La semana pasada me estrenaba en esta tribuna con un artículo en donde le tomábamos el pulso a la competición nacional de Salto. Hoy quiero centrarme en algo que goza de excelente salud en nuestra piel de toro, los concursos internacionales. Al principio del artículo hablaba sobre que España no es un país de caballos, pero en lo que si somos potencia mundial es en la organización de competición internacional, la cual podríamos dividir en dos tipologías de concurso diferentes pero complementarias. Las rutas por un lado y, los concursos independientes por otro, conforman un panorama que es difícil de igualar.
Este año 2023 ha sido especialmente prolífico en cuanto a competición de primer nivel, ya que por primera vez en nuestra historia hemos albergado dos sedes de la que es considerada la mejor competición del mundo, con permiso del Grand Slam de Rolex, el Longines Global Champions Tour. La magnífica pista verde del Club de Campo acogía la vuelta del circuito a Europa tras las sedes americanas en la que era la 112 edición del CSI de Madrid, ahí es nada. Los graves problemas logísticos en la sede de Nueva York obligaron a buscar una alternativa que hizo posible la disputa de la segunda LGCT en España, siendo Casas Novas, en La Coruña, el lugar elegido. Y el concurso de Arteixo no defraudó. Son muchos años ya a un nivel organizativo altísimo y con el inestimable apoyo de la familia Ortega. Sólo Francia, con las sedes de Saint Tropez, Cannes y Paris, estaría por delante nuestro, ya que somos los siguientes y únicos en la lista con dos ciudades.
Por otro lado, somos el único país de Europa junto a Francia (Lyon y Burdeos) y Alemania (Stuttgart y Leipzig) que organiza dos sedes de la Copa del Mundo, IFEMA Madrid Horse Week y, de nuevo, Casas Novas. El cambio de fechas realizado el año pasado, todo un acierto, permitía que los dos concursos se disputaran seguidos, por detrás de Stuttgart y por delante del anteriormente conocido como Olympia de Londres. De esta manera no hay semana libre de por medio ni coincidencia de fechas con Londres, lo cual aseguraba que vinieran los mejores binomios del mundo a nuestro país. El evento madrileño, que desde sus comienzos ha sido multidisciplinar, nos ha permitido ver también las copas del mundo de doma clásica, enganches o volteo en sus ediciones anteriores, hoy convertido en el gran salón del caballo de la capital de España. ¡Un lujo!
Y como no la final de las copas de naciones de la FEI, por décimo año consecutivo en el Real Club de Polo de Barcelona. Un evento que además podremos disfrutar, como mínimo, durante cuatro años más, ya que el acuerdo de colaboración con la Federación Ecuestre Internacional ha sido recientemente renovado hasta 2027. Gran trabajo de todo el RCPB con Daniel García Giro a la cabeza.
El CSI de Gijón, en la mítica pista verde de Las Mestas, completaría la histórica terna de grandes internacionales de nuestro país. A destacar, la Copa del Rey en Madrid, la Copa de la Reina en Barcelona y la Copa del Príncipe en Gijón.
Por otro lado, también tendríamos los CSI de Maeza (Asturias) y Heras (Cantabria), muy en la línea de la antigua ruta de internacionales que se disputaban en el norte de España y que ya forman parte imprescindible de nuestras competiciones veraniegas. Me imagino recordaran ese tour que conformaban San Sebastián, Santander, Vigo y La Coruña, terminando con Gijón ya entrado septiembre.
Aprovecho también estas líneas para dejar caer que muy probablemente, el año que viene tengamos una grata sorpresa en forma de CSI por todo lo alto en unos de los estadios de fútbol más importantes de la capital de España, así que ¡permanezcan atentos!
La semana que viene cerraremos este primer capítulo sobre el estado de la competición de salto y les argumentaré, como decía al principio del artículo, porque somos primera potencia mundial en cuanto a rutas internacionales se refiere.


