. Felipe II perseguía la creación de una nueva raza de caballos para la paz, un caballo bello, noble y con corazón, que tuvo una gran influencia en el mundo de la cultura, plasmado en numerosos cuadros de alto nivel artístico; en el mundo de la equitación clásica, como caballo de picadero y apreciado en toda Europa, influyendo en la aparición de núcleos tan importantes del mundo ecuestre como la Escuela Española de Equitación de Viena, o en la creación de otras razas, como la lipizzana. Esta raza, con casi 450 años de existencia, ha ido evolucionando manteniendo sus parámetros morfológicos, pero participando con éxito en distintas disciplinas deportivas internacionalmente y formando parte de fiestas y ferias en toda España y en Sudamérica.
El objetivo del plan, exigido por la Unesco y tal y como aparece en el propio documento, es el de “garantizar la conservación, protección y transmisión del valor universal excepcional del bien patrimonio mundial Centro Histórico de Córdoba, reconocido por la Unesco como un ejemplo excepcional de convivencia cultural y arquitectónica, mediante la implementación de medidas de prevención de riesgos, mejora de la calidad urbana y ambiental, fomento de la participación ciudadana y la cooperación institucional, y promoción de la investigación, la educación y la difusión del patrimonio, según los fundamentos del paisaje urbano histórico”.

