Las monturas y cabezadas de nuestro equipo necesitan los mismos cuidados para su mantenimiento y limpieza, conservarlos correctamente es fundamental para evitar que se cuarteen, se decoloren o pierdan rápidamente su lustre original.
Estos elementos imprescindibles a la hora de practicar equitación, están en su mayoría fabricados en cuero o piel, y suelen estar expuestos a roces y a la sudoración del caballo, con lo que es recomendable cuidarlos con bastante frecuencia.
En el mercado existen varios productos específicos que podéis encontrar en las tiendas hípicas y además a continuación os dejamos unas recomendaciones para una larga vida de nuestra equipación.
-Para limpiarlo primero deberás usar una gamuza o paño preferiblemente de microfibra seco o un poco húmedo, para no rallarlo, nunca deberás pasar cepillos duros.
-Una vez libre de polvo, aplica jaboncillo con un trapo no absorbente, con movimientos circulares y abrillantando después con un trapo suave.
-Deja que se sequen en un lugar a temperatura ambiente y de forma natural.
-En caso de que te caiga líquido o alguna otra cosa que manche sobre el cuero, rápidamente deberás secarlo con papel absorbente o un paño para que no quede marca.
-No esperes a que se ensucien demasiado para limpiarlos, pues el exceso de mugre puede hacer que se destiña o reseque.
-No deben almacenarse en lugares donde se expongan directamente al sol ni a fuentes de calor, ya que se resecarán y puede llegar a estropearse, también se desaconseja los lugares húmedos. Busca el mejor sitio en el guadarnés y si es posible ponle una funda específica para monturas, que no sea de plástico ya que no permite que la piel respire y puede generar moho.
