Javier Gutiérrez Rilo: “Me gustaría afianzarme en pruebas de 1,45 y 1,50 m”

El oro en el Campeonato de España de caballos de seis años con “Darko de Roanne JR” ha dado una nueva alegría a Javier Gutiérrez Rilo y a quienes siguen de cerca su trayectoria. El jinete avilesino se ha ganado el cariño de mucha gente por su simpatía, su trato cercano y el trabajo que hay detrás de cada uno de sus resultados.

Desde aquella primera clase que le regaló su tío hasta su dedicación profesional, Javier ha ido construyendo su camino con paciencia y apostando por los caballos jóvenes. Hablamos con él de los que han marcado su carrera, de su colaboración con la familia Riva y del día a día de una cuadra en la que se ocupa de todo. También de sus próximos objetivos, con la ilusión de seguir creciendo junto a los caballos que prepara.

¿Cómo empezó tu relación con los caballos?

En 2008, cuando mi tío me regaló mi primera clase. Ahí fue cuando me enamoré de este mundo. A día de hoy me dedico plenamente a ello y estoy muy contento.

En 2010, después de insistir mucho, me alquilaron mi primer caballo. En 2014 me compraron mi primera yegua, “Polidora”. La compré en casa de Fino y siempre le estaré muy agradecido por haber encontrado allí esa yegua. Dos años después llegó “Conquistadora”, con la que en 2018 gané una medalla de oro en el Campeonato de España de Juveniles.

Después apostaste por comprar caballos jóvenes. ¿Cómo fue ese paso?

Vendí esas yeguas y me aventuré a comprar dos caballos jóvenes. Uno fue “Zamarano Z”, que compré con cinco años y que ya había hecho algún concurso de 0,80 y un metro. También compré a “Marina Star”, que en aquella época tenía seis meses.

Comencé con la preparación de “Zamarano Z” mientras seguía formándome como jinete. No se suele recomendar que un chaval joven empiece con un caballo tan joven, pero yo me aventuré y conseguí formarlo hasta llevarlo a correr pruebas de 1,45 metros. Fue mi primer caballo para saltar un poco más grande.

Con “Marina Star” también has recorrido todo el camino desde sus primeros años. ¿Cómo ha sido su evolución hasta el momento de la venta?

La preparamos y la pusimos en competición con cuatro años. Continuamos con ella a los cinco y, con seis, ganó otra medalla en el Campeonato de España de seis años, en 2023.

Este año ha salido de mi cuadra y se ha ido a Irlanda, con una chica júnior. Seguro que le va a dar tantas alegrías como a mí.

¿Cómo comenzó tu colaboración con la familia Riva?

Tuve la gran suerte de vender “Zamarano Z” a la familia Riva, para la que actualmente también trabajo en el desarrollo de los potros. Más que formación, hablaría de desarrollo, porque quien empieza con esos potros es Igor Maestre. Después cuentan con diferentes jinetes y yo soy uno de los que continúan su progresión.

Estoy muy contento con esta asociación y muy agradecido a la familia por confiar en mí y apoyarme. Parece que está dando sus frutos: este año hemos conseguido una medalla de oro en el Campeonato de Asturias de seis años con “Love Night JR” y otra en el Campeonato de España de seis años con “Darko de Roanne JR”.

¿Cómo te organizas el trabajo diario en la cuadra? ¿Cuál es tu estructura de funcionamiento?

Me encargo yo de todo. Intento no tener más de seis caballos para poder dedicarme plenamente a ellos. Suelo tener entre cuatro y seis: unos entran y otros salen. Normalmente tengo uno o dos caballos míos y el resto son de clientes.

Estoy muy contento. Es una dinámica bastante buena, con un número de caballos adecuado. Además, tengo varios alumnos y compagino montar con dar algunas clases.

¿Qué objetivos te planteas para los próximos años?

Ahora tengo más caballos jóvenes y la idea es seguir con su progresión e intentar quedarme con alguno de ellos. Me gustaría ir teniendo una cuadra con caballos de más edad para poder afianzarme en pruebas de 1,45 y 1,50 metros y dar ese salto: contar con algún caballo que me permita estar ahí.