En los últimos años, el nombre de Esteban Benítez ha ido ganando presencia en el panorama internacional del concurso completo, no solo por sus resultados en pista, sino por la solidez de un proyecto que combina deporte, formación y comercio de caballos con una visión muy clara del futuro. Instalado en Alemania desde hace varias temporadas, el jinete gaditano ha sabido aprovechar su entorno para desarrollar un modelo de trabajo propio, estructurado y orientado a la excelencia, que hoy se consolida bajo el sello de Cádiz Sport Horses (CSH).
Su reciente traslado a Hof Schultenwede, en pleno corazón del completo alemán, marca un punto de inflexión en esa evolución. Desde allí, Benítez no solo compite, sino que dirige un centro que forma jinetes, prepara caballos jóvenes, impulsa carreras profesionales y amplía su presencia en el mercado europeo del caballo de deporte. Es un proyecto que crece a la vez en dos direcciones: hacia el alto rendimiento y hacia la profesionalización del sector.
Con una temporada llena de hitos, entre ellos su histórica actuación en el Derby de Hamburgo y la clasificación para el Mundial de Aachen, Esteban Benítez afronta 2025 desde una posición de madurez deportiva y empresarial. Su discurso es claro, directo y sin grandilocuencias, fiel a una filosofía que resume él mismo en una frase: “La oportunidad te tiene que coger trabajando”.
¿Qué supone tu traslado a Hof Schultenwede y cuáles son sus ventajas respecto a tu base anterior?
Después de seis años en Hornsmühlen, donde recibí un apoyo fundamental por parte de la familia Behmann, era el momento de dar el siguiente paso. Esta nueva ubicación tiene dos ventajas clave: la cercanía a los concursos y la calidad de las instalaciones. Aquí, mi entrenamiento ha mejorado notablemente, y eso ya se refleja en los resultados. Además, estar a 45 minutos de Hamburgo nos facilita el acceso a clientes y a un mercado muy activo.
Este cambio no es solo deportivo, sino estratégico. Nos está llegando un mayor número de caballos, tanto para el deporte como para la venta, lo que confirma que estamos creciendo en el lugar adecuado.
¿Cómo funciona internamente Cádiz Sport Horses y cuál es su enfoque como proyecto profesional?
En Cádiz Sport Horses (CSH) trabajamos con un modelo muy estructurado. Contamos con 20 caballos y un equipo de 5 personas, y nuestro sistema de trabajo abarca desde la formación inicial de potros de 3 y 4 años hasta la preparación para competir en 5*.
La organización por niveles nos permite avanzar con claridad y evaluar progresos reales, tanto de caballos como de jinetes.
No somos solo una cuadra de deporte y venta; también somos una academia. Muchos jóvenes vienen con el objetivo de formarse profesionalmente, y cuando terminan su etapa en CSH, yo les ayudo a encontrar oportunidades laborales en otras cuadras. Esa formación integral, que incluye caballo, jinete y groom, es parte esencial del proyecto.
Mi objetivo es que, en unos años, cuando alguien piense en dedicarse profesionalmente a este sector, la primera referencia sea venir a CSH.
A día de hoy, mi equipo estaría formado por Valentina Benítez, encargada de marketing, ventas y RRPP, Pau Catalá, jinete de la cuadra, Antonio Bressani, jinete experto en el desbrave de potros e iniciación, Marta Cruz, jefa de cuadra y amazona, e Irene Ruiz, nuestra groom.
¿Cómo está compuesta actualmente tu cuadra deportiva y cuáles son los objetivos con tus caballos?
Nuestra cuadra de deporte tiene dos pilares: el concurso completo y el salto. Seguimos trabajando con caballos de CCE al máximo nivel, pero estamos incorporando caballos de salto con el objetivo de ser competitivos también en Copas de Naciones. Queremos un equilibrio real entre ambas disciplinas, no un complemento.
Entre los caballos más destacados está “Utrera” (anglo árabe de 12 años), yegua con la que competí en los Juegos Olímpicos de París y con la que el objetivo principal este año es el Mundial de Aachen. A ella se suman “Obrina” (oldenburguesa de 8 años por Ogano x Contendros I) que pronto dará el salto a 4*, y el holsteiner “Curysler CSH” (entero de 6 años por Cyrkon x Bokman´s Looping). La meta es que estos tres conformen el equipo que me permita llegar en plena forma a Los Ángeles 2028.
En paralelo, el crecimiento del mercado del salto nos está llevando a incorporar cada vez más caballos para esta disciplina, lo que refuerza tanto la parte deportiva como la comercial. Desde mi actuación en el Derby de Hamburgovdel pasado verano, donde conseguimos un histórico 2º puesto, mi faceta de jinete de salto se ha visto potenciada y empezamos a recoger esos frutos con nuevos propietarios y caballos. Me gustaría llegar a un porcentaje de 60-40 entre los caballos de CCE y los de salto. En un futuro me encantaría tener la oportunidad de poder disputar una Copa de Naciones en la disciplina de salto.
Tu 2025 ha sido especialmente visible en resultados. ¿Qué balance haces de la temporada?
Ha sido una temporada muy intensa, especialmente con caballos en formación y caballos de venta, pero teníamos dos grandes objetivos deportivos: obtener la calificativa para el Mundial de Aachen y hacer un buen papel en el Derby de Hamburgo.
Ambos objetivos se cumplieron. Conseguimos la clasificatoria gracias al 4º puesto de Utrera en el CCI4*L de Strzegom, y en Hamburgo logramos un segundo puesto, siendo el primer español en completar el recorrido sin faltas.
Pero más allá de los resultados, ha sido una temporada de transición dentro del ciclo olímpico. Me ha permitido afianzarme en mi nueva base, ampliar clientes, fortalecer la parte comercial y desarrollar mi faceta como entrenador. También hemos confirmado dos clínics para 2026, lo cual es importante para el crecimiento del proyecto a nivel internacional.



