Cordura, por favor | Opinión

Poco más de tres meses han pasado desde que empezó este esperpento que llevamos viviendo desde principios del pasado mes de junio. Y, visto lo visto, parece que esto no tiene visos de terminar en un futuro muy cercano. Me parece una pena, porque ni la hípica española, ni sus deportistas, ni los aficionados a este bonito deporte, único en el mundo, creo que nos lo merezcamos. Llevamos ya mucho tiempo asistiendo a un espectáculo que cuando parecía que amainaba, solo ha hecho que coger fuerza en estas últimas semanas. Coincidencia o no, estamos inmersos en un proceso electoral en donde el próximo día 30 de septiembre, en dos semanas exactamente, conoceremos la composición de la asamblea general que elegirá al presidente de la RFHE para los siguientes cuatro años el día 31 de octubre.

Las cosas no pasan porque si y toda acción tiene su reacción. Sinceramente pienso que toda esta vorágine de comunicados, denuncias, vídeos, entrevistas y artículos, no ayudan, porque está claro que cada una de las partes va a defender su postura hasta las últimas consecuencias, y parece ser que el ataque es el único argumento que se sabe emplear. Hay que ser mucho más amplios de miras, aplacar esos egos que tanto daño hacen y poner todos un poquito de nuestra parte para terminar lo antes posible con esta función, ya que el publico cada vez se harta más y tiene menos paciencia con todos los actores. Todo se puede hablar y, por ende, arreglarse si realmente hay disposición de hacerlo. Otra cosa sería que no se quiera o que no interese, quizás por los tiempos que corren con el proceso electoral de fondo, algo que tendría un cariz totalmente distinto y otra finalidad…

Ni todos somos tan buenos, ni tan malos. Aquí nos conocemos todos y cada uno sabrá lo que ha hecho o dejado de hacer y las consecuencias que sus acciones hayan podido tener. Pero lo que desde luego no es tolerable son las faltas de respeto y ataques en lo personal, que nos llevan al más denso de los barros y a dar un espectáculo lamentable. Ni entre los jinetes ni hacia cargos federativos, ya que por ese camino no se llega a ningún lado y lo único que se consigue es empañar aun más la imagen de nuestro deporte y de todos los implicados en este asunto. Se está haciendo un daño tremendo a la hípica española. Quizás sea momento de plegar velas, recular, rectificar el que quiera, he intentar arreglar las cosas, ya que todos son parte de nuestra élite de jinetes y están obligados a convivir en años venideros. Por primera vez en la historia de nuestro deporte, me atrevería a decir, tenemos un plantel de jinetes y amazonas con caballos de primer nivel en un número nunca antes visto. Nunca antes un jefe de equipo español había podido disponer de tantos binomios a la hora de conformar equipo. Que en nuestro país exista ese abanico de posibilidades quiere decir que las cosas se están haciendo bien, que se están dando los mecanismos para crecer “hípicamente”, que tenemos muchos e importantes concursos, que existe una Liga Nacional de Salto que ha ayudado a muchos a dar el salto al primer equipo, que los que vienen por detrás lo están haciendo muy bien y vienen con mucha fuerza (cuatro medallas en el último europeo de menores con dos campeonas de Europa y tres medallas de oro y un bronce, algo nunca antes conseguido) y que debemos ser un ejemplo para ellos si queremos que no solamente se formen como deportistas, sino también como personas.

En definitiva, que tenemos muchos éxitos por delante, que hay muchas cosas buenas por venir, que esto se puede hacer (mucho) mejor y que merece la pena hacer el esfuerzo porque está toda la hípica mirando. No olvidéis que sois los ídolos de mucha gente, de muchos jóvenes deportistas que os tienen en un pedestal y para los que sois un referente. Hay que tener en cuenta el ejemplo que se está dando a las próximas generaciones de jinetes y amazonas. La imagen de muchos de nuestros deportistas está en entredicho, y esto tiene que solucionarse de una vez por todas, porque el futuro puede ser muy bonito, pero eso hay que trabajarlo desde todas y cada una de las partes implicadas.

Una vez más y como siempre hacemos desde este medio, pedimos cordura y cabeza a todos los implicados y que pongan de su parte para una, más pronta que tarde, solución al conflicto. Esta situación no beneficia a nadie y perjudica a TODOS. Seamos conscientes de ello e intentemos darle carpetazo al asunto de una vez por todas. Querer es poder.

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