El Camino de Santiago a caballo, una experiencia inolvidable | ARTÍCULO

Ya sé que ahora no es el momento, porque en estos meses y desde hace ya demasiado tiempo no es momento para nada.

Desde que apareció esta maldita pandemia que nos ha cambiado la vida del revés, los proyectos y actividades innecesarias, esperan en un cajón el momento de ser rescatadas.

Pero por eso quizás ahora porque no se puede, es cuando cada vez es mayor el ansia de hacer cosas que antes ni valorábamos y tal vez por eso ahora quiero compartir un bonito recuerdo de algo tan accesible para todos a lo largo de los tiempos, que es el Camino de Santiago a Caballo.


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El 2021 es año Santo Jacobeo, ese que se repite cuando la Fiesta de Santiago cae en domingo y se inaugura con la apertura de la Puerta Santa, momento perfecto para vivir esta experiencia única.

El cansancio el exceso de calor de frío o la lluvia, pasarán pronto al recuerdo y te quedarán solamente las ganas de volver y el sentimiento indescriptible al llegar frente a la Catedral de Santiago, meta de tantos peregrinos venidos de todo el mundo que a lo largo de los siglos recorrieron esas sendas con el mismo fin.

El Camino a caballo: Aunque para muchos peregrinos a pie, el camino de Santiago a caballo sea sólo un paseo, no es así.

OcioCaballo estuvo hace unos años con 11 jinetes que durante 8 días, recorrieron algo más de 250 kilómetros. Salieron de Astorga el día 14 de agosto e hicieron su entrada en la plaza del Obradoiro el día 22 a las nueve y media de la mañana. Cada día recorrieron entre 30 y 40 kilómetros en jornadas de 6 horas (3 por la mañana y 3 por la tarde) con un gran descanso después de la comida para dejar reposar a los caballos. El sacrificio merece la pena.

La diferencia con otras maneras de hacer el recorrido es que tus compañeros de viaje son animales que necesitan cuidados después de cada etapa. Nuestros 11 jinetes iban acompañados por un coche de apoyo que trasportaba los equipajes y el pienso de los caballos, lo que hacía un poco más ligero el camino.

También iban acompañados por el dueño de los caballos y amante de estos que merece una mención especial. Pero todo tiene su sacrificio ya que a pesar de que los días por lo general fueron agradables, también hubo momentos donde la lluvia se hizo pesada y jinetes y caballos pasaron momentos difíciles. Aún así todos llegaron a su destino: Santiago de Compostela donde les esperaba la misa del peregrino y el certificado compostelano que acredita que han ganado el jubileo.

A tener en cuenta

Si estás interesado en realizar el Camino de Santiago a caballo cuando las circunstancias lo permitan, aquí le damos una serie de recomendaciones que pueden serle útiles:

Los caballos: Hay que asegurarse de que los caballos que contratas están acostumbrados a situaciones difíciles y que ya han realizado el camino en alguna ocasión. Se necesitan caballos fuertes que soporten estar al menos 8 días de viaje con jornadas de unas 6 horas y que además no sean asustadizos. El peregrino pasará cerca de carreteras con mucho tráfico, soportará la climatología de la zona y tendrá que atravesar zonas rocosas.

Los jinetes: No deben ir jinetes que no tengan costumbre de montar. Deben ser capaces de trotar y galopar. Esto evitará accidentes innecesarios. Hay que recordar que el camino no es un paseo por el campo. El jinete debe de ser valiente y no tener miedo ya que atravesarán caminos estrechos con barrancos a su lado. Si el jinete se asusta el caballo también lo hará.

El grupo: El grupo con el que viajas debe estar cohesionado ya que eso hará más ameno el recorrido. Hay recordar que tanto caballos como jinetes se exponen a situaciones límite y esto puede provocar discusiones que harán que el grupo se resienta.

El viaje: El recorrido se puede realizar con un coche de apoyo que transporte el equipaje y el pienso, pero también se puede hacer con todo encima. Al llegar a los pueblos de descanso se puede comprar heno. Asegúrese de que al contratar su viaje la persona que les acompañe tenga conocimientos de herraje para posibles imprevistos.

El alojamiento: Depende mucho de los caballos. Hay que buscar sitios donde los caballos puedan descansar. Recuerde que no viaja sólo.

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