Tienen una explicación racional y en este caso una vez más, los responsables son los caballos.
Es curioso que en todos los países de Europa se conduzca por la derecha y en Gran Bretaña se conduzca por la izquierda. Todos alguna vez nos hemos preguntado el motivo. En realidad no es algo aleatorio ni casual, tienen una explicación racional y en este caso una vez más, los responsables son los caballos.
Quizás hoy en día sea indistinto conducir por un lado o por otro, pero cuando el tráfico rodado lo constituían los carros, carruajes y carretas, conducir por la izquierda era lo más lógico.
Los cocheros sujetaban las riendas con la mano izquierda y manejaban el látigo con la derecha. Si circulaban por la derecha, al chasquear el látigo hacia los caballos en el movimiento de retroceso los peatones que circulaban pegados a los carros eran lastimados. Así que, en todos los países con un poco de sentido común, se decidió que los carruajes circulasen por la izquierda para que el látigo quedase en el centro de la calzada y como mucho se lastimase a los animales de tiro del resto de los ciudadanos.
Cuando los vehículos de transporte pasaron a ser de tracción motora y el látigo era inservible, muchos de los países que conducían por la izquierda volvieron a la derecha ya que se consideraba que para el conductor era más fácil cambiar de marchas con la derecha y había una mejor visibilidad si los coches pasaban por su izquierda.
Por su parte los ingleses, decidieron seguir con la tradición hasta hoy.
- Textos: N.B. Martínez – OcioCaballo
- Foto: Wikipedia