Los aplomos de los caballos, son las líneas perpendiculares que determinan la justa dirección que deben tener sus miembros. Estas líneas determinan la dirección que deben tener las extremidades para que el peso del tronco gravite sobre ellas.
El aplomo correcto en las patas traseras existirá cuando la punta de la cadera, quede en línea recta con el corvejón y el casco. En el aplomo cerrado en los corvejones, el mayor esfuerzo va sobre las rodillas, el animal tiene cierta propensión a tropezar, el aspecto será feo, pero no suele implicar cojera.
Así, la dirección de los anteriores debe ser tal que cumpla las siguientes condiciones:
-La línea vertical que va desde la parte más alta de la cruz a tierra debe tocar en la parte superior y posterior del codo.
-Una línea vertical tirada desde el tercio posterior de la parte superior e interna del antebrazo, a tierra, divida en dos partes iguales la rodilla y caña hasta el menudillo.
-Si se tira una línea vertical desde la parte media anterior e inferior del antebrazo a tierra, deberá dividir en dos partes iguales las piezas restantes de la extremidad.
-En los miembros posteriores, una línea vertical tirada desde el centro de la articulación ileofemoral a tierra, deberá pasar por el centro de la cara inferior del casco.
-Otra línea vertical, tirada desde la punta del calcáreo a tierra, deberá dividir en dos partes iguales las piezas restantes de las extremidades.
-Estas líneas determinan la dirección que deben tener las extremidades para que el peso del tronco gravite sobre ellas tanto en parado como en movimiento. Cuando las extremidades no sigan estas direcciones, se producen perjuicios más o menos graves.

