Septiembre marca el comienzo de una nueva temporada: volvemos de vacaciones, la vuelta al cole, al trabajo y a los ritmos del otoño. También volvemos a las clases de equitación. Después de las vacaciones vamos recuperando las rutinas y los placeres poco a poco y, por supuesto, volver a ponerse las botas de montar a caballo para disfrutar de esos momentos que solo se viven en la cuadra y en la pista de entrenamiento.
La vuelta al cole engloba varias actividades y para muchos jinetes y amazonas, septiembre significa también volver a la hípica, recuperar los horarios de entrenamiento y afrontar el nuevo curso con ilusión y objetivos nuevos.
Volver a la rutina paso a paso
Después de unas semanas de vacaciones, tanto el jinete y amazona como el caballo necesitan recuperar progresivamente el ritmo habitual. Las primeras clases son una buena oportunidad para volver a centrarse en las sensaciones, trabajar la posición y recuperar la confianza antes de aumentar la intensidad.
No hay que tener prisa. Cada sesión es una ocasión para volver a conectar con el caballo, recordar lo aprendido y empezar a plantearse nuevos retos para los próximos meses.
Preparados para la nueva temporada
Una buena vuelta a las clases empieza también por revisar la equipación. ¿El casco sigue ajustando correctamente? ¿Las botas nos quedan bien? ¿Tenemos los guantes en buen estado? ¿El pantalón de montar sigue siendo cómodo?
Septiembre es el momento perfecto para poner a punto todo el material de equitación y acercarte a tu tienda hípica de confianza para afrontar la nueva temporada ecuestre con comodidad y seguridad.
Para los más pequeños, además, la vuelta a las clases suele venir acompañada de un pequeño ritual: elegir nuevas prendas, estrenar material y preparar la mochila para el primer día. Una manera estupenda de convertir el regreso a la hípica en algo todavía más especial.
Nuevos objetivos, nuevas ilusiones
Cada jinete afronta el nuevo curso con un objetivo diferente. Para algunas será mejorar el asiento, perfeccionar el salto o aprender nuevos ejercicios de doma. Para otros, simplemente ganar confianza, disfrutar más de cada clase o atreverse por primera vez con un nuevo reto.
Y es precisamente ahí donde reside una de las grandes ventajas de la equitación: siempre hay algo nuevo que aprender.
El comienzo de la temporada es un buen momento para marcar pequeños objetivos y celebrar cada progreso. Porque en equitación, muchas veces, los grandes avances empiezan con pequeños pasos.
Mucho más que una clase
Volver a la hípica después del verano también significa reencontrarse con una comunidad de gente con la que compartimos una de nuestras grandes pasiones: montar a caballo. Compañeros de clase, profesores, familiares y, por supuesto, los caballos, forman parte de una rutina que va mucho más allá del tiempo que pasamos montando.
Cuidar al caballo, preparar el material, aprender a trabajar en equipo y asumir responsabilidades son aprendizajes que acompañan a los jinetes dentro y fuera de la pista.
Por eso, cuando llega septiembre, no solo empieza un nuevo curso. Empieza una nueva oportunidad para seguir creciendo junto a nuestro caballo, compañeros y compañeras.
¡A la pista de entrenamiento!
Con la equipación preparada, las botas limpias y muchas ganas de volver a montar, solo queda una cosa: disfrutar del nuevo curso.
Que septiembre venga cargado de nuevas experiencias, aprendizajes, amistades y muchos buenos momentos a caballo.