Adán Esterlich Arasa, una huella imborrable en la familia hípica

El Campeonato de Cataluña de Doma Clásica 2026, celebrado en las instalaciones de CAVA Horse, dejó uno de sus momentos más especiales con el homenaje dedicado al joven jinete Adán Esterlich Arasa, fallecido en noviembre del pasado año. Un acto organizado por la Federación Catalana de Hípica que reunió a la familia hípica en torno a su memoria, con palabras de cariño, gratitud y reconocimiento.

Hay ausencias que dejan una huella profunda y personas cuya presencia permanece en quienes tuvieron la suerte de compartir con ellas una pasión. Adán era uno de esos jóvenes que encontraron en los caballos mucho más que un deporte. Por eso, su recuerdo volvió a estar muy presente durante este encuentro, en el que compañeros, jueces, representantes federativos y amigos se unieron para rendirle homenaje y acompañar a sus padres.

El acto comenzó con unas palabras de Maya Pou, a las que siguieron las intervenciones de Tote Vignau en representación de los jueces, Cristina Wagemans en nombre de los jinetes y Laura Rocabert en representación de la Federación Catalana de Hípica. Desde sus respectivas posiciones, todos contribuyeron a expresar el afecto de una comunidad que quiso dedicar un espacio propio a Adán y mantener viva su memoria.

Uno de los momentos más significativos llegó con la entrega a sus padres de varios obsequios preparados con especial cariño. Recibieron una fotografía enmarcada, realizada por la fotógrafa Andrea Rodríguez, y un álbum que reunía imágenes y dedicatorias, una forma de conservar instantes y palabras de quienes quisieron dejarles constancia de su cercanía. También se les entregó una orquídea y una pelota de hierro elaborada con herraduras por Spheria, un detalle muy ligado al mundo del caballo y a la pasión que une a esta familia.

El homenaje fue una muestra del cariño que Adán dejó entre quienes compartieron con él su camino. Un gesto colectivo para acompañar a sus padres y recordar que, en la hípica, los lazos que nacen alrededor de los caballos van mucho más allá de las pistas y de la competición.

El Campeonato de Cataluña ofreció así un espacio para detener el ritmo deportivo y dar protagonismo a lo verdaderamente importante: las personas, los vínculos y el afecto que permanece. Porque hay nombres que siguen formando parte de la familia hípica y el de Adán Esterlich Arasa es sin duda, uno de ellos.

  • Fotos: Ariadna Álvarez

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