Ahora que nos acercamos a final de año y comenzamos a pensar en los nuevos propósitos para el 2025, montar a caballo se convierte en una de las actividades más atractivas para retomar o empezar a practicar. Puede que ya te beneficies de todo lo que la equitación aporta, pero si todavía no la practicas, ¡te lo recomendamos!
El deporte en general nos aporta bienestar físico y emocional. La equitación, con sus características específicas, también. Las detallamos a continuación tras haberlas comentado con nuestros amigos de la tienda online De Raza, siempre dispuestos para asesorarnos y satisfacer las necesidades de nuestros caballos.
- Practicar equitación mejora la salud física
Son varias las funciones a nivel físico que nos aporta montar a caballo. En primer lugar, nos ayuda a fortalecer músculos y huesos. El trote y el galope requieren la fuerza del abdomen, piernas y espalda, con lo que trabajamos los músculos de estas zonas, además de trabajar una correcta postura.
La práctica ecuestre favorece una postura erguida, ayudando a fortalecer la columna vertebral y reduciendo posibles problemas posturales. Además, potencia el aumento de la flexibilidad y el equilibrio, gracias a que necesitamos una coordinación de equilibrio. Esto implica también la atención en lo que estamos haciendo en ese momento, que veremos más adelante qué impacto tiene.
- Beneficios cardiovasculares
El ejercicio satisface la salud cardiovascular. Montar a caballo, trotar y caminar potencian el buen funcionamiento de la circulación haciendo que el sistema cardiovascular se regule y contribuye a su activación y a mantenerlo en equilibrio.
- Reduce el estrés y la ansiedad
Poner la atención en la práctica ecuestre, estar atentos de los movimientos del cuerpo y de las órdenes que mandamos al caballo nos hacen un efecto positivo, ya que focalizamos la atención en una sola cosa y no en diversas tareas, como hacemos normalmente en nuestro día a día. Esto tiene como consecuencia directa la reducción de estrés y ansiedad, además de una mejora en la concentración.
Tanto como la regulación del sistema nervioso por su efecto calmante. El contacto con los caballos es un factor terapéutico que reduce los niveles de estrés, además de la conexión con la naturaleza, que siempre nos aporta calma y tranquilidad. Los espacios abiertos donde solemos practicar equitación son lugares propicios para el bienestar físico y emocional.
Cabe destacar la equinoterapia como la rama de la equitación que tiene por objetivo mejorar la salud de las personas de todas las edades. Se trata de mejorar los movimientos de quienes la practican, además de aumentar la atención plena, la calma y el cuidado propio y de los caballos. Es muy recurrente entre personas jóvenes y personas con movilidad reducida. Está comprobado que los resultados son muy satisfactorios. La interacción con los caballos ayuda a mejorar la motricidad, la comunicación y la autoestima.
- Desarrollo de habilidades sociales y emocionales
Además de todo lo señalado anteriormente, montar a caballo fomenta la empatía, la paciencia y la confianza gracias a la interacción que se genera con el caballo. Ponemos en marcha la comunicación no verbal, los cuidados a los animales y el entorno natural, estableciendo una relación de respeto. Por supuesto a esto hay que añadirle la responsabilidad y el compromiso que se adquiere con la práctica y con los caballos.
Por otro lado, montar a caballo supone compartir el espacio y el tiempo con otras amazonas y jinetes. Esto da la oportunidad de conocer a gente, hacer equipo y poder compartir gustos y placeres de tiempo libre. Siempre aprendemos de las otras personas que practican equitación y nos sentimos parte de una comunidad.
En definitiva, son muchos los beneficios de practicar equitación, con lo que te animamos a que si aún no lo has probado, comiences este próximo año. Pensar y hacer por nuestro propio bienestar es fundamental para sentirnos bien tanto física como emocionalmente.