Te explicamos los primeros pasos para documentar los daños, comunicar el siniestro al seguro, acceder a las ayudas públicas y aprovechar los servicios gratuitos que ha puesto en marcha el Consejo General del Notariado.
Los incendios que siguen afectando al centro de España han dejado tras de sí un panorama desolador para numerosas explotaciones hípicas, yeguadas y propietarios particulares. Cuadras reducidas a cenizas, pastos arrasados, instalaciones gravemente dañadas y, en algunos casos, la pérdida de animales.
Si tu centro hípico, tu yeguada o las instalaciones donde se encontraban tus caballos están entre los afectados, es normal no saber por dónde empezar. Estos son algunos de los primeros pasos que conviene dar para proteger tus derechos y facilitar la recuperación.
1. No accedas a las instalaciones hasta que sea seguro
La primera recomendación es no entrar en la finca hasta que las autoridades autoricen el acceso. Tras un incendio forestal pueden existir estructuras con riesgo de derrumbe, árboles inestables, tendidos eléctricos dañados o focos calientes que todavía no se han extinguido completamente.
Cuando puedas acceder, evita mover objetos o comenzar las labores de limpieza hasta haber documentado correctamente los daños.
2. Documenta los daños y solicita un acta notarial gratuita
Antes de retirar escombros o iniciar la reconstrucción, haz fotografías y vídeos de las instalaciones, boxes, naves, cerramientos, maquinaria, pastos y cualquier otro elemento afectado. Si ha habido animales fallecidos o heridos, documenta también esa situación.
El Consejo General del Notariado ha puesto en marcha un servicio especial para los afectados por los incendios, mediante el cual es posible solicitar actas notariales urgentes y gratuitas que acrediten los daños sufridos. Este documento puede ser de gran utilidad tanto para presentar reclamaciones ante la aseguradora como para solicitar ayudas públicas.
Además, si el incendio ha destruido escrituras, contratos u otra documentación notarial, también pueden solicitarse copias autorizadas o simples de esos documentos, facilitando así la recuperación de la documentación necesaria para realizar los trámites posteriores.
3. Comunica el siniestro a tu aseguradora
No dejes pasar los días. Ponte en contacto cuanto antes con tu compañía aseguradora o con tu correduría para comunicar los daños y abrir el expediente.
Es importante revisar con detalle qué coberturas tienes contratadas. No todas las pólizas cubren lo mismo.
Por ejemplo, una póliza puede incluir los daños en cuadras, naves o almacenes, pero no la pérdida de los caballos si no existe un seguro específico de mortalidad de équidos o un seguro agrario para ganado equino contratado a través de Agroseguro.
Del mismo modo, muchas pólizas tampoco contemplan la pérdida de ingresos derivada del cierre temporal de una escuela de equitación o de la suspensión de pupilajes.
4. Guarda todas las facturas y justificantes
Conserva todas las facturas relacionadas con la emergencia.
Los gastos de transporte de los caballos, alquiler de boxes provisionales, compra de forraje, asistencia veterinaria, retirada de animales, alimentación o cualquier otro desembolso ocasionado por el incendio pueden resultar necesarios tanto para la tramitación del seguro como para solicitar futuras ayudas públicas.
5. Solicita las ayudas públicas
Además del seguro, conviene seguir de cerca las ayudas que vayan anunciando las distintas administraciones.
La Comunidad de Madrid ya ha anunciado una primera línea de ayudas dirigida a explotaciones ganaderas afectadas, destinada a sufragar gastos de alimentación y atención veterinaria de los animales. Es previsible que, conforme avance la declaración de zona afectada por una emergencia de protección civil y se evalúen los daños, se aprueben nuevas medidas de apoyo para los damnificados.
Una duda muy frecuente: ¿interviene el Consorcio de Compensación de Seguros?
Es una de las preguntas que más se están repitiendo estos días.
Aunque se trate de una catástrofe de grandes dimensiones, el Consorcio de Compensación de Seguros no cubre los daños ocasionados por un incendio forestal. A diferencia de lo que ocurre con inundaciones, terremotos u otros riesgos extraordinarios, en este caso la indemnización dependerá de las coberturas contratadas con tu propia compañía aseguradora.
Por ello, resulta fundamental revisar la póliza, comunicar el siniestro lo antes posible y recopilar toda la documentación que permita acreditar el alcance de los daños.
Desde OcioCaballo queremos ayudarte
Además de seguir informando sobre la evolución de los incendios, desde OcioCaballo continuaremos publicando toda la información útil para los afectados. Mantendremos actualizado el listado de transportistas, centros hípicos de acogida y veterinarios voluntarios, e iremos incorporando las nuevas ayudas, recursos y medidas que puedan facilitar la recuperación de las explotaciones hípicas y de los propietarios de caballos afectados por esta emergencia.